sábado

La Plaza Redonda como a principios del XX

Buenas tardes bloggeros,
 como sabréis las obras de la Plaza Redonda continúan en marcha. El aspecto que muestra estos días se asemeja al que tendría a principios del siglo XX, en todos los sentidos. No solo por la desaparición de los puestos de madera del anillo interior, sino por la falta de protección y delicadeza hacia el patrimonio histórico artístico. Solo hay que fijarse en la fuente que luce en el centro de la plaza. Ya lo denunciábamos hace unos días y hoy os traemos más fotos para que veías con más claridad el peligro real que corre la fuente. Hierros y otros restos del derribo se acumulan y descansan sobre la superficie del surtidor de mediados del XIX. La grúa maniobra peligrosamente cerca de la misma con el riesgo que esto supone al no haber optado por cubrirla convenientemente tal y como se hace en cualquier intervención con dos dedos de frente. 
¿Acaso ningún encargado de obra les ha explicado a los operarios de Derribos Andrés de la necesidad de proteger este elemento tan importante de nuestro patrimonio?
¿Saben los responsables de las obras el valor que tiene la fuente? ¿Se lo ha explicado alguien o simplemente se la trae al pairo como a la administración valenciana? ¿Tendremos que lamentar daños que se podían haber evitado?
Seguiremos vigilando.
Un saludo...





Fotos: César

viernes

La Iglesia de Santa Catalina Mártir pintada...

Buenas tardes bloggeros,
la céntrica iglesia de Santa Catalina Mártir tampoco se ha librado de los descerebrados cuyo único objetivo en la vida es dañar nuestro patrimonio.
En la actual Plaza Lope de Vega (antigua plaça de les herbes), donde han ubicado a los comerciantes de la Plaza Redonda, se encuentra el acceso principal al templo. Justo a la derecha de la puerta de corte neoclásico (siglo XVIII) se encuentran tres capillas sepulcrales (arcosolios) completamente tapiadas. De las tres capillas destaca la central al estar tapiada por restos de esculturas y otras piezas góticas. A la derecha de esta última se encuentra la que ha sido pintada tanto en su interior como en su exterior.
 A pesar de ser un edificio que se encuentra en el centro de la ciudad y en un lugar muy concurrido, los delicuentes del graffiti han vuelto a actuar con total libertad e impunidad. 
Mientras tanto la administración pública valenciana sigue mirando para otro lado, no vela (ni tiene la más mínima intención de hacerlo) por la protección de nuestro patrimonio, y además hace oídos sordos a las recomendaciones que les hacen las diferentes asociaciones y colectivos sobre las medidas a tomar para evitar estos y otros actos vandálicos.
 Lo que queda claro es que los únicos que se preocupan por el patrimonio de la ciudad son las entidades y asociaciones culturales que denuncian públicamente la penosa situación de gestión cultural que vive nuestra ciudad.
Los políticos mientras tanto juegan a los dados y duermen la siesta.
Un saludo...





 Sergi(o) no respeta el patrimonio cultural. Fotos: César

miércoles

¿Para qué sirve pensar? ¿Para qué sirve un museo?

Hola bloggeros,
queremos compartir con vosotros dos reflexiones muy interesantes que nos ha enviado Antonio Marín de Cercle Obert. Una suya personal y otra de Rafael Gonzalo. Ninguna de las dos tiene desperdicio. Recomendamos su lectura y una profunda reflexión del camino (para nosotros erróneo) que esta tomando la gestión cultural valenciana. Avanzamos sin remedio hacía un precipicio de la mano de la incompetencia de los políticos que nos (des) gobiernan.
Un saludo.
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Algunos ilusos pensamos que cultura no es sinónimo de museo o de CVC. Muchos pocos también pensamos que vivir la cultura no es repetir dogmas huecos como si fueran mantras o padrenuestros… Esos rezos de la pazguata izquierda en favor de la cultura, únicamente alimentan el rechazo a la reflexión y el análisis. Muchos pocos ingenuos pensamos que sobran museos y falta un mínimo de valor para cuestionar lo que es necesario y útil en nuestra vida diaria, en una existencia donde la cultura y la educación sean algo más que modas o espacios expositivos donde unos pocos tengan el privilegio de dictar lo que es correcto.
La fiebre por crear museos y realizar actividades supuestamente culturales, ha logrado llenar de vacío y aburrimiento crónico nuestro triste paisaje social.
Pensar es un deporte de riesgo que muy pocos practican. Atreverse a reflexionar y a cuestionar lo que realmente es necesario y eficaz en nuestras sociedades es algo que sigue siendo subversivo y mal visto por casi todos, empezando por el CVC y otros organismos ineficaces.
Igual que hoy casi nadie hace política, podemos afirmar que casi nadie cree en la cultura como un espacio vivo, donde confluyan analisis diversos y cuestionamientos críticos y creativos.
Hablar no es suficiente. Vivir no es suficiente. Pensar y actuar coherentemente es algo tan difícil hoy en día como creer a los cincuenta años, que los Reyes Magos existen.
Los museos son simples centros comerciales, donde hay de todo menos arte, diálogo, deseos y pasiones encontradas.
Sin subversión, no hay creatividad ni vida libre.
El mejor museo es aquel que carece de paredes, directores, comisarios políticos…
Igual que algunos se preguntan ¿para qué sirve un museo? otros nos preguntamos todavía ¿para qué sirve pensar hoy en día?

