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domingo

La alquería de la Torre: crónica de un naufragio anunciado y el triunfo de la desidia institucional

Buenos días,

Nuestra ciudad sigue permitiendo que sus raíces se pudran a la vista de todos. El último capítulo de este esperpento patrimonial lo protagoniza la alquería de la Torre, en Benicalap. Un Bien de Relevancia Local (BRL) que, lejos de ser tratado con la dignidad que su historia merece, se ha convertido en el símbolo más crudo de la dejadez de nuestros irresponsables políticos que siguen permitiendo la ruina del bien décadas después de las primeras denuncias.

Lo que hemos vivido estos días, con la intervención del Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat (Policía Autonómica) y la Policía Local, no puede ser visto como una victoria, es más bien la confirmación de un fracaso sistémico de las políticas patrimoniales del actual Ayuntamiento de Valencia, pero también de los anteriores. Se ha procedido al desalojo de los okupas que malvivían en su interior y a la retirada de toneladas de basura y enseres, pero ¿a qué precio? El daño ya es, en gran medida, irreversible.

Uno de los hechos más dolorosos, y que desde nuestra asociación hemos denunciado incansablemente a través del RGE, de la intervención del Síndic de Greuges y desde nuestras redes sociales, es la pérdida de parte de las pinturas murales que decoraban sus estancias. Especialmente sangrante es el caso del escudo heráldico. Como bien recordamos en nuestras publicaciones sobre este BRL, hace once años todavía se podía distinguir este testimonio histórico en las paredes de la alquería. Hoy, tras años de abandono absoluto, incendios, filtraciones y vandalismo, ese escudo del siglo XVIII ha desaparecido, destruido por la falta de una mínima consolidación que llevábamos años pidiendo.

¿Cómo es posible que un elemento catalogado y protegido legalmente se pierda de esta manera? La respuesta es sencilla: la desidia y la dilación prolongada e injustificada. No es un accidente fortuito; es el resultado de décadas de mirar hacia otro lado. La administración ha permitido que la alquería de la Torre sea "tierra de nadie", un refugio para la okupación y el expolio donde el patrimonio es lo último que importa.

La actuación de la Policía Autonómica y la intervención, posterior, de la Local para desalojar el inmueble y limpiar los restos de la okupación en su interior era necesaria, pero llega tarde, terriblemente tarde. El Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat hace magníficamente y de manera muy profesional su trabajo, levanta actas y constatan el desastre. Pero ellos no pueden restaurar y recuperar lo que nefasta política patrimonial y urbanística han destruido.

Limpiar la basura y retirar los enseres acumulados (altamente inflamables) es el paso fácil. Lo difícil, lo que requiere voluntad política y presupuesto, es evitar que vuelva a ocurrir, como lleva ocurriendo durante la última década. Mientras la alquería siga siendo okupada, sin vigilancia real y sin un proyecto de rehabilitación integral (ya en marcha y no anunciado a bombo y platillo hace dos años), el ciclo se repetirá. La retirada de enseres no es más que un parche si no va acompañada de una intervención de urgencia para consolidar unas pinturas murales que están desapareciendo a la carrera. No queremos más fotos de policías y operarios de limpieza; queremos ya a los equipos de arquitectos, restauradores y profesionales, y planes de uso real para el barrio de Benicalap.

Es hora de señalar nombres y apellidos, tanto presentes como pasados. El estado actual de la alquería de la Torre no es culpa de una sola legislatura, sino de una herencia de abandono compartida por aquellos que han ocupado la alcaldía del Ayuntamiento de Valencia y de las correspondientes concejalías, áreas y servicios municipales que tienen competencias en la materia.

Durante los años del Partido Popular de la etapa anterior (2011-2015), se dejó que la alquería languideciera sin un plan. Luego vino el govern de Compromís y PSPV (2015-2023), que se llenó la boca con la "recuperación de la huerta" y el patrimonio, pero que en ocho años fue incapaz de ejecutar una rehabilitación digna para este BRL (ni para el Casino del Americano, La Ceramo, etc.), a pesar de las múltiples advertencias y denuncias, recomendaciones del Síndic y de estar incluida en la Lista Roja de Hispania Nostra. Se limitaron a vallar el entorno de forma deficiente (y chapucera), permitiendo que las ocupaciones fueran constantes desde diferentes puntos de fácil acceso.

