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El esperpéntico sinfín del depósito de Gas Lebon de Valencia
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De la soberbia institucional a las diligencia penales contra el Ayuntamiento de Valencia por la alquería de Volante
Buenas tardes,
Nuestra asociación ha logrado abrir una brecha monumental en el muro de impunidad y arrogancia con el que el Ayuntamiento de Valencia suele despachar a los ciudadanos y a las entidades que velamos por el patrimonio cultural valenciano
La Fiscalía Provincial de Valencia (Sección de Diligencias de Investigación) ha dictado un Decreto demoledor por el que incoa formalmente Diligencias de Investigación Penal (DIP n.º 270/26) contra el Ayuntamiento de Valencia por presuntos delitos contra el patrimonio histórico tipificados en los artículos 323 y 324 del Código Penal.
Y no estamos hablando de una simple nota de trámite: en el apartado TERCERO de dicha resolución, el Ministerio Fiscal califica de forma directa y explícita al Ayuntamiento de Valencia como "persona identificada como sospechosa".
Para llegar hasta aquí, hemos tenido que librar una batalla burocrática asfixiante, desmontando mentira tras mentira, soportando desplantes intolerables y presentando nuestra denuncia inicial y nuestra posterior aportación de pruebas supervenientes fundamentales.
Hoy os queremos contar, de manera detallada, la verdadera historia de cómo la soberbia del Servicio Municipal de Patrimonio y compañía dejó caer la Alquería de Volante y cómo intentaron pisotearnos por el camino, tachando nuestra denuncia de "simplista" por pedir cumplir la Ley.
Antes de entrar en la maraña de fechas y decretos, queremos empezar por lo que consideramos una de las mayores faltas de respeto institucional que hemos vivido desde nuestra asociación. Es algo que no podemos, ni vamos a pasar por alto, porque retrata a la perfección la catadura moral y la prepotencia de los técnicos, jefes de servicio y responsables políticos que gestionan nuestra ciudad.
Cuando el Ayuntamiento se vio acorralado por nuestras reiteradas quejas ante la Sindicatura de Greuges, la Jefatura del Servicio de Patrimonio Municipal (no Histórico y Artístico), cuyo máximo responsable es Juan Manuel Badenas, emitió un informe oficial en el que, lejos de entonar el mea culpa o mostrar un mínimo de sensibilidad, tuvo la osadía y la desvergüenza de tachar de "simplistas" las legítimas y fundamentadas peticiones de nuestra asociación.
Nos acusaron, con un tono condescendiente y paternalista inadmisible, de realizar "juicios de valor" y llegaron a afirmar por escrito que “no aceptaban como ciertos los calificativos vertidos por la parte promotora”.
Es inaudito, jurídicamente inaceptable e intolerable que el Servicio de Patrimonio intente desacreditar la labor de fiscalización ciudadana mediante ataques a la credibilidad de nuestra asociación. Es una burda muestra de soberbia institucional que sólo busca ocultar su propia parálisis administrativa e incapacidad técnica. ¿Desde cuándo exigir que un propietario mantenga su edificio en condiciones de seguridad, tal y como obliga el artículo 189 de la LOTUP, es algo "simplista"? No es simplista, señores de Patrimonio; es el pilar básico, elemental y fundamental de todo el ordenamiento urbanístico valenciano.
Según el Principio de Transparencia y Servicio Efectivo a los Ciudadanos, consagrado en el artículo 3 de la Ley 40/2015, los valencianos no tenemos ninguna obligación de conocer la "geografía burocrática" de las concejalías ni los supuestos líos internos que tengan con otras entidades. Bajo el Principio de Unidad de la Administración, el Ayuntamiento debe responder ante el ciudadano de forma única, coherente y respetuosa. Pretender que la sociedad civil se calle mientras un monumento se desploma, y encima insultar nuestra inteligencia llamándonos "simplistas", constituye una burla flagrante al procedimiento y una actitud chulesca que la Fiscalía ya ha empezado a limar.
Para entender la magnitud del posible delito patrimonial cometido, conviene recordar qué era y qué significaba la Alquería de Volante. Hablamos de un inmueble de un valor arquitectónico, tipológico e histórico excepcional, una pieza clave para comprender el pasado agrícola y humano de l'Horta de Valencia.
Su valor no era una invención nuestra; estaba reconocido y protegido por las máximas herramientas de protección: Fichas del Plan de Acción Territorial (P.A.T.) de la Huerta de Valencia: Inventariada formalmente con los códigos de protección P.A.T: EPA 15.02 y EPA 15.03. Catálogo del PGOU de Valencia: Catalogada con un Nivel de Protección 2.º, bajo la Ficha del Catálogo 332 del Distrito 10.
Esta joya patrimonial fue donada generosamente al Ayuntamiento de Valencia en el año 1977 (asumida formalmente por el consistorio en 1979), incluyendo el edificio y tres valiosas hanegadas de tierras de cultivo a su alrededor. El Ayuntamiento aceptó el regalo de buen grado, pero en lugar de protegerlo, restaurarlo y devolverlo a la ciudadanía en forma de espacio cultural, decidió abandonarlo a su suerte.
Durante décadas, la alquería sufrió un abandono sistemático, convirtiéndose en el blanco de robos, vandalismo y ocupaciones ilegales crónicas, ante la absoluta pasividad de la concejalía gestora. El principio del fin llegó en enero de 2024, cuando el edificio sufrió un pavoroso incendio. El fuego calcinó las vigas de madera históricas y provocó la desaparición total de los pocos forjados de las bóvedas de revoltones, que quedaban.
La alquería quedó herida de muerte, reducida a un trágico "esqueleto" de muros agrietados que requerían una intervención de consolidación de carácter crítico y de ejecución inmediata. Una ayuda que el consistorio le negó con una crueldad burocrática pasmosa.
Gracias al concienzudo análisis de nuestro equipo jurídico plasmado en las alegaciones presentadas ante el Síndic, logramos sacar a la luz un hecho de una gravedad extrema que ya está bajo la lupa de la Fiscalía. Estamos hablando de lo que consideramos un archivo fraudulento y un acto nulo de pleno derecho que aceleró la muerte del monumento.
Está sería la cronología del engaño:
12 de febrero de 2024: Tras el incendio, la Oficina Técnica del Control de la Conservación de la Edificación realiza una inspección in situ y emite un informe técnico tajante: la Alquería de Volante se encuentra en una situación flagrante de "amenaza de ruina inminente".
19 de abril de 2024: Dicho informe es trasladado oficialmente al Servicio de Patrimonio para que actúe de urgencia en su condición de propietario del bien.
29 de abril de 2024: Tan sólo diez días después, en lugar de ordenar la colocación inmediata de andamios, torres de apeo metálicas, estabilizadores de fachada o cimbras de refuerzo, el Servicio de Patrimonio firma el "archivo del procedimiento sin más trámite".
¡Es un absoluto escándalo! Decretar el archivo "sin más trámite" de una ruina inminente sobre un edificio protegido de tu propiedad, sin ejecutar una sola medida de seguridad, es una dejación de funciones que sobrepasa la mera negligencia administrativa para entrar de lleno en el terreno de la imprudencia punible y una posible prevaricación por omisión.
Y aquí viene el dato objetivo que podría demostrar el dolo: Es un hecho probado que no existe ni un sólo informe técnico de inspección, seguimiento o mantenimiento generado por el Ayuntamiento entre febrero de 2024 y febrero de 2026. ¡700 días de silencio absoluto!