Antonio Marín Segovia

¿Para qué sirve un museo?


Una extraña forma de democratización, o más bien de masificación, ha ido transformando, probablemente para siempre, los museos occidentales. La globalización económica ha abierto nuevos espacios gracias a la velocidad, el movimiento y el intercambio: su representación es el turismo de masas, un fenómeno difícil de integrar en la visión tradicional del museo. Resulta en este sentido significativo que, durante mucho tiempo, los museos hayan funcionado como espacios íntimos y casi privados para entendidos que se recreaban contemplando unos objetos que ya conocían. Eran como iglesias cuyos iconos se adoraban en silencio y su estructura se limitaba a la consolidación del discurso canónico establecido por comisarios formalistas, que habían sido entrenados para repetir incesantemente la misma doctrina, con muy pocas excepciones.
De hecho, los encargados de esta tarea son todavía hoy los conservadores o comisarios, términos que no inspiran una especial apertura y experimentación. Todos formaban parte de la industria del arte que, a través de museos, instituciones culturales y crítica especializada se dedicaba, entre otras cosas, también a reivindicar y engullir la creatividad y el talento artísticos para después regurgitarlos en forma de nuevo dogma ortodoxo.
Sin embargo, no es competencia del arte la tarea de preocuparse de su destino: “sus propios impulsos lo conducen pura y simplemente adonde, sin que él lo sepa, tiene que ir”, recordaba Nietzsche. En el fondo se trataba de una situación similar a la que podíamos encontrar también en el ámbito universitario, donde cada disciplina aparecía dominada por un centro monolítico, alrededor del cual se encontraban una docena de prestigiosos departamentos cuyos profesores, por su notoriedad y la proliferación de fundaciones, revistas especializadas y prensa universitaria, controlaban el debate y la trayectoria profesional de los miembros de esa disciplina. Un universo incestuoso que consideraba al mundo exterior a él como incompetente y poco objetivo.
Por tanto, ahora parece apropiado reconsiderar el papel de los museos modernos en esta era de globalización y turismo. Pero al afrontar esta nueva situación, se ha optado por la salida más fácil. Los museos se han convertido en un espectáculo popular, son ahora centros turísticos y de mercado, y han abandonado el camino de la contemplación interior, la vía del conocimiento y la formación espiritual que, por encima de todo, es lo que da sentido a la práctica del arte. Siguiendo la tradición televisiva, se trata de atraer al público con exposiciones fáciles, de personajes famosos, como Picasso, Van Gogh o los impresionistas, organizadas sin demasiado criterio, pero con mucha fanfarria y expectación, colecciones que son enviadas de un lado a otro como mera mercancía, del mismo modo que también el público es tratado por volumen de espectadores.
Vemos cada vez más ese desdén por el público, que es también desdén por el arte y los artistas, cuando debería ser al contrario. En casi todos los museos importantes ha habido ampliaciones en los últimos tiempos, debido a la afluencia masiva de espectadores y al consumismo de obras de arte, lo cual no deja de ser una moda que probablemente irá remitiendo. Esto puede hacernos reflexionar sobre los museos espectáculo y generadores de expectación. Al fin y al cabo, lo importante de un museo no es que la gente vaya, sino que la gente vuelva.
Creo que la cultura clientelista en los museos, eso de asociar éxito con número de visitantes está tocando techo. Las colecciones no sólo deben mostrarse para exhibir gestión y dinero o para demostrar que uno ha sabido rodearse de nombres importantes, sino sobre todo para explicar porqué esos cuadros son importantes y en qué contexto se crearon.
Hoy el público sólo se entusiasma en función del aparato promocional. Igual que ocurre en México con el cuadro de la Virgen de Guadalupe, donde se hace pasar tanto a turistas como a devotos por una pasarela móvil para evitar una exposición demasiado prolongada a la obra, también en el Prado, según los estudios del propio museo, el espacio de tiempo que pasa cada visitante delante de un cuadro es nada menos que tres segundos de media, en este caso sin necesidad de pasarela, solamente en función del recorrido y la duración habitual de cada visita.
La opción de los museos académicos, con su función de custodia de obras frágiles, es una buena vía de partida frente a estos fenómenos masivos y de entretenimiento, pero comprendiendo que no es posible volver atrás y añadiendo un intercambio respetuoso, atractivo y crítico con el nuevo público acerca del pasado histórico de las obras, su contexto y su valor en el presente. Habría que ofrecer al espectador material suficiente para comprender qué estaba en juego, cómo se llegó a algunas soluciones y presentar argumentos sobre la importancia de las obras de arte. Los artistas no crean obras por diversión o sin razón alguna, ni pintan cuadros sólo para colgar de una pared o por motivos meramente decorativos.
Lo ideal sería, no que se multiplicaran los visitantes, sino que se mejorara la calidad de cada visita. Hay museos agotados porque han invertido toda su energía en realizar un programa de exposiciones temporales, algo que podría valer en el caso de museos de arte contemporáneo, pero no para museos clásicos o históricos como el Prado, porque entonces el Prado entraría en competencia contra sí mismo. En fin, ya veremos.

