sábado

La muralla árabe oculta en el barrio del Carmen

Buenas tardes bloggeros,
 en alguna ocasión hemos publicado imágenes inéditas sobre los diferentes fragmentos y lienzos de la muralla árabe que se encuentran repartidos por el barrio del Carmen de Valencia: 
 Esta mañana hemos tenido el privilegio de obtener unas instantáneas únicas de la parte posterior del inmueble nº5 de la Calle Salinas, donde el médico e historiador valenciano José Rodrigo Pertegás ubicaba los restos de la puerta de Bab Al-Hannax en su libro "La Morería de Valencia" (1925).
 En las fotos se pueden apreciar los restos de un lienzo de muralla, perforados por el vano de lo que sería una puerta, que pertenecería al inmueble que había en el nº7 de la calle Salinas (hoy solar). Vemos como la misma se inserta en el interior del actual nº5 (a la derecha de la imagen), que está en estado de ruina, para a continuación girar hacía el exterior de este inmueble hasta llegar a una torre árabe, de importantes disensiones, que se encuentra en superficie y que está adosada a dos edificios colindantes: La misma es de la misma factura de las que podemos encontrar en la Calle Mare Vella o la conocida como Torre del Ángel (BIC).
 Esperamos pues que disfrutéis de esta parte oculta de la muralla árabe del siglo XI, poco conocida y mucho menos difundida, aunque la misma no se encuentre en el mejor estado posible. A ver si la administración pública valenciana toma buena nota de su pésimo estado y atiende a nuestras legítimas peticiones para devolver al lugar que le corresponde a este patrimonio cultural valenciano.
 Un saludo...

 Muralla árabe a la izquierda de la imágen
 Lienzo de muralla y torre árabe del siglo XI
Parte superior de la torre árabe
Imágenes propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural. Licencia Creative Commons 3.0

viernes

La Casa Natalicia de San Luis Bertrán por Registro General de Entrada

Buenas tardes blogger@s,
 la Casa Natalicia de San Luis Bertrán (BRL), que es propiedad de la familia Serra de Álzaga, dueños a su vez del Palacio de los Escrivá (BIC), está totalmente abandonada, degrada y en ruina ante la pasividad manifiesta de sus propietarios y de la propia administración pública valenciana, quienes con su actitud negligente están llevando a la ruina a una muy buena parte del patrimonio cultural valenciano, tal y como venimos denunciando desde nuestra blog.
 Un edificio, protegido por la ley y que se encuentra dentro del entorno de protección de varios BIC del centro histórico, cuyo pésimo estado ha tenido que ser comunicado, nuevamente, por nuestra asociación puesto que la administración valenciana es incapaz ni de afrontar ni de solucionar de motu propio los numerosos y graves problemas que nos rodean.
 A ver cuanto tardan en actuar y que excusas ponen ahora.
 Un saludo...


 

jueves

CaminArt: Ruta Camins Bèl.lics - Valencia en tiempos de la República y la Guerra Civil

Desde finales del año 1936 y hasta 1937 la ciudad de Valencia acogió el Gobierno de la República que se había trasladado de Madrid, convirtiéndose en la capital provisional de la Segunda República Española en plena Guerra Civil. Durante este corto pero crucial periodo de tiempo la ciudad cambió por completo, tanto por lo que se refiere a su imagen urbana como a la vida cotidiana de los valencianos y las valencianas. La llegada de intelectuales, artistas, políticos, refugiados, periodistas, espías y diplomáticos transformó Valencia en una urbe cosmopolita donde la vida transcurría en los cafés literarios, cines, teatros y sedes sociales, en constante actividad. Pero Valencia fue también una ciudad asediada por las bombas, por lo que las autoridades tuvieron que trabajar en la construcción de refugios antiaéreos para proteger a la población de los bombardeos durante la guerra.

Con el objetivo de conocer este pasado oculto de la historia de Valencia y las huellas de la guerra que todavía persisten, desde CaminArt organizamos una nueva ruta que tendrá lugar el próximo domingo 13 de abril, “Valencia en tiempos de la República y la Guerra Civil”, para que revivas con nosotros aquel convulso periodo de los años 30 a través de los lugares históricos  más importantes que durante aquellos días albergaron la historia viva de la ciudad. Para ello recorreremos los puntos donde se instalaron las instituciones del Estado, como los ministerios, las sedes de los principales partidos y sindicatos, los hoteles donde se alojaron periodistas y diplomáticos, los refugios antiaéreos, las señales de los bombardeos y otras muchas curiosidades más.

Itinerario:

1.- La Estación del Norte y el bombardeo de los puntos estratégicos de la ciudad.

2.- El IES Lluís Vives y los refugios antiaéreos en los centros educativos.

