sábado
La ruina de la alquería de Burgos: el Síndic de Greuges destapa la desidia y el "falso cumplimiento" del Ayuntamiento de Valencia
miércoles
El misterio de la placa de los bomberos en la Plaza de la Virgen: cuatro años de peloteo burocrático, desidia municipal y desprecio al patrimonio de Valencia
Buenas tardes,
hoy volvemos a denunciar un nuevo y flagrante caso de desidia institucional, opacidad administrativa y desprecio absoluto por el patrimonio mueble de todos los valencianos.
Hablamos de la misteriosa desaparición de la placa conmemorativa del 150 aniversario de la fundación del Cuerpo Municipal de Bomberos de Valencia, instalada formalmente por el propio consistorio el 8 de marzo de 2007 en la fachada del inmueble número 6 de la citada plaza. Un bien de titularidad pública que un buen día, sin fecha conocida, se "esfumó" de la vista de todos y que, tras cuatro largos años de denuncias, el Ayuntamiento de Valencia sigue manteniendo en el limbo del olvido y el silencio administrativo. Estamos en 2026, y el peloteo burocrático interno continúa mientras la impunidad campa a sus anchas en pleno centro histórico.
Para ponernos en antecedentes, debemos viajar al año 1857. En aquel momento se institucionalizó un servicio esencial para la seguridad y la supervivencia de la ciudad, que hasta la fecha era privado y dependía de las mutuas de seguro: nuestro cuerpo de bomberos municipal. En marzo de 2007, con motivo de sus 150 años de abnegado servicio público, el Ayuntamiento de Valencia consideró de justicia rendirles homenaje colocando una placa conmemorativa en la fachada de la Plaza de la Virgen n.º 6, un enclave emblemático del emplazamiento de la primera Brigada de Bomberos Zapadores.
Sin embargo, tras unas obras de intervención o por decisión unilateral de la propiedad del edificio, cuestión que el Ayuntamiento sigue sin explicar o dice desconocer, la placa fue retirada de la fachada. Al percatarnos de esta intolerable mutilación de la memoria urbana de Valencia, en el año 2022, desde nuestra asociación lo denunciamos e iniciamos la correspondiente batalla administrativa.
Y ante la callada por respuesta de los servicios municipales, decidimos acudir al Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, abriéndose el expediente de queja nº 2202383. Lo que parecía un trámite sencillo para que un Ayuntamiento ágil repusiera un bien de su propiedad se ha convertido en una auténtica radiografía de las patologías burocráticas que asfixian a nuestra administración local.
El 21 de septiembre de 2022, el Síndic de Greuges dictó una resolución contundente llena de consideraciones legales hacia el Ayuntamiento de Valencia. En ella, la institución autonómica emitió dos pronunciamientos taxativos:
"RECOMENDAMOS que (...) se facilite al autor de la queja la información pública que se encuentra pendiente, manteniéndole informado sobre las actuaciones municipales que se realicen para recolocar la placa y, en su caso, depurar las posibles responsabilidades."
"RECORDAMOS EL DEBER LEGAL de contestar motivadamente las solicitudes de acceso a la información pública en el plazo máximo de un mes."
Pocos días después, el 30 de septiembre de 2022, el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico del Ayuntamiento emitió un informe formal en el que ACEPTÓ formalmente las recomendaciones del Síndic. En el lenguaje de la administración, esto significa que asumieron la obligación jurídica y el compromiso ante la ciudadanía de investigar el paradero del objeto, facilitar la documentación a nuestra asociación y reponer la placa.
¿Qué ha pasado desde entonces? Absolutamente nada. Las palabras se las llevó el viento, y los compromisos institucionales terminaron sepultados bajo toneladas de pasividad y desgana municipal, como viene siendo la tónica habitual desde hace décadas.
El nudo gordiano de este despropósito reside en una argucia administrativa utilizada hasta la saciedad por los técnicos locales: el conflicto competencial interno. En un informe fechado el 5 de agosto de 2022, el Servicio de Patrimonio Histórico dejó por escrito la siguiente perla:
"Se está a la espera de un informe de licencias urbanísticas que pudiese indicar si ha habido alguna intervención sobre la fachada del inmueble, cuestión que se informará tan pronto se reciba el escrito indicado".
