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San Pedro luce de nuevo

Hola de nuevo,
para los que no conozcáis la iglesia de San Juan del Hospital (Calle Trinquete de Caballeros de Valencia), ya tenéis una oportunidad (y una buena excusa) para visitarla este fin de semana, por ejemplo, y así poder contemplar la magnífica restauración del retablo gótico de San Pedro que luce de nuevo en una de sus capillas laterales. La obra, que ha permanecido un tiempo en los talleres del Ivacor ha recuperado su esplendor y vuelve a lucir dentro del conjunto hospitalario. Aprovechad la ocasión para visitar de paso la iglesia (fuera de los horarios de misa) y el museo , para disfrutar, además de este grandioso retablo, de una de las pocas muestras de pintura mural románicas de la Comunidad Valenciana y de la magnífica arquitectura del edificio (especial atención a su puerta románica ya que es la 1ª de estas características en la ciudad de Valencia).
Os dejamos en enlace de la web para que consultéis los horarios.
Un saludo y buen fin de semana.
Enlace: http://www.sanjuandelhospital.es/iglesia/index.php?id=24
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A pesar del contundente y fornido aspecto de la Iglesia de San Juan del Hospital de Valencia, el paso del tiempo también deja huella en su impecable interior. La marca de los siglos, que aporta solera y engrandece el patrimonio del edificio religioso, en ocasiones también ha deteriorado algunos de sus objetos más valiosos, como es el caso del Retablo de San Pedro, una pieza gótica que vuelve a lucir como si no hubiese pasado medio milenio.
La consellera de Cultura, Trini Miró, y Carmen Pérez, la responsable del Ivacor, la entidad encargada de devolver al retablo a su aspecto original, presentaron ayer una actuación realizada a punta de bisturí.
En el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Ivacor) trabajan con un estilo que no se sabe si es más propio de avezados médicos al estilo de 'House' o de afilados investigadores tal cual como en 'CSI Las Vegas'. Y los resultados son tan espectaculares como en las dos series televisivas.
Tanto Miró como Pérez resaltaron la importancia y valor del retablo «debido a la época en que se realizó, a sus particularidades como obra de arte en sí y los escasos ejemplos del estilo gótico aragonés con los que contamos en la Comunitat», precisó Pérez. De hecho, fuentes de la Generalitat aseguraron que apenas hay ejemplos equiparables (el retablo de San Miguel, San Jerónimo y Santa Margarita, integrado en los fondos del Museo San Pío V) a la obra ubicada en la antigua capilla de la Merced de la iglesia de San Juan del Hospital. Entre las peculiaridades de la obra se encuentra la representación de los tres Reyes Magos, los tres de raza blanca (de hecho, a Baltasar no se le comenzó a pintar como un hombre negro hasta el siglo XVI). Sobre la historia del retablo se tienen escasos datos. No pertenece originalmente a la iglesia valenciana, se depositó en él hace 40 años después de que la sociedad sacerdotal de la Santa Cruz lo comprase.
Pronóstico reservado
Junto al retablo , han sido presentadas también otras piezas que también han sido restauradas y que pertenecen al museo de San Juan del Hospital: una gárgola y un canecillo del siglo XV procedente de las edificaciones del conjunto hospitalario, un capitel mudéjar del siglo XIV (los expertos de la Generalitat aseguran que es uno de los más antiguos que se conservan en la Comunitat) y una losa sepulcral. El Ivacor ha trabajado durante meses en la obra gótica, que presentaba un estado de pronóstico reservado, como los enfermos delicados.
Pérez aseguró que el deterioro del retablo era importante a causa de la suciedad y la cristalización de los barnices.
Los técnicos del Ivacor detectaron grietas, clavos oxidados que actuaban de agentes corrosivos del soporte, insectos que erosionaban la madera, manchas sobre zonas pintadas y ausencia de pintura en algunas partes del retablo, latón en los dorados y personajes desaparecidos y ocultos a causa de la suciedad.
Todo un reto para los técnicos, que cuando se enfrentaron a la restauración de otras piezas del museo se encontraron con líquenes, piedra en estado de composición y agentes salinos que impedían apreciar los relieves.
Altas dosis de paciencia, iguales tandas de conocimiento y numerosos pinceles, bisturís y revisiones con la última tecnología en técnicas de restauración han permitido que las obras luzcan de nuevo como si 500 años hubiesen pasado en balde a su alrededor.
Fuente: Las Provincias