3.- La Plaza del Ayuntamiento, epicentro de la vida política durante la República.

4.- El entorno de la antigua Universidad y el Colegio del Patriarca. La protección de las obras de arte evacuadas del Museo del Prado.

5.- La calle de la Paz. El Hotel Palace y las sedes políticas, sindicales y culturales.

6.- La Plaza de Tetuán. La sede de la Presidencia de la República en la Capitanía General.

7.- Refugio antiaéreo de la Calle Espada.

8.- El entorno de la Catedral y el Palau de la Generalitat.

9.- El Palacio de Benicarló, sede de la Presidencia del Gobierno Republicano.

10.- El refugio antiaéreo de la calle Serranos.

11.- Las Torres de Serranos y la salvaguarda del Tesoro histórico-artístico nacional.

12.- Los Ministerios y Departamentos Gubernamentales en el entorno de la calle Caballeros.

Información básica:

Día: domingo 13 de abril
Punto de encuentro: Fachada principal Estación del Norte (RENFE) a las 10:30h.
Duración aproximada: 3 horas (con descanso)
Idioma: Castellano
Precio: 10€

Para apuntarte puedes enviarnos un e-mail a Caminart.vlc@gmail.com o contactar con nosotros a través de móvil o whatsApp: 628 080 140 – 655225686
Podéis comprar las entradas de la ruta #CaminsBèl.lics en nuestra página web o en Ticketea.

Valencia, hacia un nuevo modelo turístico y cultural

A pesar de los efectos de la crisis económica, el turismo se mantiene como un pilar clave de la economía valenciana. Este sector, que genera importantes ingresos directos e indirectos, no sólo continua siendo uno de los pocos que se salva de la recesión sino que, además, llegó a experimentar un balance muy positivo en 2013, con un significativo incremento de visitantes en Valencia gracias a la afluencia de turistas extranjeros. Las cifras que hemos conocido nos llevan a afrontar con optimismo el comienzo de la nueva temporada turística.

El sector turístico es uno de los pocos en los que podemos sacar pecho, sin duda, pero es un error poner el foco únicamente en la cifra total de turistas, ya que lo más importante es analizar y valorar su nivel de gasto, el impacto económico real, la calidad del empleo que genera y, en definitiva, el beneficio global (no sólo económico) que revierte en la ciudad. Y es en este apartado donde aparece la principal debilidad del mercado turístico de Valencia, que todavía se caracteriza por ser estacional y de bajo coste y, en consecuencia, de crear puestos de trabajo temporales limitados a los meses estivales.


Foto: Fincas en ruina en la Plaza del Doctor Collado frente a la Lonja, Patrimonio de la Humanidad

Superado ya el anterior modelo turístico de los grandes eventos deportivos de la Copa América y la Fórmula 1, impulsado con entusiasmo por Camps y Barberá mediante unas inversiones millonarias que no han resultado rentables para la ciudadanía, ahora toda la atención está centrada en el turismo de cruceros. Aun reconociendo sus aspectos positivos, estudios recientes reflejan que la repercusión económica de este turismo low cost es limitada porque los cruceristas gastan poco al estar sólo unas horas en la ciudad. El PP comete un error estratégico al seguir apostando todo por un tipo de turismo muy temporal.

Las principales políticas para la promoción de la ciudad, con el doble objetivo de atraer nuevos visitantes y obtener una mayor rentabilidad, deberían ir encaminadas a impulsar vertientes aún no suficientemente explotadas, como el turismo cultural. En este sentido, las líneas estratégicas para lograr la reactivación económica de la ciudad de Valencia deben pasar por una decidida apuesta por la promoción de este tipo de turismo, económicamente más beneficioso, estable, sostenible en el tiempo y menos estacional, ya que supone que el visitante pase más días en la ciudad para conocerla más a fondo.

Para ello, Valencia necesita urgentemente un plan estratégico para ampliar y mejorar su oferta turística y cultural, diseñado por auténticos profesionales. Ni el Ayuntamiento ni la Generalitat tienen un programa cultural; todo son medidas improvisadas, sin un criterio claro, como el proyecto fallido del Museo Sorolla. No es casualidad que Valencia y la Comunidad Valenciana se encuentren tan mal posicionadas en el ranking de la oferta cultural en España, según estudios recientes, o que ninguna de las instituciones culturales valencianas esté presente entre los principales referentes, ni tan siquiera el Museo de Bellas Artes San Pío V o el IVAM. Además, los museos municipales son poco atractivos porque la mayoría de ellos tienen unas instalaciones desfasadas y carecen de nuevas tecnologías y recursos didácticos, salvo los de más reciente creación. Hace falta una buena organización de nuestros espacios expositivos, una buena política de promoción y exposiciones capaz de atraer y, sobre todo, formar. Las exposiciones de nivel no abundan y están muy por detrás de las que se organizan en otras grandes capitales. Valencia, en este ámbito, no ofrece nada nuevo desde hace tiempo.
 