Rafael Gonzalo

lunes

La fuente de la Plaza Redonda no ha sido protegida

Hola bloggeros,
 la fuente de la Plaza Redonda, elemento más antiguo de la misma y una de las primeras fuentes de agua pública de Valencia (después de la de la Plaza del Negrito), no tiene ningún tipo de protección ante los posibles golpes, manchas, polvo ,etc. que se pueden dar durante el transcurso de las obras de derribo.
 Esta fuente farola (por su tipología), levantada por Salvador Escrig hacía 1840, parece no importar demasiado a los responsables de las obras que o bien ignoran su valor o simplemente prefieren mirar para otro lado.
 Las chapuzas, prisas e improvisaciones típicas de nuestra querida administración pueden poner en peligro este valioso elemento de nuestro patrimonio.
 Estaremos muy atentos y exigiremos que pongan las medidas oportunas para que durante el desarrollo de las obras no tengamos que lamentar más desperfectos.

Fuente en peligro (Foto: César)

El derribo de la Plaza Redonda

Buenas tardes bloggeros,
 la semana pasada empezaron las obras de derribo de los puestos de madera que había en el anillo interior de la Plaza Redonda de Valencia, devolviéndole momentáneamente el aspecto que lucía a principios del siglo XX. El nuevo proyecto cambiará para siempre la fisionomía tan peculiar que tenía este mágico rincón de la ciudad. Un lugar oscuro y abigarrado que combinaba a la perfección la decoración de azulejos en sus paradas con la madera de sus estructura y de la marquesina sin la necesidad de cristal y hormigón. Ahora la luz y los espacios diáfanos sepultarán para siempre el recuerdo de los valencianos que se acercaban a diario para darse una vuelta y disfrutar del sabor de este "clot" tan nostre.
 Un saludo.



Un proyecto que no aporta nada salvo elementos modernos (Fotos: César)

Encuesta sobre el estado del Patrimonio Cultural Valenciano 3

Las entidades cívicas Cercle Obert de Benicalap y el Gran Hermano del Patrimonio Cultural Valenciano formulan las siguientes preguntas a los diferentes partidos que conforman las actuales Cortes Valencianas, al Molt Honorable Sr. President de la Generalitat Valenciana y a la nueva consellera de Cultura y Turismo, sin olvidar a los diversos partidos y coaliciones que han obtenido representación en el Ayuntamiento de Valencia (Esquerra Unida, Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español, Compromís), con el ruego de que nos remitan las respuestas a la mayor brevedad.
A continuación, publicamos las respuestas remitidas por el grupo de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas, agradeciéndoles su amabilidad y gentileza al aceptar nuestra iniciativa.

