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La ciudad de los puentes pintados (Torres de Serranos)

Hola bloggeros,
  algún día nos gustaría publicar un post sobre el fin de este tipo de gamberradas hacía nuestro patrimonio, pero tal y como está el panorama y con la clase política que tenemos por estas tierras parece una utopía.
 Valencia tiene muchos y bellos puentes históricos (San José, Serranos, Trinidad, del Real, del Mar) y sin embargo ninguno de ellos se salva de las pintadas de los graffiteros y demás tropelias. El puente de Serranos no iba a ser menos y también ha sido atacado por estos vándalos, que cubren con sus firmas y garabatos esta parte tan importante de nuestra historia y nuestra cultura.
 Da lo mismo que la ciudad invierta grandes sumas de dinero en limpiarlos, restaurarlos o incluso quieran peatonizarlos. El resultado va seguir siendo el mismo porque sigue fallando lo más importante. Sin la educación, respeto y difusión necesarias y ante la más absoluta permisividad/pasividad por parte de las autoridades la solución esta a años luz. Es más, se agrava día a día.
 Hasta que no se instalen las cámaras de seguridad necesarias, se sancione duramente a estos infractores y se realize un seguimiento y una difusión exhaustivas de nuestro patrimonio, la situación no va a cambiar.
 Los técnicos de patrimonio deben "patearse" la calle al igual que lo hacemos nosotros y otros ciudadanos y colectivos que si se molestan en realizar una función que, curiosamente, les corresponde a ellos por el trabajo que desempeñan. Los ojos de estas personas deberían estar más pendientes de los sillares de piedra, la madera y el hierro que los conforman que de las paredes o los papeles de las oficinas en las que trabajan.
Señores responsables del Patrimonio Histórico Artístico y Cultural de la ciudad de Valencia:
 ¡PÓNGANSE LAS PILAS YA Y EMPIEZEN A TRABAJAR PORQUE ESTAMOS HARTOS!
¡BORREN DE UNA VEZ POR TODAS LAS PINTADAS QUE CUBREN NUESTRO PATRIMONIO Y EVITEN QUE SE VUELVAN A PRODUCIR!
¡CUMPLAN CON SU DEBER PORQUE LES RECORDAMOS QUE TRABAJAN PARA NOSOTROS!


 Que vergüenza... (Fotos: César)