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La “Ruta de la cara oculta del Centro Histórico” recorre con éxito de participación los lugares desprotegidos y olvidados del Casco Antiguo

Con una asistencia muy superior a la prevista, de 70 asistentes muy por encima de los 40 inicialmente previstos, ha tenido lugar ayer sábado la primera edición de la “Ruta por la cara oculta del Centro Histórico” de Valencia. Los ciudadanos, entre los cuales había profesionales de la arquitectura, la restauración, la historia del arte, jóvenes estudiantes de periodismo, activistas sociales y profesores, recorrieron de la mano de los organizadores de la “Ruta del Despilfarro” y del Círculo por la Defensa y la Difusión del Patrimonio Cultural, tanto los distintos emplazamientos de la Muralla Árabe, como los múltiples rincones y edificios abandonados de los barrios del Carmen, Velluters y el Mercat en los que han proliferado los “burkas” o mallas de protección ante la posibilidad de desprendimientos o derrumbes de los elementos de las fachadas.

Uno de los lugares más valorados y que ha causado más indignación por su relegación e incluso amenaza de derribo por los planes institucionales urbanísticos en el Carmen es el único taller de obrador de origen islámico que pervive en Valencia, en este caso de orfebrería, cuyo propietario manifestó su deseo de conservación para su conocimiento público.

Asimismo se denunció el ocultamiento de cualquier tipo de información accesible al turismo y la propia ciudadanía en relación al recorrido de la Muralla árabe y las escasas posibilidades de visita de sus sucesivos tramos, ya que el único plano e información sobre la misma se halla en la Galería del Tossal con un horario forzosamente restringido y siendo un lugar de ubicación apenas conocida y promovida. Según los organizadores de la Ruta esto responde a la prioridad absoluta ofrecida por las autoridades del ayuntamiento y la Generalitat hacia los monumentos ya consolidados y ante la vergüenza de no haber contribuido apenas a la rehabilitación pública de la misma, ya que han sido otras iniciativas asociativas, particulares o de la Universitat de Valencia las que sí se han preocupado en restaurar lo que han podido.

Igualmente se denunció la grave responsabilidad de las autoridades en materia de Cultura y protección patrimonial al no haber aplicado durante muchos años la legislación con rigor y haber permitido numerosas actividades incompatibles con los bienes declarados BIC tales como el frecuente tráfico rodado, los solares en ruinas anexos, etc.

Esta “Ruta de la cara oculta del Centro Histórico” tiene prevista una segunda parte que tendrá lugar en enero próximo en la que se recorrerán las zonas próximas a la Catedral, el barrio de la Xerea, la Universitat Vella, el entorno del MUVIM y del jardín Botánico.

Valencia 2 de diciembre de 2012

Teresa Galindo

Periodista de la “Ruta del Despilfarro”
695594489