1.- ¿Cómo valora usted la actual política cultural valenciana y qué aspectos considera que deben mejorarse o cambiarse?
La política cultural valenciana es penosa, por objetivos y por dotación de medios y recursos financieros. No se trataría solo de mejorar aspectos concretos sino de cambiar radicalmente su orientación. La cultura tiene muchas facetas, pero por centrarse en las cuestiones patrimoniales, parece increíble que durante estos años el poco dinero que se ha destinado a esta cuestión se haya centrado casi exclusivamente en la rehabilitación de patrimonio eclesiástico. La "Llum de les imatges" es el ejemplo más claro de lo que es la política de gestión del patrimonio: pura propaganda, con un claro sesgo ideológico más que discutible.

2.- España es el segundo país del mundo que más bienes culturales tiene inventariados y registrados en la UNESCO. ¿Le parece normal esa saturación de bienes incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial y la ausencia de programas públicos y privados destinados a la conservación y difusión de esos monumentos y bienes protegidos oficialmente?

No. España es un estado subdesarrollado fiscalmente. Y en el patrimonio, como en tantas otras cosas, hay una distancia abismal entre el papel (las leyes y normativas) y la realidad financiera que habrían de sostener las políticas que de él se derivan. De nuevo el País Valenciano es un ejemplo fantástico. Son muy pocos los BICs que tienen el preceptivo Plan de Protección aprobado. Este va a ser uno de los ejes de trabajo que vamos a desarrollar en esta materia durante la presente legislatura.

3.- La actual inclusión de Turismo en la Consellería de Cultura supone un importante reto y abre grandes dudas en relación a las medidas que piensa adoptar y aplicar el gobierno valenciano en materia de Patrimonio Cultural. ¿Creo usted que van a cambiar las costosas políticas en favor de los grandes eventos y se van a desarrollar, en un futuro, programas de difusión cultural y revalorización eficaz de nuestro abundante legado patrimonial? ¿Creo usted que el nuevo gobierno de Camps va a impulsar el turismo cultural y de calidad, elaborando programas eficaces de rehabilitación y difusión del Patrimonio Cultural Valenciano?

Para EUPV es un error importante. Al margen de las justificaciones oficiales, en la práctica supone supeditar la política cultural a la de grandes eventos (que también se incluyen en las competencias de la conselleria). Para una visión más amplia de nuestra posición podéis leer en este enlace mi intervención en la comparecencia de la consellera Johnson en el pleno de Les Corts y en este otro podéis ver mi réplica.

4.- El Consell Valencià de Cultura lleva 6 años sin renovarse y su actividad es mínima. ¿Considera necesaria su disolución o emprendería una total reforma para lograr así un organismo independiente y conectado con el tejido productivo, universitario…?

Ya se ha renovado en el mes de julio. Su actividad es escasa. No somos partidarios de su disolución, aunque probablemente sería conveniente algún tipo de reforma que lo hiciese un organismo más ágil y mejor incardinado en el mundo cultural.

5.- Si la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano fuera un organismo realmente independiente y dinámico, ¿sería necesario y positivo suprimir el Consell Valencià de Cultura, para evitar duplicidades, máxime teniendo en cuenta que la propia Universidad de Valencia y la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos pueden y deben elaborar informes para las declaraciones de BIC y otros asuntos de índole similar?

No, puesto que el Consell Valencià de Cultura tiene otras funciones además de las citáis.

6.- El abandono de los museos en Valencia es una realidad lacerante. ¿Qué medidas cree usted que se deben adoptar para lograr que el Museo de Bellas Artes de San Pío V de Valencia pueda ser rehabilitado y ampliado en un plazo prudencial?

Habría que actuar en varios frentes: disponibilidad presupuestaria (la más importante), el cambio en su titularidad (sin la cual se complica la intervención) y cambiar los criterios de gestión de la institución.

7.- ¿Le parece normal que la titularidad de la segunda pinacoteca de España le corresponda al Ministerio de Cultura?

Quizás no sea apropiado hablar de "normalidad". La Generalitat debería ser perfectamente capaz de gestionarlo adecuadamente. Unas transferencia acompañada de la cesión de los recursos suficientes podría ser adecuada. Los disparates (o los aciertos) en la gestión pueden venir desde cualquier administración.

8.- ¿Creo usted que hay coordinación entre las diferentes administraciones locales, autonómicas, provinciales, centrales… para consensuar y activar programas de rehabilitación y difusión de nuestros monumentos, museos…?