Y ahora, el actual equipo de gobierno de PP y Vox se encuentra con la patata caliente. Si creen que con una limpieza y un desalojo han cumplido su parte, están muy equivocados. La Ley de Patrimonio Cultural Valenciano (LPCV) es clara: el propietario (en este caso el Ayuntamiento de Valencia) tiene el deber de conservar, mantener y custodiar sus bienes. El incumplimiento de este deber es una infracción grave que, si fuera cometida por un particular, ya habría acarreado, como mínimo, multas coercitivas. Pero aquí, la administración se auto-indulta de sus pecados.

La alquería de la Torre es una de las piezas más importantes de la arquitectura rural valenciana que quedan en pie en el entorno urbano. Su cercanía a la alquería del Moro (rehabilitada sólo la Casa del Senyor, pero actualmente cerrada al público y sin uso) hace que el contraste sea aún más hiriente. Es el ejemplo perfecto de las dos caras de la gestión pública: la que se recupera para la foto y la que se abandona a su suerte hasta que se caiga por sí sola, ahorrándoles así el "problema" de la restauración.

Desde nuestras asociación, no nos vamos a callar. No nos valen las excusas de "estamos estudiando el proyecto", "estamos trabajando en ello" o "en estos momentos no hay presupuesto". Cada vez que una pintura mural desaparece, cada vez que una viga de madera cede, perdemos una parte de nuestra identidad que no volverá.

Por ello, exigimos de manera inmediata:

1. Vigilancia 24 horas o sistemas de seguridad efectivos que impidan nuevas ocupaciones y vandalismo.

2. Consolidación estructural de urgencia. No podemos esperar a que se aponga en marcha el proyecto integral de rehabilitación (aprobado hace dos años) para asegurar los muros y cubrir las pinturas que aún puedan quedar.

3. Transparencia. Queremos plazos, presupuestos y responsables. ¿Quién permitió que la pintura del escudo heráldico se perdiera? ¿Qué sanción se va a imponer por la falta de custodia del bien?

La alquería de la Torre no es un montón de piedras y escombros; es un testigo mudo de nuestro pasado agrícola y señorial. Si el Ayuntamiento de Valencia no es capaz de cuidar lo que es de todos, está demostrando una incapacidad manifiesta para gobernar esta ciudad, tal y como llevamos lustros denunciando. Cambias las siglas, cambian los partidos políticos, pero la situación de nuestro patrimonio cultural sigue sin mejorar.

Basta de desidia. Basta de dejar que el patrimonio se convierta en una ruina por omisión. ¡Exigimos la rehabilitación real para la alquería de la Torre YA! Sin más excusas y dilaciones.

Un saludo...

El texto es propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural y las imágenes han sido cedidas a nuestra asociación, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

martes

Cerveza de alabastro y estuco

Buenos días,

La semana pasada nos hicimos eco de una fotografía que nos hicieron llegar, en la que se veía como unos operarios colocaban una tela protectora en la fachada principal del Palacio del Marqués de Dos Aguas, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí.

https://x.com/GHPatrimonioVLC/status/1882419915862462747

Ni el Ministerio de Cultura, ni el Museo Nacional de Cerámica, presentes en RRSS, respondieron a una pregunta cuya respuesta tuvo que llegar por otra vía, la prensa escrita. Un vehículo (camión) había golpeado el lado derecho de la fachada provocando daños en la magnífica portada de alabastro, diseñada por el pintor Hipólito Rovira y ejecutada por el escultor Ignacio Vergara.


El camión accedió a una calle peatonal para realizar la carga y descarga y, supuestamente, realizando una maniobra, golpeó y dañó la fachada de un edificio protegido como Bien de Interés Cultural. Este accidente fue registrado por la cámaras de seguridad del museo y, en principio, fue denunciado a la Brigada del Patrimonio de la Policía Nacional.

El golpe es significativo y ha sido tapado con una tela negra, cubriendo también el resto de la fachada que no tiene daños. Nuestra asociación se pregunta qué necesidad había de colocar una tela cubriendo completamente el resto de la fachada (sin daños), realizando además una serie de perforaciones innecesarias en el estuco del muro, si los daños estaban perfectamente localizados en la parte inferior de la misma. Algunas de estas actuaciones son difícilmente comprensibles y más aún cuando no se dan las correspondientes explicaciones, en un ejercicio claro de falta de transparencia.

El Ayuntamiento de Valencia debería habilitar, en las calles próximas, lugares específicos para la carga y descarga de estos vehículos, evitando a toda costa que pasen por estas calles peatonales en las que hay edificios de gran valor patrimonial, con el fin de prevenir hechos como el denunciado.