Dos años enteros en los que la administración conoció el riesgo de derrumbe, recibió nuestras denuncias por Registro General de Entrada (17 de mayo de 2024) y las advertencias de los órganos de control, y decidió, de forma voluntaria y deliberada, no hacer absolutamente nada. Esta parálisis consciente es la causa directa y única del desastre posterior.
El desenlace de esta crónica de una infamia anunciada era tan matemático como doloroso. Al dejar los muros de la alquería desprotegidos frente a las lluvias del otoño y del invierno y sin un solo puntal que absorbiera los empujes, el monumento terminó por colapsar.
En febrero de 2026 se certificó de forma oficial el derrumbe de más del 60% de la estructura de la Alquería de Volante. El edificio se vino abajo, sepultando bajo los escombros décadas de historia de nuestra huerta. Una pérdida patrimonial completamente irreversible provocada por la desidia de quienes tenían la obligación legal de protegerla.
Este descalabro supuso un hito trágico. El inmueble, que ya había sido incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra el 3 de septiembre de 2024 debido a nuestras denuncias, pasó automáticamente a la "Lista Negra" de dicha institución. Con este ingreso, la Alquería de Volante ha tenido el vergonzoso honor de convertirse en el primer monumento de la historia de la ciudad de Valencia en entrar en este registro de bienes destruidos por completo debido al abandono de la administración pública. Un auténtico borrón reputacional y un daño histórico incalculable para nuestra ciudad.
El Servicio de Patrimonio llegó a afirmar por escrito ante el Síndic que «no se ha podido verificar» que el catálogo del Plan de Acción Territorial de la Huerta incluyera la alquería. Una afirmación que falta gravemente a la verdad y al deber de veracidad de los funcionarios públicos. Consta en el propio expediente que el Servicio de Planeamiento del Ayuntamiento, mediante una notificación oficial de fecha 4 de junio de 2024, ya había certificado de forma nítida que el inmueble estaba inventariado con los códigos PAT EPA-15.02 y EPA-15.03.
Que un departamento municipal niegue lo que otro ya ha certificado en el mismo expediente no es un despiste; es una maniobra omisiva presuntamente destinada a esquivar el artículo 189.7 de la LOTUP, que obliga de forma imperativa a la reconstrucción fiel del volumen y los elementos tipológicos en caso de destrucción de bienes catalogados.
Patrimonio sostuvo, sin sonrojarse, que la adopción de medidas de estabilización o reconstrucción resultaría «manifiestamente antieconómica para el interés público». Desde nuestra asociación les recordamos firmemente que el interés público patrimonial es un valor constitucional (Art. 46 CE) que jamás puede supeditarse a criterios de ahorro monetario derivados de la propia desidia de la administración, como ha sido este caso. El Ayuntamiento no puede beneficiarse de su propia infracción: si el edificio se degradó hasta ser caro de reparar, es porque ellos lo dejaron degradarse durante 700 días.
La doctrina del Tribunal Supremo es tajante: el límite económico de conservación es para propietarios privados asfixiados, nunca para una Administración Pública que cuenta con capacidad presupuestaria y una responsabilidad agravada de tutela. Pretender ahorrarse el dinero dejando caer un monumento es una desviación de poder de libro.
Otra de las grandes mentiras consistió en culpar a ADIF, alegando que como el inmueble estaba inserto en el suelo del nudo ferroviario de alta velocidad desde 2007, existía una «imposibilidad de un uso o acceso público ordinario». Otra falacia desmontada por los propios papeles municipales: el Ayuntamiento confesó que aquella expropiación jamás se perfeccionó porque nunca se pagó el justiprecio, asumiendo textualmente que «el Ayuntamiento se mantiene como propietario y ADIF como poseedor». El hecho de que no tuviera un acceso público diario no restaba un ápice de su valor histórico ni eximía al consistorio de su deber de seguridad. Como administración investida de imperium, el Ayuntamiento tenía todas las herramientas legales —convenios interadministrativos, requerimientos o autorizaciones judiciales de entrada urgente— para acceder y colocar los apeos metálicos. Decir que "ADIF no contesta desde 2017" y cruzarse de brazos durante 9 años mientras el edificio se hunde es la prueba de cargo definitiva del abandono de funciones que podrían derivar en la correspondiente responsabilidad penal.
Hartos de este "ping-pong" burocrático y de las respuestas evasivas del consistorio, la Sindicatura de Greuges dictó una clara e inapelable Resolución de Cierre el pasado 19 de mayo de 2026. El Síndic certificó de manera oficial la rebeldía y la "desatención contumaz" del Ayuntamiento de Valencia respecto a las recomendaciones de protección que venía ignorando desde noviembre de 2024. En un gesto de extrema gravedad institucional, el propio Síndic cerró el caso invitando formalmente a este colectivo a acudir al Ministerio Fiscal ante la total impunidad con la que operaba la Jefatura de Patrimonio. Y así lo hicimos. Cruzamos los datos, unimos los expedientes y la vía penal preprocesal se ha activado de forma fulminante. La Fiscal investigadora ya ha oficiado directamente al consistorio exigiéndole legalmente que certifique de forma pormenorizada el nivel de protección, los títulos de propiedad y las medidas concretas que se adoptaron (u omitieron) para evitar el colapso. La soberbia municipal se ha topado de frente con el Código Penal. Nuestra exigencia: Reconstrucción Fiel y Depuración de Responsabilidades.
Desde nuestra asociación queremos mantener la máxima prudencia y el respeto escrupuloso a los tiempos de la justicia
Pero que nadie les quite el mérito a la constancia y a la lucha de la sociedad civil organizada. Haber logrado que el Ministerio Fiscal aprecie indicios de delito contra el patrimonio cultural e incoe diligencias formales apuntando al Ayuntamiento de Valencia es un hito histórico en nuestra ciudad.
Desde aquí lo decimos alto y claro: No nos vamos a callar ni nos vamos a conformar con que consoliden los cuatro escombros que han quedado en pie. Vamos a exigir hasta las últimas consecuencias la aplicación estricta del artículo 189.7 de la LOTUP: el Ayuntamiento de Valencia está obligado legalmente a ejecutar un Plan de Reconstrucción Fiel que devuelva a la Huerta el volumen, la fisonomía y los elementos tipológicos exactos de la Alquería de Volante, costeado íntegramente de los presupuestos municipales.
Asimismo, exigimos la identificación nominativa y la depuración de responsabilidades de los técnicos y políticos que firmaron aquel infame archivo de ruina de 2024 y nos ignoraron durante 700 días. Basta ya de prepotencia, basta ya de tratar a los ciudadanos como el enemigo o rivales "simplistas" y basta ya de dejar morir nuestra historia. La Alquería de Volante ya está en la Lista Negra de Hispania Nostra, pero los responsables de su destrucción van a tener que responder ante una Fiscal penal.
Os seguiremos informando de cada avance en las Diligencias Penales 270/26.
Un saludo...
domingo
La alquería de la Torre: crónica de un naufragio anunciado y el triunfo de la desidia institucional
Buenos días,
Nuestra ciudad sigue permitiendo que sus raíces se pudran a la vista de todos. El último capítulo de este esperpento patrimonial lo protagoniza la alquería de la Torre, en Benicalap. Un Bien de Relevancia Local (BRL) que, lejos de ser tratado con la dignidad que su historia merece, se ha convertido en el símbolo más crudo de la dejadez de nuestros irresponsables políticos que siguen permitiendo la ruina del bien décadas después de las primeras denuncias.