Han pasado casi cuatro años desde que se redactaron esas líneas. Cuatro años en los que un simple folio que debe cruzar los pasillos municipales desde el Servicio de Licencias Urbanísticas hasta el de Patrimonio Histórico parece haber quedado atrapado en una dimensión desconocida (The Twilight Zone). A fecha actual, ese informe jamás nos ha sido remitido, ni consta que se haya incorporado de manera efectiva al expediente. No se nos ha comunicado nada. La opacidad es total; la indefensión del ciudadano que defiende su patrimonio, absoluta.
Frente a esta lamentable estrategia de dilación, desde nuestra asociación recordamos al consistorio que el Ayuntamiento de Valencia no es una constelación de reinos de taifas independientes. De acuerdo con el artículo 11.1 de la Ley 7/1985 Reguladora de las Bases del Régimen Local (LRBRL), el Municipio goza de personalidad jurídica única y de plena capacidad para el cumplimiento de sus fines. Ante el administrado, el Ayuntamiento es un todo indivisible. Utilizar el silencio o el retraso crónico de un departamento (Licencias) para justificar el incumplimiento de las obligaciones de otro (Patrimonio) constituye una intolerable quiebra del artículo 6.1 de la misma LRBRL y del artículo 3.1 de la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público, que obligan a toda Administración a actuar bajo los principios de eficacia, eficiencia y estricta coordinación. Algo que, lamentablemente, rara vez ocurre.
Llegados a este punto, conviene analizar la gravedad de la desaparición de la placa desde una perspectiva jurídica estricta. Sabemos perfectamente que la placa data del año 2007. No tiene, por tanto, un valor histórico intrínseco de carácter multisecular, ni está catalogada individualmente como Bien de Relevancia Local (BRL) o Bien de Interés Cultural (BIC). Sin embargo, restarle importancia por este motivo es un gravísimo error de bulto en el que caen los técnicos negligentes.
El edificio donde se ubicaba la placa ostenta, con total seguridad, un Nivel 2 de protección parcial/estructural en el Plan Especial de Protección (PEP) de Ciutat Vella. Además, la Plaza de la Virgen forma parte de un Conjunto Histórico catalogado como BIC. Cualquier alteración física de esa fachada sin la preceptiva licencia urbanística, como lo es arrancar un elemento conmemorativo fijado a la sillería o paramento exterior, rompe de forma drástica la legalidad urbanística de un entorno monumental protegido.
La placa es, a todos los efectos, un bien de naturaleza demanial o patrimonial de titularidad municipal. El Ayuntamiento no puede encogerse de hombros ante su desaparición. El artículo 4.1.d) de la LRBRL otorga de forma nítida a los municipios la «potestad de investigación, deslinde y recuperación de oficio de sus bienes», complementado por el artículo 5 del mismo texto legal, que consagra su plena capacidad para «reivindicar» toda clase de pertenencias demaniales.
A mayor abundamiento, los artículos 4, 41 y 44 de la Ley 33/2003 del Patrimonio de las Administraciones Públicas (LPAP) imponen a las entidades locales la obligación inexcusable de defender activamente su patrimonio frente a las retenciones indebidas de los particulares. Si el propietario del inmueble retiró la placa por su cuenta y riesgo, el Ayuntamiento tiene el deber de incoar un expediente sancionador y forzar la restauración inmediata del paramento.
Si el propietario o un tercero (cuestión que desconocemos porque no se nos ha informado al respecto) desatornilló o arrancó la placa de la fachada con el fin de destruirla, guardarla, quedársela para lucrarse con el material, podríamos estar ante figuras delictivas de indudable gravedad:
- Un posible Delito de Daños Agravado (Art. 263.2.4º del Código Penal) al tratarse de daños causados en bienes de uso público o comunal.
- Un Posible Delito de Hurto Agravado (Art. 235.1.1º del Código Penal), castigado con penas de uno a tres años de prisión, al recaer sobre bienes de indudable utilidad pública y comunitaria.
- Un posible Delito contra el Patrimonio Histórico (Art. 323 del Código Penal), si la remoción violenta del soporte afectó o dañó los elementos arquitectónicos de la fachada del inmueble catalogado en el PEP de Ciutat Vella.