Más allá de las fracasadas políticas culturales desarrolladas por el Partido Popular, el Ayuntamiento tiene que emplearse a fondo en mejorar la movilidad y el paisaje urbano del centro histórico, uno de los más extensos e interesantes de Europa pero también uno de los más degradados urbanísticamente, una vez que se traspasa el tradicional circuito turístico del barrio de la Seu y Universitat-Sant Francesc. Si la primera barrera está muy cuidada pero a partir de ahí el abandono es evidente, la impresión que se lleva el visitante no es muy agradable. Valencia malgasta su atractivo turístico, ya que no resulta del todo cómodo un desplazamiento a pie por Ciutat Vella, donde el espacio de los peatones es un espacio residual, marginal, y es imposible disfrutar de la visión de muchos de sus mejores monumentos a causa del tráfico. Y como telón de fondo, cientos de solares y edificios apuntalados y cubiertos por mallas para evitar la caída de cascotes ofrecen una desoladora imagen, la verdadera postal de una gestión urbanística municipal nefasta. Sólo una decidida apuesta por la peatonalización de ciertas calles y plazas, la protección integral de los entornos monumentales, y ayudas potentes a la rehabilitación de vivienda, mejoraría a largo plazo la calidad urbana del casco histórico. Del Cabanyal y su enorme potencial turístico perdido ni hablamos.


Foto: Palacio del Almirante, de origen medieval. Uno de los muchos BICs cerrados a las visitas

Otra de las claves principales para fomentar el turismo cultural pasa por la elaboración de un verdadero proyecto para difundir y promocionar de manera eficaz nuestro abundante y desconocido Patrimonio Cultural, promoviendo con ello, además, que el turismo llegue a otros lugares de Ciutat Vella distintos a los más turísticos para que ello suponga un impulso económico de otras zonas (barrios de El Carmen y El Mercat) revitalizando con sus compras y gastos el comercio y los servicios. Este programa integral para ampliar la oferta cultural tendría que centrarse en mejorar el acceso, la visita y la información de todos los monumentos de la ciudad, pues en muchos de ellos ni tan siquiera se ofrecen visitas guiadas y carecen de recursos didácticos y nuevas tecnologías que enriquezcan la visita. Además, un gran número de edificios de gran valor histórico-artístico y monumentos no se pueden enseñar porque están en ruina o porque tienen restringida la visita del público (como los palacios medievales, de uso institucional), a pesar de que los bienes inmuebles declarados Bien de Interés Cultural (BIC) están obligados por la Ley a abrir sus puertas a los ciudadanos al menos 4 días al mes.

¿Cómo va a incluir el Ayuntamiento en los circuitos oficiales los restos de la muralla islámica conservados en el entorno de la Plaza del Ángel en El Carmen, si se alzan frente a un solar abandonado lleno de maleza? ¿Por qué no ponen en valor los restos arqueológicos de época romana que permanecen a la intemperie en la calle Salvador desde los años 90? ¿Cómo es posible que el Colegio del Arte Mayor de la Seda, símbolo del esplendor de la Valencia del Siglo de Oro, siga sin ser rehabilitado y convertido en el que podría ser el mejor museo de la Seda de Europa? ¿Por qué estuvieron cerrados al público sin motivo alguno los Baños del Almirante del siglo XIV durante año y medio? Tan sólo por citar algunos ejemplos. En cualquier otra ciudad, sus dirigentes han sabido apostar por el Patrimonio Cultural como recurso turístico y económico y, sobre todo, por sus valores sociales, culturales y educativos para la ciudadanía.


Foto: Muralla islámica y Torre del Ángel

Sin duda, Valencia tiene todas las características para convertirse en uno de los mejores destinos de España y Europa, con capacidad para conformar una oferta turística de gran atractivo, calidad, rentabilidad y altamente competitiva durante todo el año. Cuenta con unas infraestructuras turísticas inmejorables, una oferta gastronómica y de ocio de calidad, el mar, la huerta, el clima (incluso en invierno sus suaves temperaturas permiten disfrutar de la ciudad en todo momento), la cultura, un centro histórico enorme y un rico y valioso patrimonio arquitectónico y cultural. Porque Valencia es mucho más que las Fallas, la horchata y la paella. Tiene recursos para fomentar el turismo cultural, pero falta que desde la corporación municipal sepan y quieran explotarlos debidamente. Barberá y su equipo de gobierno demuestran poca ambición para la ciudad. Les falta un proyecto. Deben orientar sus políticas hacia otro modelo turístico y cultural. ¿Desidia, incompetencia o falta de miras? De todo un poco.