Lo que hemos vivido estos días, con la intervención del Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat (Policía Autonómica) y la Policía Local, no puede ser visto como una victoria, es más bien la confirmación de un fracaso sistémico de las políticas patrimoniales del actual Ayuntamiento de Valencia, pero también de los anteriores. Se ha procedido al desalojo de los okupas que malvivían en su interior y a la retirada de toneladas de basura y enseres, pero ¿a qué precio? El daño ya es, en gran medida, irreversible.
Uno de los hechos más dolorosos, y que desde nuestra asociación hemos denunciado incansablemente a través del RGE, de la intervención del Síndic de Greuges y desde nuestras redes sociales, es la pérdida de parte de las pinturas murales que decoraban sus estancias. Especialmente sangrante es el caso del escudo heráldico. Como bien recordamos en nuestras publicaciones sobre este BRL, hace once años todavía se podía distinguir este testimonio histórico en las paredes de la alquería. Hoy, tras años de abandono absoluto, incendios, filtraciones y vandalismo, ese escudo del siglo XVIII ha desaparecido, destruido por la falta de una mínima consolidación que llevábamos años pidiendo.
¿Cómo es posible que un elemento catalogado y protegido legalmente se pierda de esta manera? La respuesta es sencilla: la desidia y la dilación prolongada e injustificada. No es un accidente fortuito; es el resultado de décadas de mirar hacia otro lado. La administración ha permitido que la alquería de la Torre sea "tierra de nadie", un refugio para la okupación y el expolio donde el patrimonio es lo último que importa.
La actuación de la Policía Autonómica y la intervención, posterior, de la Local para desalojar el inmueble y limpiar los restos de la okupación en su interior era necesaria, pero llega tarde, terriblemente tarde. El Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat hace magníficamente y de manera muy profesional su trabajo, levanta actas y constatan el desastre. Pero ellos no pueden restaurar y recuperar lo que nefasta política patrimonial y urbanística han destruido.
Limpiar la basura y retirar los enseres acumulados (altamente inflamables) es el paso fácil. Lo difícil, lo que requiere voluntad política y presupuesto, es evitar que vuelva a ocurrir, como lleva ocurriendo durante la última década. Mientras la alquería siga siendo okupada, sin vigilancia real y sin un proyecto de rehabilitación integral (ya en marcha y no anunciado a bombo y platillo hace dos años), el ciclo se repetirá. La retirada de enseres no es más que un parche si no va acompañada de una intervención de urgencia para consolidar unas pinturas murales que están desapareciendo a la carrera. No queremos más fotos de policías y operarios de limpieza; queremos ya a los equipos de arquitectos, restauradores y profesionales, y planes de uso real para el barrio de Benicalap.
Es hora de señalar nombres y apellidos, tanto presentes como pasados. El estado actual de la alquería de la Torre no es culpa de una sola legislatura, sino de una herencia de abandono compartida por aquellos que han ocupado la alcaldía del Ayuntamiento de Valencia y de las correspondientes concejalías, áreas y servicios municipales que tienen competencias en la materia.
Durante los años del Partido Popular de la etapa anterior (2011-2015), se dejó que la alquería languideciera sin un plan. Luego vino el govern de Compromís y PSPV (2015-2023), que se llenó la boca con la "recuperación de la huerta" y el patrimonio, pero que en ocho años fue incapaz de ejecutar una rehabilitación digna para este BRL (ni para el Casino del Americano, La Ceramo, etc.), a pesar de las múltiples advertencias y denuncias, recomendaciones del Síndic y de estar incluida en la Lista Roja de Hispania Nostra. Se limitaron a vallar el entorno de forma deficiente (y chapucera), permitiendo que las ocupaciones fueran constantes desde diferentes puntos de fácil acceso.
Y ahora, el actual equipo de gobierno de PP y Vox se encuentra con la patata caliente. Si creen que con una limpieza y un desalojo han cumplido su parte, están muy equivocados. La Ley de Patrimonio Cultural Valenciano (LPCV) es clara: el propietario (en este caso el Ayuntamiento de Valencia) tiene el deber de conservar, mantener y custodiar sus bienes. El incumplimiento de este deber es una infracción grave que, si fuera cometida por un particular, ya habría acarreado, como mínimo, multas coercitivas. Pero aquí, la administración se auto-indulta de sus pecados.
La alquería de la Torre es una de las piezas más importantes de la arquitectura rural valenciana que quedan en pie en el entorno urbano. Su cercanía a la alquería del Moro (rehabilitada sólo la Casa del Senyor, pero actualmente cerrada al público y sin uso) hace que el contraste sea aún más hiriente. Es el ejemplo perfecto de las dos caras de la gestión pública: la que se recupera para la foto y la que se abandona a su suerte hasta que se caiga por sí sola, ahorrándoles así el "problema" de la restauración.
Desde nuestras asociación, no nos vamos a callar. No nos valen las excusas de "estamos estudiando el proyecto", "estamos trabajando en ello" o "en estos momentos no hay presupuesto". Cada vez que una pintura mural desaparece, cada vez que una viga de madera cede, perdemos una parte de nuestra identidad que no volverá.
Por ello, exigimos de manera inmediata:
1. Vigilancia 24 horas o sistemas de seguridad efectivos que impidan nuevas ocupaciones y vandalismo.
2. Consolidación estructural de urgencia. No podemos esperar a que se aponga en marcha el proyecto integral de rehabilitación (aprobado hace dos años) para asegurar los muros y cubrir las pinturas que aún puedan quedar.
3. Transparencia. Queremos plazos, presupuestos y responsables. ¿Quién permitió que la pintura del escudo heráldico se perdiera? ¿Qué sanción se va a imponer por la falta de custodia del bien?
La alquería de la Torre no es un montón de piedras y escombros; es un testigo mudo de nuestro pasado agrícola y señorial. Si el Ayuntamiento de Valencia no es capaz de cuidar lo que es de todos, está demostrando una incapacidad manifiesta para gobernar esta ciudad, tal y como llevamos lustros denunciando. Cambias las siglas, cambian los partidos políticos, pero la situación de nuestro patrimonio cultural sigue sin mejorar.
Basta de desidia. Basta de dejar que el patrimonio se convierta en una ruina por omisión. ¡Exigimos la rehabilitación real para la alquería de la Torre YA! Sin más excusas y dilaciones.
Un saludo...
martes
Crónica de una muerte anunciada: la alquería de Volante
El pasado 13 de febrero de 2026, nos vimos obligados a dirigirnos de nuevo al Síndic de Greuges para informarle de una noticia devastadora: la Alquería de Volante ha sufrido un derrumbe masivo que afecta a más de un 60% de su estructura. Los muros que milagrosamente resistieron el incendio de enero de 2024 han colapsado finalmente.
¿La razón? No ha sido un rayo, ni un terremoto. Ha sido la falta absoluta de techumbre y de las medidas mínimas de consolidación que desde nuestra asociación se exigió por activa y por pasiva. Durante un año y tres meses tras las recomendaciones iniciales del Síndic, el Ayuntamiento de Valencia ha sido incapaz de mover un solo dedo para proteger el inmueble.
Es una vergüenza que, sabiendo que el edificio estaba "en los huesos", no se instalaran ni estabilizadores de fachada ni torres de apeo metálicas. Han dejado que la gravedad, y en este caso el viento, haga el trabajo sucio que ellos no se atrevieron a hacer: borrar un referente de la arquitectura rural valenciana.