¿Está el Ayuntamiento encubriendo con su pasividad un posible ilícito penal contra sus propios bienes demaniales? Esa es la gran pregunta que sigue en el aire debido a la flagrante retención de la información pública.
Y como ya os imagináis, la inactividad municipal que viola el principio de eficacia del artículo 103 de la Constitución Española merece una respuesta contundente. Por ello, os anunciamos que hemos registrado formalmente ante el Síndic de Greuges un exhaustivo documento solicitando la REAPERTURA INMEDIATA del expediente de queja n.º 2202383.
En este nuevo escrito, formulamos una batería de peticiones coercitivas para evitar que las concejalías sigan escurriendo el bulto:
Plazo perentorio de 30 días: Exigimos al Síndic que conmine al Ayuntamiento de Valencia (Servicio de Licencias Urbanísticas) a remitir de una vez por todas el informe técnico comprometido desde agosto de 2022.
Obligación de instalar una réplica material: Si el Ayuntamiento manifiesta desconocer el paradero de la placa original o asume su pérdida, solicitamos que se le obligue a costear de forma subsidiaria, con cargo a los presupuestos municipales, la fundición e instalación de una réplica exacta de la placa del 150 aniversario de los bomberos en la fachada de la Plaza de la Virgen n.º 6. El extravío por desidia no extingue la obligación de restituir el daño.
Depuración de responsabilidades e inclusión como administración obstructora: Solicitamos que se identifique y sancione al propietario o tercero infractor, repitiendo contra él todos los costes, y que se depuren las responsabilidades disciplinarias internas de los técnicos municipales que han permitido este limbo de cuatro años. En caso de persistir en el silencio, pedimos que el Ayuntamiento de Valencia sea incluido de forma destacada en el Informe Anual ante las Corts Valencianes como "Administración obstructora y no colaboradora".
La memoria de Valencia también se defiende a pie de calle, manteniendo intactos los testimonios históricos que rinden honores a quienes construyeron nuestra sociedad, como el Cuerpo de Bomberos.
No vamos a permitir que un rincón tan importante para el urbanismo valenciano como la Plaza de la Virgen sea objeto de impunidad, desidia y silencios cómplices. Seguiremos paseando por Valencia, pero siempre con los ojos bien abiertos, denunciando cada atropello y exigiendo el cumplimiento íntegro de la Ley. Os mantendremos informados del devenir de esta reapertura.
Un saludo...
jueves
Atentado reiterado contra La Ceramo: el Ayuntamiento de Valencia vuelve a tapar con pintura plástica los grafitis delictivos
miércoles
Visitando la recién reabierta Casa del Senyor de l'alqueria dels Moros
Buenos días,
Si echáis la vista atrás y revisáis la hemeroteca de nuestro blog, recordaréis que llevábamos tiempo pidiendo la reapertura y regularización de las visitas de la Casa del Senyor, joya de la arquitectura rural valenciana que forma parte de l'alquería dels Moros (BIC). Una inversión millonaria de dinero público que permanecía inaccesible, privándonos a los amantes del patrimonio cultural valenciano de nuestro derecho a conocerla por dentro. Por eso motivo lo denunciamos donde tocaba, por RGE, exigiendo que se cumpliera la LPCV 4/1998.
Pues bien, ayer pudimos volver a visitar la Casa del Senyor. Y no lo hicimos solos. Tuvimos la suerte de compartir esta esperadísima visita de inspección y disfrute con dos compañeros de viaje excepcionales: Vicente M. Bellvís, director del diario digital Noticias Ciudadanas, quien tanto ha empujado desde los medios para que esta reapertura sea una realidad, haciéndose eco de nuestras denuncias.
Antes de empezar a detallaros las maravillas artísticas que esconden estos muros, queremos detener el paso para hacer un agradecimiento con mayúsculas. Una alquería vacía, por muy gótica que sea, no es más que piedra y argamasa. Quienes de verdad le dan vida son las personas. Y ayer, nosotros tuvimos la inmensa fortuna de ser recibidos por Ana, la funcionaria municipal encargada de custodiar, enseñar y explicar el edificio.