Por Esteban Longares Pérez

Vicepresidente de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural

http://losojosdehipatia.com.es/opinion/valencia-hacia-un-nuevo-modelo-turistico-y-cultural/

miércoles

Las Caballerizas de la Plaza Conde del Real por dentro

Hola blogger@s,
 nos reafirmamos en nuestra idea de que las caballerizas medievales deben protegerse sí o sí con la legislación vigente en la mano, descartando la absurda e ilegal idea de demolerlas propuesta por los propietarios de este bien cultural, dentro del entorno de protección de 2 BICs como lo son el Centro Histórico de Ciutat Vella y el propio Palacio de los Escrivá.
 Los propietarios deberían estar más pendientes y atentos en cumplir la legislación vigente en materia de patrimonio cultural y urbanismo; abrir al público almenos 4 días al mes como ya hemos pedido en reiteradas ocasiones; retirar el aparato de aire acondicionado colocado de forma ilegal en la fachada de este BIC y evitar que otras propiedades suyas, como la cercana Casa Natalicia de San Luis Bertrán (BRL) permanezca en ruinas y abandonada.
 Saludos...

 Imágenes de Antonio Marín para Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural. Licencia Creative Commons 3.0

Anar-se'n a fer la mà (San Luis Bertrán)

Buenas tardes blogger@s,
 hay una expresión muy valenciana que es "Anar-se'n a fer la mà" y que en más de una ocasión hemos podido escuchar que el origen de la misma se debe a que, antaño, labradores y comerciantes venían a la ciudad de Valencia a vender sus productos y a su paso con los carros por los puentes de la ciudad (de la versión que conozco es el puente de San José) solían rompen las manos de los Santos que en ellos había: http://conocevalenciapaseando.blogspot.com.es/2012/10/san-luis-beltran-del-puente-de-la.html (Casualmente la estatua de San Luis Bertán).
El Alguacil o la autoridad de aquél momento enviaba entonces "a fer la mà" al responsable de los daños, es decir, a rehacer la mano rota y pagarla de su bolsillo.
 Realidad o ficción, la escultura de San Luis Bertrán que hay en la plaza de su mismo nombre, sita a los pies de los BIC del Almudín y el Palacio de los Escrivá y del BRL de la Casa Natalicia de dicho Santo valenciano, vuelve a tener amputada la mano derecha: http://conocevalenciapaseando.blogspot.com.es/2011/12/el-vandalismo-gratuito-y-consentido-nos.html http://conocevalenciapaseando.blogspot.com.es/2012/07/la-fuente-de-san-luis-bertran-restaurada.html
Un nuevo acto vandálico sin responsables pero a coste, como siempre, del contribuyente valenciano.
¿Quién tendría que "anar-se'n a fer la mà" ahora?
Saludos...

Imágenes propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural. Licencia Creative Commons 3.0

lunes

Las Caballerizas de la Plaza Conde del Real de Valencia

Buenas tardes blogger@s,
 nuestra asociación, conjuntamente con Cercle Obert, ha solicitado tanto al Ayuntamiento de Valencia como a la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte la protección máxima de las caballerizas medievales que se encuentran en la Plaza Conde del Real de Valencia, sita dentro del entorno de protección del BIC del Palacio de los Escrivá y del propio centro histórico (Ciutat Vella), tras el alarmante anuncio por parte del propio Ayuntamiento de Valencia de descatalogarlas sin ninguna justificación legal y coherente.
El actual propietario de este palacio BIC, de las caballerizas y de la Casa Natalicia de San luis Bertrán (BRL en estado de abandono y de ruina), el Sr. Ramón Serra de Álzaga, quería derribar dichas caballerizas para construir un nuevo edificio de cuatro plantas y anexionarlo al palacio con el argumento de atender las necesidades de conservación de su valiosa colección de arte privado. Un proyecto totalmente absurdo y al margen de la legalidad vigente.
 El Sr. Serra debería estar más centrado en cumplir sus obligaciones legales con su propiedad BIC del Palacio de los Escrivá, puesto que nos hemos visto en la obligación de comunicar a la administración pública la presencia ilegal de un aparato de aire acondicionado en la parte exterior de una de las fachadas de este BIC, así como el crónico incumplimiento del régimen de Visitas reguladas que marca la Ley de Patrimonio Cultural 4/1998 y posteriores modificaciones, cosa que venimos solicitando por escrtito desde diciembre de 2012.
 Esperamos una rápida y eficiente actuación de la administración valenciana para subsanar lo que venimos solicitando desde hace ya un año y medio.
Un saludo...