sábado

Las letras del refugio de la calle Espada: las grietas en la fachada de la memoria

Buenas tardes y ¡Feliz Año Nuevo!,

Como bien sabrán nuestros lectores, llevamos más de una década denunciando el abandono del refugio de la calle Espada de Valencia, con múltiples recomendaciones del Síndic de Greuges que se van aceptando pero, a su vez, se ignoran y siguen sin cumplirse.

Además del abandono del refugio, lleno de pintadas y cubierto de vegetación, hay que señalar que la tipografía, ubicada en la fachada de un edificio de la plaza de Tetuán y que anuncia la proximidad de este refugio, se enfrenta a su enemigo más letal: no las bombas fascistas, sino la falta de inspecciones, de vigilancia y, como no, la desidia y lentitud municipal para resolver cualquier problema que afecta al patrimonio.

El refugio antiaéreo de la calle Espada es un Bien de Relevancia Local (BRL), un espacio sagrado de memoria democrática construido en 1937. Y la tipografía que indica la presencia próxima de uno de los refugios es ÚNICA. Mientras Valencia era capital de la Segunda República, miles de ciudadanos bajaban a estas entrañas de hormigón buscando salvar la vida mientras el cielo escupía fuego. Hemos escrito largo y tendido sobre su arquitectura, su estado de abandono, sobre su diseño funcional pensado para la supervivencia y sobre cómo, en otras ciudades europeas, un lugar así sería un museo cuidado con mimo. Aquí, sin embargo, parece que molestan y que son ignorados. Y especialmente este.

La situación actual es intolerable y peligrosa. Como podéis ver en las imágenes que adjuntamos a esta denuncia pública, el deterioro de las letras presentes en esa fachada de la plaza Tetuán ha cruzado la línea roja de la conservación para entrar de lleno en el terreno de la seguridad ciudadana.

La letra R que forma parte de la palabra "REFUGIO", una tipografía histórica que ha resistido más de ocho décadas, está a punto de ceder. No estamos hablando de una simple suciedad ambiental o de un desgaste estético. Lo que muestra la fotografía es una patología estructural grave: grietas transversales profundas que están fracturando el hormigón.

Es evidente que el material ha perdido cohesión. La falta de mantenimiento ha permitido que la humedad penetre, probablemente dañándola interiormente, lo que provoca que el material estalle hacia afuera.

¿A qué espera el Ayuntamiento de Valencia? ¿Necesitamos que un cascote de historia le abra la cabeza a un viandante o a las personas que hacen cola a diario allí para que se dignen a actuar? Debemos recordar que justo al lado está la embajada de Colombia y que a diario se forman colas justo debajo de esas letras.

Nos sigue resultando vergonzoso que, mientras nuestro consistorio y sus responsables e llenan la boca con discursos sobre la "memoria histórica" y el "turismo cultural", permitan que los elementos que sustentan esa memoria se caigan a pedazos en la vía pública. Esto no es solo un atentado contra el patrimonio; es una negligencia temeraria en el mantenimiento de la vía pública. Estas letras están pidiendo auxilio a gritos desde hace tiempo y el silencio de la administración es ensordecedor.

Desde nuestra asociación y con la experiencia que nos avala tras años de lucha por el patrimonio valenciano, EXIGIMOS:

1. Una inspección técnica inmediata por parte de los bomberos y los técnicos de patrimonio del Ayuntamiento para evaluar el riesgo de desprendimiento.

2. La instalación urgente de medidas de protección (mallas o andamiaje) para garantizar la seguridad de los vecinos y viandantes.

3. Un proyecto de consolidación y restauración de las letras y la fachada, respetando escrupulosamente los materiales originales, tal y como marca la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano.

No queremos parches, ni queremos que retiren las letras para que "desaparezcan" o se pierdan en el olvido en algún almacén municipal, como ha ocurrido tantas otras veces. Queremos conservación in situ y un mantenimiento regular para asegurar que no aparezcan nuevos daños y patologías.

Y pedimos también a nuestros lectores y a los ciudadanos preocupados, que no miréis hacia otro lado. Pasad por la calle Espada, fotografiad la vergüenza y compartidlo. El patrimonio no se defiende solo; se defiende con la presión de quienes nos negamos a ver cómo nuestra historia se convierte en ruina y escombros por la inacción de quienes cobran por protegerla.

Si esas letras caen, no habrá sido un accidente. Habrá sido una dejación de funciones intolerable, además de un posible delito contra el patrimonio histórico.

Basta ya de excusas. Actúen ya.

Un saludo...

El refugio de la calle Espada

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

miércoles

2025: sin avances reales en la recuperación del patrimonio cultural valenciano

Buenas tardes,

Cerramos 2025, tal y como cerramos 2024 y otros años. La Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra sigue teniendo unas cifras inadmisibles y a la espera de aumentar debido a la inacción de unas administraciones públicas que siguen arrastrando asignaturas pendientes, año tras año, legislatura a legislatura.

La realidad del patrimonio cultural valenciano es que está atascado, permanentemente, en una espiral eterna y laberíntica por culpa, por un lado, de una burocracia inservible que se pone ella misma palos en las ruedas para no avanzar, y por otro, de unos responsables políticos que siguen sin estar a la altura que esperamos y que funcionan a salto de mata y de denuncias, sin tener las cosas claras sobre lo que deben hacer, ni planificar.

Después de casi quince años, es casi una utopía encontrar en el mundo de la política a alguien válido, valiente y decidido, capaz de solucionar los problemas enquistados que se van amontonando cada vez más. De tal manera que, cuando empiecen a solucionarnos, llegarán otros nuevos por detrás en una agonía sin fin. El patrimonio cultural lleva años siendo un enfermo crónico y en la UCI al que nadie es capaz, ni quiere, de sacar de su estado.

Este año cumpliremos tres lustros bregando y peleando con administraciones públicas de todos los colores e ideologías habidas y por haber y seguimos notando una clara hostilidad hacia nuestro trabajo por una buena parte de las mismas (afortunadamente no todas), además de menosprecio y de intentar limitar, de manera absurda y abusiva, nuestro derecho de acceso a la información pública y a la participación ciudadana.

El objetivo ni ha cambiado, ni va a cambiar. Y no debería ser tan difícil. Recuperar, rehabilitar, poner en valor y acrecentar el patrimonio cultural valenciano, sin excusas, ni romances. Cuestiones que, lamentablemente, están muy lejos de cumplirse a pesar de las más de trescientas recomendaciones emitidas por el Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, el defensor del pueblo valenciano al que siguen ignorando y ninguneando nuestras administraciones públicas valencianas.

Un saludo... y ¡Feliz 2026!

La Ceramo de Benicalap

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.