No es la primera vez que vemos una estampa similar y tampoco será la última si no se toman medidas al respecto. Y tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. Durante años hemos denunciado por activa y por pasiva, por RGE, vía Síndic de Greuges, los numerosos camiones que han entrado por la calle de la Lonja, estacionando su vehículo y realizando la carga y descarga a menos de un palmo de la fachada posterior de la Lonja de los Mercaderes o de la Seda, Patrimonio de la Humanidad UNESCO. Y todo ello con una señalética muy clara sobre la prohibición de carga y descarga, con cámaras de vídeo vigilancia y con un espacio habilitado en la plaza del Doctor Collado para estos menesteres, que suele estar ocupada por vehículos particulares durante mucho más tiempo del permitido y sin ningún tipo de control.


Valencia tiene un serio problema de movilidad, de aparcamiento, de zonas de carga y descarga y de los entornos y áreas de protección de los monumentos BIC y BRL, que no son ni tomados en serio, ni vigilados convenientemente por unas administraciones públicas que siguen haciendo una clara y manifiesta dejación de sus funciones in vigilando.

No puede ser que teniendo aprobado un Plan Especial de Protección, desde febrero de 2020, sucedan cosas como la que ha ocurrido en el Museo Nacional de Cerámica González Martí. No puede ser que vehículos pesados y furgonetas pasen, hagan maniobras y estacionen junto a las fachadas de nuestro patrimonio y pegados a ellas. No puede ser que, por mucho que nos guste que los bares y establecimientos reciban sus cajas de cerveza (o vino, refresco o cualquier otra bebida), se le de prioridad a esto por encima de nuestro patrimonio cultural. Si seguimos pensando igual, nos tocará pagar de nuestro bolsillo y con nuestros impuestos la cerveza de alabastro y estuco.

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

sábado

La jungla de las Atarazanas del Grao (BIC)

Buenas tardes,

la fachada lateral de las Atarazanas del Grao (BIC), sigue llena de vegetación que crece sin control y sin mantenimiento y con el muro de ladrillo cada vez más deteriorado, ante la inacción y dejación de funciones de nuestro consistorio, que sigue teniendo como asignatura pendiente la conservación preventiva de los bienes culturales de la ciudad y la intervención urgente en muchos de ellos.

El Ayuntamiento de Valencia y el Servicio de Patrimonio Histórico, a pesar de las numerosas denuncias, notas de prensa, etc. sigue sin cumplir con las tres recomendaciones que ha emitido el Síndic de Greuges, desde el año 2020.

La última de ellas fue la del 6 de junio de 2023, hace ya catorce meses, y en la que se indicaba que, en cumplimiento de las Resoluciones de consideraciones de fechas 21/9/2020 y 30/12/2021, se sigan adoptando todas las medidas que sean necesarias para eliminar correctamente todas las pintadas presentes en el bien de interés cultural (BIC), reparar y rehabilitar el muro lateral, recayente a la plaza del Tribunal de las Aguas, y evitar el estacionamiento indebido de vehículos junto a la fachada posterior y laterales de este BIC, contestando de forma coherente a todas las cuestiones planteadas por el autor de la queja en el escrito de alegaciones presentado ante esta institución con fecha 19/5/2023, detalladas en el apartado 1.5 de los antecedentes de la presente resolución. 

Sin embargo, a fecha de hoy, la vegetación crece sin ningún tipo de control, ni mantenimiento regular, en el muro recayente a la plaza del Tribunal de las Aguas. Toda la fachada está plagada de plantas, que terminan dañando los ladrillos y la mampostería del BIC, aportando más humedades a un edificio que ya tiene bastantes problemas ocasionados precisamente por ese motivo.

A esto se le suma que las juntas gruesas de mortero que siguen estando afectadas por la humedad y se están desprendiendo de manera alarmante. Con esta inacción, se continúa erosionando la superficie provocando que los ladrillos se estén "descascarillando" y rompiendo progresivamente, con algunas piezas ya completamente al aire y otras desaparecidas.

Nuestro consistorio no puede seguir dilatando eternamente la intervención que necesita urgentemente este bien. Está dejando pasar el tiempo de manera imprudente y negligente para el paraguas de que "se procederá a dar traslado a la Oficina Técnica para que en función de las prioridades se inicien actuaciones o no”, excusa que lleva repitiendo en bucle desde el 4 de febrero de 2022. Toca actuar ya, sin más pretexto y argumentos absurdos y sin sentido.

Un saludo...

https://conocevalenciapaseando.blogspot.com/2021/12/segundas-recomendaciones-del-sindic-de.html

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones… a la hora de apropiarse de nuestro trabajo y esfuerzo de años.