En absoluto. El ejemplo más evidente es la cantidad de recursos que se estan perdiendo en la actualidad (y en el pasado más reciente) del famoso 1 % cultural derivado de las obras públicas adjudicadas.

9.- ¿Qué papel deben jugar los ciudadanos y las asociación cívicas a la hora de defender, proteger y difundir el Patrimonio Cultural?

Un papel esencial. Sin la presión ciudadana las administraciones relajan sus funciones y derivan recursos hacia otras actividades, frecuentemente superfluas o directamente prescindibles.

10.- ¿Por qué no existe un interés mayor de las instituciones en favor de la protección y revalorización de nuestros monumentos, de nuestros jardines, de nuestros museos…? ¿Creo usted que nuestras autoridades y representantes políticos ven la Cultura únicamente desde un punto de vista anecdótico, siendo incapaces de obtener rentabilidad económica?

Es difícil valorar en qué reside la falta de interés. Probablemente porque no se vea esa rentabilidad económica, ya que la dinámica partidista suele agotarse en el horizonte electoral. Es decir a muy corto plazo. De toda manera, los aspectos derivados del manifiesto bajo nivel cultural del conjunto de la sociedad. La actividad política es en gran medida su reflejo institucional.

11.- ¿Qué medidas aplicaría usted de inmediato ante la situación de abandono que padecen numerosos bienes y elementos singulares en la ciudad de Valencia?

No conozco con la suficiente profundidad los problemas que afectan al patrimonio de la ciudad de Valencia, por lo que os remito a que os pongáis en contacto con el grupo municipal d'EUPV que os podrá informar mejor. A nivel muy general, sí que puedo afirmar que habría que empezar por aprobar los planes de protección de todos y cada uno de los BICs que carezcan de ello. Por supuesto, hay que paralizar de inmediato planes urbanísticos como los que afectan al Cabanyal o al Botànic. También me gustaría remarcar que, a pesar de los problemas que afectan al patrimonio del "Cap i Casal" su situación es comparativamente mejor que en la mayor parte del resto del País Valenciano. Lo cual demuestra en que situación tan penosa y preocupante nos encontramos.

12.- Invertir en cultura y educación son elementos básicos para lograr ciudadanos sensibles y comprometidos con su entorno, con la ciudad… Conocer nuestra historia y sus huellas monumentales es la mejor forma de lograr que seamos ciudadanos activos y unidos a nuestro presente, y eso nos permite sentirse participes de construir un futuro para la convivencia y el desarrollo armónico de todos los valencianos… ¿Qué considera usted que debería ser la primera tarea, el primer reto a desarrollar por nuestros representantes políticos en materia de cultura y educación?

Para empezar cumplir y hacer cumplir la legislación vigente en esta materia. Por supuesto dotar presupuestariamente de forma adecuada los programas que habría que establecer en materia de protección del patrimonio. Evidentemente, entre ellos habría que primar la elaboración de materiales didácticos para que los escolares valencianos aprendieran a conocer y valorar adecuadamente su patrimonio.

13.- ¿Por qué los políticos se empeñan en nombrar a políticos en cargos como el de Director del Museo de Bellas Artes de San Pío V de Valencia, que debería adjudicarse después de un concurso a personas independientes y cualificadas?

Ello se debe a las prácticas nepóticas que, en momentos de crisis, se ven compelidas a buscar cualquier cargo que sea susceptible de ser nombrado a dedo para situar a los estómagos agradecidos que antes encontraban cabida en otros puestos que ahora se deberán recortar.

14.- Para terminar, ¿qué papel considera usted que deben adoptar y asumir en un futuro los medios de comunicación valencianos, a la hora de acostumbrar a sus lectores, oyentes, televidentes, internautas… sobre el gran papel y beneficio que se obtiene al conocer y disfrutar de nuestro Patrimonio, de nuestra lengua, de nuestros paisajes… ?

Un papel muy importante y que juegan aún muy poco. Coincido con el espíritu que anima la pregunta aunque desde la administración se tienen medios limitados (aunque no inexistentes, especialmente a través de los medios públicos) para lograr esa colaboración de los medios de comunicación. Los medios públicos deberían programar más espacios culturales que difundan los valores patrimoniales.

15.- ¿Quiere usted compartir alguna reflexión con todos nosotros?

Animaros a seguir con vuestra inestimable tarea de denuncia y propuesta, de defensa del patrimonio valenciano.