Desde el consistorio se nos ha intentado tomar el pelo sistemáticamente. Se han escudado en que la alquería ya gozaba de protección al estar catalogada con el Nivel 2 en el PGOU. Pero la realidad es muy diferente: ese nivel de protección ha resultado ser papel mojado, sin efectos reales sobre la integridad física del edificio.
En nuestras alegaciones de octubre de 2024, ya advertíamos que el Nivel 2 era claramente insuficiente. Solicitamos que se catalogara como Bien de Relevancia Local (BRL), lo que habría obligado a aplicar la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano 4/1998. Sin embargo, el Servicio de Planeamiento prefirió perderse en interpretaciones sesgadas y erróneas, llegando a decir que "confundíamos valores patrimoniales".
El tiempo nos ha dado la razón de la peor manera posible: mientras la administración mareaba la perdiz con interpretaciones subjetivas, sesgadas y parciales sobre nuestra petición de BRL, el edificio se derrumbaba por pura desidia y pasotismo.
Resulta insultante que el Ayuntamiento de Valencia afirme que el mantenimiento es obligatorio "independientemente del nivel de protección" mientras permite que un bien de su propiedad esté ocupado ilegalmente durante décadas, sufra incendios por almacenamiento de materiales inflamables y termine convertido en un montón de escombros.
Uno de los puntos más frustrantes de este proceso ha sido tener que enfrentar de nuevo a la kafkiana estructura administrativa del Ayuntamiento de Valencia. Parece que no existe un sólo gobierno municipal, sino "diecisiete reinos de Taifas" independientes que solo saben pasarse la pelota unos a otros en lugar de ser diligentes y solucionar los problemas.
Disciplina Urbanística dijo que no teníacompetencias porque el inmueble es de titularidad municipal. Patrimonio Municipal se escudó en que el suelo fue objeto de un proceso de expropiación por parte de ADIF para el Nudo Sur ferroviario. Pero la realidad jurídica es clara: el Ayuntamiento de Valencia es el legítimo propietario desde 1977.
Aunque ADIF sea el "poseedor" de la parcela, la transmisión del dominio no se ha producido porque no se fijó el justiprecio. Por tanto, el Ayuntamiento de Valencia ha consentido, por acción u omisión, la degradación, el expolio y la ruina de su propio patrimonio. Es una falta de diligencia inexcusable.
Que nadie piense que el derrumbe es el final del camino y que ahora podrán recalificar el suelo o dejar que la maleza lo cubra todo. La ley está de parte del patrimonio y vamos a exigir su cumplimiento hasta las últimas consecuencias.
Basándonos en el Decreto Legislativo 1/2021 (TRLOTUP), recordamos a los responsables políticos lo siguiente:
Vigencia de la Catalogación (Art. 189.7): La destrucción de un inmueble catalogado no libera al suelo de su régimen de protección. La desaparición física de los muros no exime al Ayuntamiento de su deber de restaurar el valor patrimonial del sitio.
Obligación de Restitución: Al ser una ruina provocada por la negligencia del propietario (el propio Ayuntamiento), este está obligado a restituir el bien a su estado original.
Deber de Conservación: El artículo 189 de la LOTUP señala que los propietarios deben mantener los edificios en condiciones de seguridad y funcionalidad. El Ayuntamiento ha incumplido su propia normativa durante años.
No nos vamos a quedar callados. Hemos solicitado formalmente al Síndic de Greuges la reapertura del expediente nº 2403359. No es una petición, es un clamor por la justicia patrimonial. Exigimos:
- Un informe técnico urgente que determine el plan para la reconstrucción fiel de la Alquería de Volante.
- La apertura de un expediente informativo para determinar por qué no se ejecutaron las medidas cautelares de estabilización que habrían evitado el colapso.
- La depuración de responsabilidades de los técnicos y responsables políticos que, conociendo el estado de ruina inminente, no movieron un dedo.
Es hora de que alguien asuma las consecuencias legales e incluso penales de haber permitido que un bien inventariado en el Plan de Acción Territorial de l'Horta desaparezca casi por completo. La Alquería de Volante no se ha caído: todos y cada uno de los gobiernos municipales, desde 1977, la han dejado caer. Y eso, en una ciudad que presume de proteger su identidad, es sencillamente imperdonable.
Un saludo...
miércoles
Benicalap año cero: un patrimonio que sigue sin rehabilitarse
Buenas tardes,
En el año 2011 tuvimos nuestro primer contacto con el patrimonio histórico, artístico y cultural del barrio de Benicalap. Entre los edificios que veíamos y conocíamos. in situ y por primera vez, estaban La Ceramo, el Casino del Americano, y las alquerías de la Torre y la dels Moros. Un patrimonio que estaba abandonado, degradándose y en un estado de conservación lamentables. Todos y cada uno de estos edificios estaban cerrados al público y algunos de ellos permanecían ocupados y ya habían sido víctimas del expolio, tanto por dentro, como por fuera.
Han pasado ya catorce años desde esa fecha, varias legislaturas y diferentes partidos políticos, de todos los colores, por la alcaldía y las concejalías del Ayuntamiento de Valencia. Y aunque siempre se ha dicho y repetido hasta la saciedad aquello de que “las cosas de palacio van despacio”, en el caso concreto de Benicalap no es que vayan despacio, es que directamente no avanzan. El tiempo parece que se ha detenido en este barrio de Valencia.
Nuestra asociación, Círculo por la Defensa del Patrimonio, lleva denunciado el abandono sistemático de este valioso patrimonio desde hace muchos años, acudiendo directamente al Ayuntamiento de Valencia, a la Generalitat Valenciana y al Síndic. Y no debemos olvidar que mucho antes de que nosotros empezáramos a denunciar, asociaciones extintas como Cercle Obert de Benicalap, ya lo hizo durante décadas, consiguiendo que La Ceramo pasase a ser BRL y que la alquería dels Moros fuera BIC. Las denuncias se remontan pues a los años 90, cuando todavía usábamos las pesetas.
Ha llovido mucho desde entonces y han pasado muchas cosas. Y aunque es cierto que después de todos estos años hemos conseguido algunos pequeños logros, tales como que el Casino del Americano fuera catalogado como BRL; se restaurara la Casa del Senyor, la parte municipal del conjunto de la alquería dels Moros; y se limpiara y consolidara el interior de La Ceramo, de la alquería de la Torre y del Casino del Americano, la realidad es que la rehabilitación y la puesta en valor de estos bienes sigue encallada.
La burocracia, la falta de diligencia y a veces de ganas y de voluntad política, las adscripciones de estos edificios a uno u otro servicio municipal y unas administraciones públicas que se enredan con sus propias trabas, están dificultando y retrasando que los proyectos, anunciados a bombo y platillo, lleguen a buen puerto.
En un par de meses, llegaremos al ecuador de la actual legislatura. Y hasta la fecha, sólo tenemos claro que durante este 2025 puede avanzar el proyecto y la licitación del Casino del Americano, cuestiones que podrían retrasarse por eventuales pandemias, danas o la caída de un meteorito, por ejemplo. El resto de edificios que forma parte del valioso patrimonio de Benicalap sigue en el limbo, no teniendo claro todavía los plazos y las fechas en las que proyectos, licitaciones y adjudicaciones podrían ver la luz.
