Mostrando entradas con la etiqueta BIC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BIC. Mostrar todas las entradas

sábado

Las Atarazanas se caen por "ladrillos de mala calidad" y el Ayuntamiento de Valencia alega que no es urgente

Buenas tardes,

El muro lateral de las Atarazanas del Grao, declaradas Bien de Interés Cultural (BIC), recayente a la Plaza del Tribunal de las Aguas, se está desmoronando a pedazos. El ladrillo caravista se deshace, las humedades avanzan sin freno y la piedra enferma ante la mirada indiferente del consistorio a pesar de nuestras reiteradas denuncias.

La gravedad de la situación no es una exageración de nustra asociación. Ha quedado confirmada de forma oficial e institucional tras la última resolución de consideraciones, emitida el pasado 19 de junio de 2026, por el Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana. El análisis minucioso de este expediente saca a la luz el vergonzoso modus operandi del Ayuntamiento de Valencia a la hora de gestionar nuestro patrimonio cultural. 

El lienzo del muro exterior sur, el que recae de forma directa sobre la Plaza del Tribunal de las Aguas, presenta desde hace años unas patologías sumamente graves. No estamos hablando de una simple capa de suciedad superficial. Las fotografías actuales presentadas en el expediente del Síndic revelan un cuadro clínico alarmante: humedades severas por capilaridad, meteorización generalizada de los paramentos, pérdida absoluta del mortero de unión original y, lo más preocupante, el desprendimiento y la rotura geométrica progresiva del ladrillo caravista del muro. El monumento se está "pelando" vivo ante nuestros ojos por la falta de un mantenimiento elemental y preventivo.

Lo que verdaderamente enciende los ánimos de cualquier ciudadano concienciado es comprobar que este desmoronamiento no es un accidente imprevisto. El Ayuntamiento de Valencia sabe perfectamente lo que estaba ocurriendo desde hace años. A través de nuestras denuncias podemos reconstruir una línea de tiempo que evidencia cómo la maquinaria municipal estira los plazos para no hacer absolutamente nada.

Los antecedentes lejanos (2020-2021): El Síndic de Greuges ya tuvo que abrir expedientes de queja en los años 2020 (nº2001506) y 2021 (nº2103050) ante la proliferación de grafitis delictivos y el vergonzoso estacionamiento indebido de vehículos pesados pegados a las fachadas de este monumento protegido.

El primer reconocimiento oficial (4 de febrero de 2022): Hace más de cuatro años, el propio Servicio de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento reconoció formalmente por escrito que «en la fachada Sur se observa una ligera degradación del mortero en las juntas de ladrillo caravista», asegurando solemnemente que se procedería a «dar traslado a la Oficina Técnica». Decidió considerar que era "ligera" para restarle importancia y no actuart. Una frase que, como veremos, es el inicio del agujero negro burocrático.

Quince meses de silencio absoluto (Mayo de 2023): Ante la inactividad municipal, presentamos alegaciones urgentes el 18 de mayo de 2023. ¿Qué respondió el Consistorio? Emitió un informe idéntico en su espíritu dilatorio afirmando que «se da traslado a los Servicios Técnicos Municipales para que evalúen el estado del inmueble». Es decir, quince meses después, la solución volvía a ser "dar traslado" para "evaluar" lo que ya estaba evaluado. Absurdo.

La trampa de la aceptación institucional (Junio de 2023): El 6 de junio de 2023, el Síndic dictó una resolución exigiendo reparar y rehabilitar el muro. El Ayuntamiento, buscando salvar los muebles y calmar las aguas políticas, aprobó un decreto de la Primera Teniente de Alcalde el 23 de junio de 2023 donde ACEPTÓ de manera formal e inequívoca las recomendaciones del Alto Comisionado. Con esta firma, el Ayuntamiento cerró el expediente en falso, prometiendo unas obras que, evidentemente, jamás llegaron.

A fecha de hoy, en pleno año 2026, han transcurrido 35 meses enteros (casi tres años) desde aquella falsa promesa, y el Ayuntamiento de Valencia no ha ejecutado ni una sola obra material, ni ha redactado, licitado o presupuestado proyecto alguno para consolidar la pared de la Plaza del Tribunal de las Aguas.

Ante este clamoroso incumplimiento, nuestra asociación solicitó la reapertura del expediente. La contestación del Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico del Ayuntamiento de València, plasmada en el informe del 10 de junio de 2026, es un monumento al descaro administrativo que merece ser analizado detalladamente. El Ayuntamiento utiliza tres estrategias argumentativas que el propio Síndic ha terminado por tumbar:

1. La cortina de humo de los servicios mínimos

Para justificarse, el informe municipal alega que «a lo largo de estos años se ha actuado sobre este edificio mediante retiradas de grafitis, obras de reparación de humedades, tratamiento antipalomas y otras actuaciones necesarias de conservación».

Esto vendría a ser una auténtica falacia de distracción, ya que el asunto ÚNICO de la reapertura del expte. era el muro. Nada más. Además, limpiar una pintada o poner pinchos para que no se posen las palomas son labores cotidianas de mantenimiento urbano básico que se deberían llevar a cabo sin que hubiera queja o denunciar. Equiparar la retirada de un grafiti con una restauración científica de un muro de ladrillo que se está disgregando es un insulto a la inteligencia de los valencianos y un burdo intento de maquillar una parálisis gestora alarmante.