A veces somos muy duros con y exigentes con las administraciones públicas, y con razón, pero cuando nos encontramos con servidores públicos de la talla de Ana, hay que quitarse el sombrero. Nos abrió las puertas y nos guió por el edificio, compartiendo la historia, los detalles y su experiencia. Desde este blog, Ana, te damos las gracias públicamente. Ojalá todo el patrimonio valenciano estuviera en unas manos tan profesionales y humanas como las tuyas.
Al cruzar el portón de madera, lo primero que te sorprende es el cambio drástico de atmósfera. Dentro, reina un silencio fresco, denso, cargado de siglos. La planta baja de la Casa del Señor nos habla de la Valencia agrícola, de aquella explotación bajomedieval donde se centralizaba la producción de las tierras circundantes que todavía rodean las alquerías.
Los arqueólogos e historiadores han hecho un trabajo encomiable durante la rehabilitación, dejando a la vista testigos en los muros que nos permiten leer las diferentes fases constructivas de esta casa noble de los siglos XIV y XV, que esconde pinturas y grafitis históricos en sus muros.
Subir la escalinata de piedra hacia la planta noble es, sencillamente, cambiar de dimensión. Si abajo se respiraba trabajo y huerta, arriba se respira poder, estatus y refinamiento estético. Es aquí donde los antiguos señores de la alquería pasaban sus jornadas de descanso y recibían a las visitas ilustres de la capital.
La bóvedas de revoltones con sus vigas de madera, los restos de policronía, los pavimentos cerámicos, la andana para la cría del cuc de seda, etc. Caminar sobre esos azulejos con sus característicos motivos y colores (azules, blancos, ocres), te conecta de una manera mágica con los pies de quienes habitaron este espacio hace quinientos años. Las estancias principales están inundadas por una luz bellísima que se filtra a través de las ventanas geminadas de estilo gótico, desde las cuales, antiguamente, los señores controlaban visualmente sus campos de cultivo (hoy parque de Benicalap).
Mientras paseábamos ayer por las estancias junto a Vicente M. Bellvís compartíamos una misma reflexión: esta apertura es una victoria de la ciudadanía concienciada. Si este blog, si Noticias Ciudadanas, si desde la asociación no hubiéramos alzado la voz ante el Síndic de Greuges, este edificio seguira cerrado sine die.
Por eso, el mejor homenaje que podemos hacerle a nuestro patrimonio no es solo aplaudir su reapertura desde el sofá; es llenarlo de visitas. Las administraciones públicas se mueven por estadísticas: si ven que la Casa del Senyor de l'alquería dels Moros recibe un goteo constante de ciudadanos interesados, se verán obligadas a mantener el espacio impecable, a dotarlo de más presupuesto, a programar actividades culturales y a garantizar que nunca más se vuelva a echar el cerrojo por comodidad burocrática.
Tenéis que ir. Tenéis que llevar a vuestros hijos, a vuestros padres, a vuestros amigos del barrio. Es una lección de historia valenciana viva que complementa a la perfección cualquier paseo dominical por el Parque de Benicalap.
Para que os sea facilísimo organizar vuestra visita, aquí os dejamos los datos prácticos que nos han facilitado durante nuestro recorrido de ayer:
✉️ Para solicitar tu visita guiada: El Ayuntamiento de València gestiona las citas a través del Servicio de Agricultura. Solo tenéis que escribir un correo electrónico solicitando día y hora a:
👉 serviciodeagricultura@valencia.es
💻 Web oficial con información útil: Si queréis consultar la localización exacta, la historia detallada del complejo o los datos de contacto en la ficha municipal de Infociudad, podéis acceder directamente a través de este enlace oficial:
👉 Ficha de la Alquería dels Moros - Ayuntamiento de València
No os lo penséis más. Ayer nosotros cumplimos nuestro objetivo de ver abierta, nuevamente, la Casa del Senyor. Ahora os toca a vosotros cruzar esa puerta, disfrutar de la sabiduría de guías como Ana y presumir de la inmensa riqueza histórica que atesora nuestra ciudad y el barrio de Benicalap.
Un saludo...









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