Mientras el tiempo sigue corriendo en contra de nuestro patrimonio cultural, el Ayuntamiento de Valencia sigue fallando en uno de los pilares básicos de la protección del mismo. La restauración preventiva y el mantenimiento y limpieza regular de estos edificios es fundamental para reducir su degradación y deterioro. La labor in vigilando y de inspección de las administraciones públicas también es importantísima y sin embargo, sigue brillando por su ausencia.
Basta dar una vuelta por el barrio, o usar las herramientas como Google Street View, para comprobar que las pintadas delictivas se han perpetuado en sus fachadas y nuestro consistorio ya ni se molesta en retirarlas. Y cuando lo hace, o no, los edificios aparecen parcheados con intervenciones propias de Pepe Gotera y Otilio. El ejemplo más claro es la que se realizó en la fachada principal de La Ceramo, recayente a la avenida de Burjassot número 142.
Una intervención “fantasma”, que se ha repetido en más de una ocasión, y que por las respuestas dadas a través de transparencia y del Síndic, no la hizo ningún servicio municipal. Quizás deberíamos llamar a Iker Jiménez y a su “Nave del Misterio” para averiguar que ente pintó en colores rosas, ocre y blancos los muros de ladrillo de un BRL. Sería todo un expediente X digno de estudio.
viernes
El Ayuntamiento de Valencia se inventa la restauración de una puerta de la Casa del Senyor (BIC)
Buenas tardes,
El Ayuntamiento de Valencia nos ha asegurado, a través de Transparencia y del Síndic d’Agravis de la Comunitat Valenciana que “la puerta (de la Casa del Senyor) fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022″. Una supuesta restauración de la que no existe ni informe, ni costo, ni más detalles y que queda en entredicho con las pruebas fotográficas que tenemos.
Esta es la respuesta que nos han ofrecido, en dos ocasiones, a raíz de nuestra denuncia ante el Síndic de Greuges el pasado mayo de 2024, después de que en noviembre de 2022 comunicáramos al Ayuntamiento de Valencia que el acceso principal de la Casa del Senyor, perteneciente al conjunto de l’alqueria dels Moros, recayente a la calle Emili Camps i Gallego, presentaba un evidente estado de corrosión/oxidación debido a la presencia de humedad en las puertas de madera, habiéndose incluso separado la chapa metálica de la madera en algunos puntos.
https://conocevalenciapaseando.blogspot.com/2024/07/recomendaciones-del-sindic-por-el.html
Ahora, nuevamente, y tras la intervención del Síndic vuelven a asegurarnos que “la puerta fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022″, añadiendo que “no teniendo conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación”.
El Ayuntamiento de Valencia debería aclarar quiénes son los “usuarios de ese edificio” y cómo es posible que desde febrero de 2020, hace cinco años, ninguna de las personas que trabaja allí se haya percatado de unos daños y de un deterioro que son perfectamente visibles.
Además, no entendemos cómo pueden afirmar que no tienen conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación cuando hay una denuncia de noviembre de 2022, respondida en febrero de 2023 en la que se reconoce que “a la porta d’accés principal la taca de corrosió que s’indica, atés que no es troba en la part inferior i observant l’altura d’aquesta, és probable que es produïsca per l’acidifique úric de miccions no desitjades”.
De hecho, hemos presentado una serie de pruebas fotográficas en las que se puede ver, perfectamente, la misma corrosión y los mismos daños que están presentes en los mismos puntos, desde hace años, y sin ningún cambio apreciable, ni huella de esa supuesta restauración que el consistorio afirma haber realizado.
Nuestra asociación dispone de diversas fotografías de febrero de 2020, de mayo de 2022, de mayo de 2023 y de agosto de 2024 en las que se puede ver perfectamente la misma corrosión y los mismos daños en la puerta que hemos denunciado, así como su evolución.
Por lo tanto, es completamente imposible que se limpiara y se diera una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022. Prueba de ello son las fotografías de mayo de 2022, sólo tres meses después de la supuesta intervención de febrero de 2022, en las que se ve que sigue existiendo la misma corrosión y daños presentes en febrero de 2020.
Su deterioro es visible, comprobable y está perfectamente testimoniado desde 2020 hasta la fecha, sin que en ningún momento se haya producido ningún cambio que haga pensar en una restauración de dicha puerta. Además, a fecha de hoy, el Ayuntamiento de Valencia no nos ha facilitado toda la información solicitada, pues sigue sin aportar el informe de la supuesta intervención que realizó, en febrero de 2022, en la puerta recayente a la calle Emili Camps i Gallego.
Queda claro que las pruebas fotográficas que aportamos ponen en tela de juicio y en duda esa intervención. La ausencia de informes y más información podrían terminar de demostrar que nuestro ayuntamiento ha faltado a la verdad al afirmar que se ha llevado a cabo una intervención inexistente, de la que no existen pruebas.
Ahora, el Ayuntamiento de Valencia deberá dar las correspondientes explicaciones ante el Síndic, pues su relato cae por su propio peso.
Un saludo...
miércoles
El Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos reconoce una mala actuación en el Jardín de Ayora (BRL)
Buenas tardes,
El Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos del Ayuntamiento de Valencia ha reconocido, finalmente, una mala e incorrecta intervención sobre un bien patrimonial protegido, como es en este caso el muro de cerramiento del Jardín de Ayora (BRL).
Hasta la fecha, este y otros servicios municipales han escurrido el bulto, puesto mil y una excusas para no admitir y reconocer que brigadas de obras, personal de Planes de Ocupación Municipales, etc. actúan y siguen actuando sin control, vigilancia y supervisión, sobre bienes incluidos en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de la ciudad de Valencia, y con errores de bulto por parte de la inspección municipal.
Nuestra asociación lleva denunciando hechos como este desde hace años. El caso del Jardín de Ayora es sólo la punta del iceberg de lo que ha pasado y continúa pasando y que no se ha querido reconocer, ni facilitar vía transparencia, con casos como La Ceramo de Benicalap, las alquerías de la calle Olba, los pretiles del antiguo cauce del río Turia y un largo etcétera. Todo ello fruto del descontrol a nivel patrimonial que existe en la ciudad de Valencia, con la excusa de los bienes no adscritos explícitamente y otros tantos adscritos a servicios tan variopintos como Parques y Jardines, Deportes, Universidad Popular, etc. que actúan ajenos y de espaldas al Servicio de Patrimonio Histórico, que es el servicio que debería emitir el correspondiente informe y la autorización para cualquier actuación en un bien catalogado y protegido. De esta manera se evitarían estas chapuzas propias de Pepe Gotera y Otilio.
