martes

Recuperar la cordura y recordar siempre que la ciudad misma es el mejor museo, la mejor obra de arte

Buenas tardes bloggeros,
 hace unos días el Levante-Emv publicó el siguiente artículo de opinión firmado por Pep Martorell sobre la necesidad de recuperar el Museo Marítimo de Valencia:
Hoy queremos publicar nosotros el email que nos ha hecho llegar Antonio Marín de Cercle Obert dando respuesta al artículo del Levante-Emv.
 Compartimos plenamente la opinión de Antonio en cuanto la necesidad de dotar de contenido, programación y difusión "real" (y no de pega como actualmente tienen) a los museos ya existentes, que no son pocos y la mayoría desconocidos para los propios ciudadanos de Valencia. Consideramos además totalmente innecesario construir nuevos espacios expositivos (que terminan siendo espacios vacíos sin sentido ni contenido) cuando seguimos encontrando otros muchos en estado de abandono o de ruina (San Pío V, Museo Nacional de Cerámica, Museo de Historia de Valencia, etc.). El poco dinero del que disponemos debería ser usado con más cabeza y no desperdiciarlo en proyectos estériles. Más calidad y menos cantidad , ya que creemos que más valen 3 museos buenos que 30 malos.
 Os recomendamos pues su lectura, que no tiene desperdicio.
 Un saludo...
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 Pep Martorell olvida que hay Museo de la Ciudad, Museo de Historia de la Ciudad y otros innumerables museos en Valencia ciudad, que no visita ni conoce ni dirige nadie… Esa es la cruda y triste realidad.
Y me olvido de los museos en situación de ruina (y no es broma), que carecen desde hace años de programación coherentes y proyección social. Me imagino que todo el mundo sabe a qué museos me refiero.
Y la principal razón principal para evitar creer un nuevo museo es muy simple: la crisis que todos sufrimos y que desaconseja inventarse nuevos “contenedores” de nadas… con el escaso dinero público disponible. Y la crisis, amigos míos, puede durar unos diez años largos, según vaticinan los expertos. ¿Es realmente necesario crear un nuevo museo cuando ya existan innumerables contenedores expositivos, ignorados por los ciudadanos y lo que es peor, ignorados por las propias instituciones públicas (Ministerio de Cultura, Ayuntamiento de Valencia, Diputación Provincial, Generalitat Valenciana) que los han creado de forma precipitada y caótica?
Los espacios destinados a albergar obras de arte o recuerdos y memorias históricas, deben cumplir una función social, siendo recomendable no saturar una pequeña ciudad como Valencia, de contenedores que nada de interés contienen y que nadie quiere dirigir de forma coherente.
Otro punto que no debemos olvidar nunca es la ausencia de coordinación entre las administraciones y que favorece la degradación de grandes museos como el de Bellas Artes de San Pío V y el de Cerámica González Martí. Esa descoordinación histórica es una realidad lacerante e intolerable, que impide vivir, sentir y experimentar nuestra cultura con naturalidad y sencillez, lejos de las trampas y demagogías de nuestros oportunistas políticos y autistas conciudadanos.
Me opongo a crear el Museo Marítimo de Valencia por la sencilla razón de que hay demasiados museos sin sentido, sin dirección, sin programación, sin contenidos… Y entre esos museos, se encuentra, el famoso de Calatrava: Ciudad de las Artes y las Ciencias, que para un servidor constituye una de las mayores barbaridades que han creado el PP y el PSOE a costa del dinero de todos los valencianos.
Antes deberíamos invertir en educación y en acostumbrar a nuestros ciudadanos a conocer y sentir su propia historia, su propia cultura.
Por favor: antes de crear nuevos mausoleos donde nada hay, deberíamos exigir a nuestros políticos que aprendan a respetar nuestra cultura, nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestro derecho a aprender y a reflexionar.
El mejor y más dinámico museo que tenemos al alcance todos los días, es poder vivir en una ciudad abierta, limpia, reflexiva, que sepa apreciar y respetar sus innumerables monumentos, su historia, sus gentes… aceptando y cuestionando con normalidad su diversidad y sus innumerables y variopintas contradicciones.
Luchar por lograr que Valencia sea una ciudad que respete su historia, una metropoli que valore y conozca sus huellas y monumentos, es la mejor y más eficaz manera de luchar por crear el mayor museo vivo de la historia, siempre abierto a todos, propios y extraños.

Antonio Marín Segovia