Hemos podido conocer estos hechos porque el 25 de septiembre de 2024, nuestra asociación se dirigió al Ayuntamiento de Valencia, en virtud de la Ley 2/2015, de 2 de abril, de Transparencia, Buen Gobierno y Participación Ciudadana de la Comunitat Valenciana, indicando que el 23 de septiembre de 2024 habíamos podido comprobar in situ que la parte exterior del muro y de la verja de cierre del jardín de Ayora (BRL), recayente a la calle Santos Justo y Pastor, con Músico Ginés, ha sido pintado y parcheado a trozos con el objetivo de tapar algunos grafitis y pintadas delictivas presentes, además de otros desperfectos, y en base a ello solicitábamos lo siguiente:
ACCESO Y COPIA ÍNTEGRA, TESTIMONIADA, DOCUMENTAL Y COMPLETA DE:
a) TODOS LOS PERMISOS Y AUTORIZACIONES EMITIDOS Y CONCEDIDOS POR EL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA, A TRAVÉS DE LAS CONCEJALÍAS, ÁREAS Y SERVICIOS CON COMPETENCIAS EN LA MATERIA, PARA PODER PINTAR EN LA SUPERFICIE DE UN ELEMENTO PATRIMONIAL COMO LO ES EL JARDÍN DE AYORA, PROTEGIDO CON LA CATEGORÍA DE BIEN DE RELEVANCIA LOCAL (BRL).
b) AL TRATARSE DE MONUMENTOS O EDIFICIOS PROTEGIDOS DE PROPIEDAD MUNICIPAL, COMO ES ESTE CASO, LOS INFORMES PRECEPTIVOS Y VINCULANTES DE LA DELEGACIÓN DE PATRIMONIO HISTÓRICO DEL AYUNTAMIENTO DE VALENCIA, EN EL QUE SE DE EL VISTO BUENO Y AUTORICE PODER PINTAR EN LA SUPERFICIE DE UN ELEMENTO PATRIMONIAL COMO LO ES EL JARDÍN DE AYORA, PROTEGIDO CON LA CATEGORÍA DE BIEN DE RELEVANCIA LOCAL (BRL).
c) LA ACTUACIÓN DE LA CONCEJALÍA, SERVICIO MUNICIPAL, ORGANISMO, CONTRATA, SUBCONTRATA, EMPRESA, ETC. RESPONSABLE DE HABER PINTADO SOBRE LA SUPERFICIE DE UN ELEMENTO PATRIMONIAL COMO LO ES EL JARDÍN DE AYORA PROTEGIDO CON LA CATEGORÍA DE BIEN DE RELEVANCIA LOCAL (BRL).
Meses después y tras acudir nuevamente al Síndic de Greuges, este ha sido el informe del Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos, en el que queda patente este grave error:
Adicionalmente, se da la circunstancia de que este Servicio dispone de manera habitual de personal de Planes de Ocupación Municipales entre los cuales se incluye una dotación importante de personal con categoría profesional de oficial 1ª pintura y peones de pintura. A la vista de la reclamación que venía realizando la Universidad Popular y, dado que en dicho momento cabía la posibilidad de destinar a una brigada de pintores pertenecientes a dicho Plan por finalización de las labores de pintura en otros edificios municipales, se les encomendó realizar el parte de trabajo indicado. Sin embargo, desafortunadamente se hizo una incorrecta interpretación de la zona de actuación por parte de la inspección municipal y, en vez de limitar la intervención a la zona acotada en la fotografía de la petición inicial, realizaron trabajos de pintura empleando pintura de revestimiento vinílico sobre los grafitis del muro perimetral del cerramiento del Jardín de Ayora, cuya conservación y mantenimiento, además, no es de competencia de esta Oficina.
Una vez detectado y verificado dicho error, se informa que está previsto efectuar durante la semana del 27 de enero los trabajos de retirada de la película de pintura aplicada en las diversas zonas del cerramiento posterior del Jardín de Ayora situado detrás del Palacete mediante la técnica de proyección de arena. Tras dicha actuación, se remitirá una comunicación al Organismo Autónomo Municipal de Parques y Jardines para que acometa, en su caso, los trabajos pertinentes de aplicación del revestimiento que considere más apropiado para el muro.
jueves
El milagro de las recomendaciones del Síndic
Hola,
El pasado mes de abril el Síndic de Greuges emitió las correspondientes recomendaciones sobre la Quinta de Nuestra Señora de las Mercedes (El Casino del Americano) en las que, en cumplimiento de las Resoluciones de consideraciones emitidas por esta institución con fechas 11/6/2014, 2/6/2015, 8/5/2019 y 23/9/2021, y teniendo en cuenta que la primera denuncia se presentó hace casi 11 años con fecha 4/7/2013, se limpie de forma regular la basura y maleza que rodea al inmueble y se fije un calendario, aunque sea aproximado, en el que se concreten las fechas de aprobación del proyecto para la rehabilitación del Casino del Americano y de inicio de la ejecución de las obras con la finalidad de evitar retrasos o dilaciones indebidas.
https://conocevalenciapaseando.blogspot.com/2024/04/nuevas-recomendaciones-del-sindic-por.html
Todo ello, debido a que el Ayuntamiento de Valencia, a través del Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos, emitió con un breve y escueto informe, reconociendo que ese Servicio no tenía adscrito dicho bien. No hubo respuesta, ni el correspondiente informe el resto de Servicios Municipales que sí que tienen adscrito el bien, amén de aquellos que tienen o puedan tener competencias en la materia.
En nuestra queja, ya denunciábamos que el informe emitido era claramente insuficiente y no respondía a las cuestiones planteadas de manera detallada, clara y precisa.
A la pregunta de en qué punto se encuentra la licitación y adjudicación del proyecto para la rehabilitación y puesta en valor del BRL del Casino del Americano, se nos ha respondido que: “se está supervisando la redacción del proyecto que según nos indican está finalizándose con el objetivo de proceder a su aprobación en breve”. Una respuesta genérica y totalmente inconcreta en cuanto a los plazos. Responder que “Está finalizándose” o “En breve” no aporta la información que hemos solicitado, puesto que no se trata de ningún plazo medible en tiempo (semanas, meses o años).
Insistimos que responder en apenas doce líneas, en las que en las cinco primeras no se dice absolutamente nada, demuestra una falta de interés y de implicación por el patrimonio muy preocupante. De hecho, la respuesta empezaba así: "En contestación a la solicitud de informe del Síndic de Greuges en relación a la queja número 2400461 iniciada por D. César Guardeño Gil, en nombre propio y en calidad de Presidente de la asociación Círculo por la defensa y Difusión del Patrimonio Cultural referente al deficiente estado de conservación del Casino Americano, se informa desde el Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos...". Puro relleno.
Ahora, tras las recomendaciones, el Ayuntamiento de Valencia sí que nos aporta la información requerida y en la respuesta remitida al Síndic ya se nos notifica lo siguiente:
La tramitación del Proyecto de Ejecución de las Obras de Rehabilitación del Casino del Americano se ha visto afectada por las cuestiones de integración del edificio en el entorno patrimonial de la ampliación del Parque de Benicalap, debiendo dar respuesta a todas las necesidades de infraestructuras urbanas de la urbanización y a los requerimientos técnicos municipales; y sobre todo por las cuestiones patrimoniales por cuanto se han tenido en cuenta nuevas cautelas en materia patrimonial que afectan a la intervención arqueológica, no solo del propio edificio sino del propio jardín histórico, que forma parte del recinto vallado, cuyo Proyecto de Intervención Arqueológica está siendo revisada a raíz del informe de la Sección de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM), para su tramitación ante la Consellería de Cultura, agravado por la no respuesta de la figura del arqueólogo de la asistencia técnica que redacta el proyecto, que ha obligado a su sustitución y el reinicio de los trabajos en materia arqueológica.
Igualmente se está revisando el proyecto para adaptarlo a las nuevas condiciones de protección del edificio que obligarán a validar el dictamen favorable de la Comisión Técnica Municipal de Patrimonio, a raíz de la aprobación definitiva de la Modificación Puntual del Catálogo Estructural de Bienes y Espacios Protegidos de Naturaleza Urbana de Valencia relativa al Bien de Relevancia Local la Quinta de Nuestra Señora de las Mercedes “Casino del Americano”, inscrita en el Registro Autonómico de Instrumentos de Planeamiento Urbanístico con el número 46250-3100 (BOP nº229 de 28-11-2023). Por lo que queda pendiente la entrega de la versión definitiva del Proyecto de Ejecución para continuar el trámite de obtención de informes municipales y autorizaciones correspondientes en materia patrimonial y arqueológica necesarios para la aprobación del proyecto.
PLAZOS ESTIMADOS
- Presentación de la versión definitiva del Proyecto de Ejecución: julio 2024
- Informes municipales y autorización Consellería: sept. 2024
- Aprobación JGL: oct. 2024
- Licitación de las obras (condicionada a la consignación presupuestaria en el presupuesto de 2025): ene. 2025
- Adjudicación obras: julio 2025
- Inicio de las obras: sept. 2025
- Plazo obras: 18 meses
Del mismo modo, y como complemento a lo anteriormente informado, por el Servicio de Parques y Jardines se ha emitido el siguiente informe:
El Técnico Municipal que suscribe informa que: Por parte del Servicio de Parques y Jardines, se ha incorporado con fecha 26 de Marzo de 2024, para su mantenimiento y gestión de modo ordinario, el conjunto de la parcela donde se ubica el inmueble conocido como “Casa del Americano”, aceptando por tanto, de manera inequívoca las recomendaciones recogidas en oficio del Síndic de Greuges desde el mismo momento en que dicho espacio fue dado de alta por parte de éste Servicio para su mantenimiento y conservación.
De la nueva información que ahora ha enviado el Ayuntamiento de Valencia, se pueden extraer muchas conclusiones.
La primera y más importante es la preocupante falta de transparencia, amén de las nulas ganas que demuestra esta administración a la hora de contestar a todo lo requerido a la primera, en tiempo y forma. Han sido preciso unas alegaciones y unas recomendaciones para que nuestro consistorio aporte una información que debería haber facilitado mucho antes al Síndic. No se entiende esa actitud tan poco colaboradora con nuestro defensor del pueblo y menos en un expediente de queja que cuenta ya con múltiples recomendaciones. Alargar el expediente le cuesta, de manera innecesaria y negligente, tiempo, dinero y recursos humanos a los contribuyentes.
La segunda es que el proyecto se ha retrasado, agravado por la no respuesta de la figura del arqueólogo de la asistencia técnica que redacta el proyecto, que ha obligado a su sustitución y el reinicio de los trabajos en materia arqueológica. Un problema ocasionado por la no respuesta del arqueólogo contratado por el Equipo Redactor del Proyecto, que es quien ganó el contrato para hacerlo. Pero, ¿qué coste ha tenido la sustitución de este arqueólogo de la asistencia técnica y el reinicio de los trabajos arqueológicos? ¿Quién paga este error?
La tercera la respuesta sobre en qué punto se encuentra la licitación y adjudicación del proyecto para la rehabilitación y puesta en valor del BRL del Casino del Americano. Si antes se contestaba con un escueto “se está supervisando la redacción del proyecto que según nos indican está finalizándose con el objetivo de proceder a su aprobación en breve”, ahora ya queda claro que entre julio de 2024 y septiembre de 2025 se iniciará toda la tramitación para iniciar las obras. Son fechas aproximadas, pero ¿tanto costaba informar de esto a la primera?
La cuarta, arroja luz sobre las "adscripciones" de los edificios que tienen protección patrimonial. Si el expediente se reabrió en febrero de 2024, esta reapertura supuso que el Servicio de Parques y Jardines, incorporara con fecha 26 de Marzo de 2024, para su mantenimiento y gestión de modo ordinario, el conjunto de la parcela donde se ubica el inmueble conocido como “Casa del Americano”. Antes de esa fecha ¿quién se ocupaba de su NO mantenimiento regular? ¿era aleatorio? ¿lo hacía el mismo servicio pero sin tenerlo adscrito? En este punto cabe recordar que, tal y como ya respondió el Ayuntamiento de Valencia en su día, existen lo que se consideran adscripciones implícitas (que no requieren acuerdo o resolución municipal y sin código de inventario) para bienes ya destinados de hecho, jurídica o urbanísticamente a un fin concreto o específico (a modo de ejemplo: no se adscriben las calles, ni los jardines, ni los parques de bomberos, ni las oficinas municipales, ni centros de juventud, ni colegios, ni las instalaciones deportivas, etc.). Y en elementos patrimoniales como el Casino del Americano, un BRL que dispone de un jardín, la gestión es compartida por las diferentes delegaciones y servicios en función de sus propias competencias. ¿A quién le corresponde pues el mantenimiento del jardín? La pregunta se responde sola.
En definitiva, gracias de nuevo al Síndic vemos respondidas nuestras demandas. En caso contrario, el Ayuntamiento está programado para marear, aplicar el silencio administrativo, no responder y si lo hace, es de manera parcial y sesgada. Una administración pública a la que le sigue sin gustar la transparencia y la participación ciudadana real y efectiva.
Un saludo...
martes
26 bienes en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra
Buenas tardes,
La ciudad de Valencia ha alcanzado, con la inclusión del Monasterio de San José y Santa Teresa (BRL) y de los Docks Comerciales del Puerto de Valencia, la lamentable y vergonzosa cifra de veintiséis bienes culturales en la Lista Roja del Patrimonio de la prestigiosa asociación Hispania Nostra.
Un listado que no para de crecer y que dentro de pocos meses llegará hasta los treinta, siendo la ciudad española que más patrimonio tiene en la citada lista, para mayor vergüenza de los diferentes gobiernos que, desde el año 2008, han visto como el número de bienes ha ido in crescendo.
1. El primer elemento patrimonial en ser incluido en esta lista fueron las “Alquerías Valencianas”, un 4 de enero de 2008, hace quince años. Bajo esta denominación genérica, se muestran fotos de las alquerías de Falcó y la de la calle Olba y se hace mención a un total de 58 barracas y alquerías en serio riesgo de desaparición: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alquerias-valencianas/
2. El 17 de agosto de 2010, se sumó a la lista la alquería del Moro (BIC), de la cual sólo ha pasado a la Lista Verde la Casa del Señor, pero no así el resto del conjunto rural:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-del-moro/
3. También el 17 de agosto de 2010, se sumó la alquería de la Torre (BRL), pendiente de rehabilitación: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-de-la-torre-2/
4. Barrios como el de El Cabanyal-El Canyamelar fueron incluidos el 27 de marzo de 2012, ante el peligro de expolio y destrucción:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/barrio_del_cabanal-canamelar/
5. La fábrica de La Ceramo de Benicalap (BRL), la gran asignatura pendiente de las dos últimas legislaturas, está en esta lista desde el 12 de julio de 2012:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/fabrica-de-la-ceramo/
6. Las caballerizas del Palacio de los Escrivá (BIC), amenazadas con la piqueta desde el 2012, fueron incluidas el 4 de marzo de 2014:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/caballerizas-del-palacio-de-escriva/
7. La campana Jaume, del campanario del Micalet, dañada un 25 de diciembre de 2014 por un terrible incidente que causó la rotura de sus asas, se sumó a la lista el 7 de junio de 2018: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/campana-jaume/
8. La alquería de Falcó, inscrita el 5 de marzo de 2019, sigue teniendo pendiente su rehabilitación y puesta en valor: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-falco/
9. La alquería de Serra (BRL), inscrita en el listado el 5 octubre de 2021, cuenta con un expediente de queja con ocho recomendaciones del Síndic de Greuges. Récord absoluto entre los expedientes tramitados con nuestro Defensor del Pueblo: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-de-serra/
10. Los lienzos y torre de la muralla islámica en la calle Salinas (BIC), forman parte de la lista desde el 22 diciembre de 2021. Con un expediente de queja con tres recomendaciones (calle Salinas nº5) y cuatro recomendaciones (calle Salinas nº17) del Síndic: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/lienzos-y-torre-de-la-muralla-islamica-en-la-calle-salinas/
11. El molí dels Frares (BRL), está incluido desde el 23 diciembre de 2021 y también cuenta con su correspondiente expediente de queja con una recomendación del Síndic:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/moli-dels-frares/
12. La alquería de Tallarrós (BRL), que se encuentra en estado de ruina, pasó a formar parte de la Lista Roja el 6 de abril de 2022 y cuenta con un expediente de queja con dos recomendaciones del Síndic:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-de-tallarros/
13. La alquería del Rey (BIC), incluida desde el 26 abril de 2022, sufrió un importante derrumbe el 23 de noviembre de 2021 que se llevó por delante el cuerpo central de la estructura basilical y uno de los cuerpos laterales: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-del-rey/
14. La tapia de la huerta del Monasterio de San Miguel de los Reyes (BIC), fue inscrita en la lista el 19 mayo de 2022. Cuenta con un expediente de queja, desde el año 2013, con seis recomendaciones del Síndic:
15. El edificio Santiago Rusiñol nº 5 del conjunto de la Alquería de San Llorenç o de Albors (BRL), sufrió el desplome de parte de unas de sus fachadas entre abril y mayo de 2017, produciéndose importantes daños y teniendo que ser apuntalada para evitar la destrucción completa de este bien cultural. Fue incluido el 21 junio de 2022 y cuenta con un expediente de queja con dos recomendaciones del Síndic:
16. El Teatro Escalante (BRL), con problemas estructurales graves que lo han llevado a cerrar su acceso al público, está incluido desde el 13 de octubre de 2022: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/teatre-escalante/
17. El 19 de diciembre de 2022 entró el antiguo horno de cal en el barrio de la Cruz Cubierta (en proceso de ser BRL), con un expediente de queja con dos recomendaciones del Síndic:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/antiguo-horno-de-cal-en-el-barrio-de-la-cruz-cubierta/
18. También el día 19, entró el grafiti histórico barco de la calle Bolsería nº35 (Parcela con elementos de valor. Clase: Bien no inventariado. Protección General: Integral), que cuenta con un expediente de queja con cuatro recomendaciones del Síndic, más otra por falta de transparencia:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/grafiti-historico-barco-de-la-calle-bolseria-no35/
19. La Quinta de Nuestra Señora de las Mercedes (Casino del Americano), BRL, entró en la lista el 10 de febrero de 2023:
20. La antigua Estación de FEVE de Nazaret (BRL), ha sido inscrita el 21 de marzo de 2023: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/antigua-estacion-de-feve-nazaret/
21. Alquería de Ponsa o Bondia (BRL), 29 de mayo de 2023:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-de-ponsa-o-de-bondia/
22. Antiguo Cine Metropol de Valencia, 15 de junio de 2023:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/cine-metropol/
23. Alquería de Burgos (BRL), 15 de noviembre de 2023:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/alqueria-de-burgos-bissara/
24. Fábrica de hilados, trenzados y tejidos de yute de Pilar Casanova, 8 de abril de 2024:
25. Monasterio de San José y Santa Teresa, 29 de abril de 2024:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/monasterio-o-convento-de-san-jose-y-santa-teresa/
26. Docks Comerciales del Puerto de Valencia, 30 de abril de 2024:
https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/docks-comerciales-del-puerto-de-valencia/
El bien número veinticinco, que fue incluido ayer, 29 de abril es el Monasterio de San José y Santa Teresa, cuya iglesia presenta daños en las cubiertas de algunas de las capillas laterales, con crecimiento de vegetación, filtraciones y humedades en el interior. Las fachadas exteriores y la puerta presentan numerosas pintadas que se han ido acumulando sin que se hayan ido retirando o evitando su propagación.
En 2007 fue objeto de un expolio de las piezas cerámicas, extraídas sin el permiso de la Dirección General de Patrimonio.
En 2018, tras quedar en manos de una empresa privada, el recinto fue planteado como un espacio sociocultural, pero según los técnicos que hicieron la inspección y el informe, la actividad predominante era la restauración, planteándose así la transformación del antiguo convento en un centro cultural y gastronómico.
Finalmente el Ayuntamiento de Valencia ordenó el 4 de marzo de 2020 el cierre de este espacio sociocultural porque la actividad que se desarrollaba en el centro no se ajustaba a la normativa municipal. De hecho, en la inspección técnica realizada se comprobó que el proyecto técnico no coincidía con el ejecutado.
Y el bien número veintiséis son los Docks Comerciales del Puerto de Valencia, un edificio abandonado y cerrado desde el cierre de la discoteca Las Ánimas, en septiembre de 2015 tras decenas de inspecciones de la Policía Local que advertían de deficiencias en cuestiones como salidas de emergencia, licencias de actividad y regulación del sonido. Este fue el último uso que tuvo el edificio.
Desde esa fecha no ha habido un mantenimiento y limpieza regular ni del interior ni del exterior del edificio, provocando que el edificio haya ido sufriendo un paulatino y constante deterioro que le ha llevado a una situación actual casi ruinosa, con cornisas que se desprenden y suciedad que se acumula tanto en el interior como en el exterior del edificio.
Parte de estas cornisas, balcones, estructuras y resto de elementos arquitectónicos y decorativos presentan un alto riesgo de desprendimientos y caída a la vía pública debido a su mal estado de conservación. De hecho algunos elementos, como una balconada, molduras o trozo de hormigón armado ya han caído a la calle.
Que esta lista haya crecido tan rápidamente, desde octubre de 2021, sumado dieciséis bienes en apenas dos años y siete meses, pone de manifiesto el desinterés y la dejación de funciones de las administraciones públicas valencianas durante los últimos años.
Los responsables en materia de patrimonio cultural, arquitectura y urbanismo, tanto del Ayuntamiento de Valencia, como de la Generalitat Valenciana, llevan años sin inspeccionar, ni ocuparse del estado de los bienes patrimoniales incluidos en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano. Sólo se actúa bajo denuncia e intervención del Síndic de Greuges.
Mientras que no han parado de aumentar la lista, hemos sido testigos de un lamentable ejercicio de memoria selectiva y parcial, o de pura hipocresía política-partidista, es muy claro y evidente. Ni a quien gobierna, ni a quien está en la oposición, les interesa, ni les ha interesado lo más mínimo el patrimonio cultural valenciano. Lo usan para su campo de batalla particular, en el que las diferentes siglas se arrojan a la cara y se reprochan el estado del mismo patrimonio del que han sido o son responsables.
Todos los partidos políticos que han estado en los diferentes gobiernos municipales, desde el primer ingreso en 2008, hasta la actualidad, son los responsables de los veintiséis bienes patrimoniales que forma parte de una lista que seguirá creciendo durante los próximos meses. A muchos de estos políticos se les llenaba la boca hablando del patrimonio cultural valenciano mientras la lista crecía y algunos de estos bienes se caían a trozos.
La ciudad de Valencia, gracias a la incompetencia y a la irresponsabilidad de nuestras administraciones públicas, se ha convertido en una gran y vergonzosa mancha roja del patrimonio cultural dentro del panorama nacional.
Un saludo...