2. Una asombrosa confesión de culpa: el ladrillo es "de mala calidad"

El texto redactado por los propios técnicos municipales contiene una declaración que roza el surrealismo técnico. El informe reconoce literalmente que:

«El mortero existente y la mala calidad de los ladrillos cerámicos son los que han generado los puntos más débiles en el lienzo del muro recayente a la Plaza del Tribunal de las Aguas, provocando las patologías indicadas...»

El Ayuntamiento confiesa de manera oficial que el monumento está construido o reparado estructuralmente con materiales deficientes que provocan su degradación acelerada. Pero lo verdaderamente escandaloso viene inmediatamente después, cuando afirman que, como la patología «no responde a un tema estructural ni a una actuación urgente», los trabajos quedan relegados «a la espera de la necesaria disponibilidad presupuestaria».

Cualquier estudiante de arquitectura sabe que si tienes un muro histórico con ladrillos de mala calidad expuestos a la meteorización y a la humedad capilar marina, el daño avanza de forma geométrica. Sostener que no hay urgencia y que hay que esperar a que el muro sufra un colapso estructural irreversible o un desplome completo para intervenir es una absoluta aberración técnica y una violación flagrante de los principios más elementales de la conservación preventiva arquitectónica y más aún de un BIC.

3. La falacia presupuestaria frente a las cuentas millonarias

La tercera gran excusa del consistorio es escudarse en «lo limitado del presupuesto asignado». Esta falacia es muy fácil de desmontar, aportando un dato incontestable: el Ayuntamiento de Valencia maneja actualmente un presupuesto consolidado que supera los 1.415 millones de euros.

Alegar que "no hay dinero en caja" para consolidar el muro exterior de un Bien de Interés Cultural protegido por las leyes patrimoniales autonómicas, mientras se financian con alegría gastos superfluos, campañas publicitarias o partidas discrecionales, constituye una desviación de poder moral y una vulneración consciente de la normativa. El artículo 18 de la Ley 4/1998 de Patrimonio Cultural Valenciano establece que el deber de conservación de un BIC es una obligación legal imperativa y reglada (un deber de resultado), no una opción voluntaria supeditada a si al concejal o al servicio municipal de turno "le sobra o no dinero" en su presupuesto ordinario.

Hartos de que el Ayuntamiento intente reiniciar constantemente el bucle burocrático respondiendo en pleno 2026 que «procederá a contactar con empresas especializadas (...) con el objeto de contratar un proyecto» (exactamente la misma cantinela que empleaban en 2023), el Síndic de Greuges ha dicho basta.

En las Conclusiones de la investigación el veredicto del Síndic es inapelable y tumba la endeble y lamentable defensa municipal:

«El Ayuntamiento de Valencia no ha realizado ninguna actuación en cumplimiento de la anterior Resolución de consideraciones de fecha 6/6/2023».

El Síndic afea de forma contundente que la entidad local reconozca formalmente el daño del muro y la necesidad de intervenir, pero prolongue la espoliación pasiva del edificio al negarse en redondo a establecer fechas: «no se sabe cuándo se ejecutarán dichas obras, ya que no se ha adoptado ningún compromiso temporal para ello».

Por ello, en las "Consideraciones a la Administración", la Sindicatura ha elevado un requerimiento taxativo exigiendo que se ejecuten, «lo antes posible», las obras de consolidación y reparación del lienzo sur. Y lo que es más importante: le recuerda al Ayuntamiento de València que tiene el plazo máximo e improrrogable de UN MES para enviar un informe oficial en el que detalle si acepta la resolución y qué medidas concretas, con plazos y partidas económicas reales, va a adoptar para que los andamios entren de una vez por todas en las Atarazanas.

Este recorrido por la desidia administrativa termina con una advertencia sumamente seria. Hemos dejado muy claro en el expediente que el tiempo de las buenas palabras y las cartas de recomendación ha llegado a su fin. Si el lienzo de la Plaza del Tribunal de las Aguas sufre un desprendimiento mayor o un daño irreversible por culpa de esos "ladrillos de mala calidad" que el propio Consistorio confiesa ignorar, la vía civil y penal se activará de inmediato.

La entidad ciudadana ha advertido formalmente que interpondrá una denuncia directa ante la Fiscalía de Medio Ambiente y Patrimonio Histórico, utilizando todo el historial de este expediente como la prueba documental irrefutable de que las autoridades locales eran plenamente conscientes del peligro y decidieron omitir su deber legal de conservación (artículos 323 y 404 del Código Penal), con excusas contrarias a la legislación vigente.

Y este aviso no es un farol. Nuestra paciencia se ha agotado. En las oficinas de la concejalía de Patrimonio resuena con fuerza el nombre de la Alquería de Volante, un valioso inmueble local que actualmente se encuentra bajo una investigación penal formal por parte de la Fiscalía debido, precisamente, al abandono institucional crónico, la falta de mantenimiento y la firma de informes dilatorios idénticos al que hoy sufre el muro de las Atarazanas del Grao. Los técnicos y responsables políticos que firman estos documentos deben saber que la laxitud burocrática ante la ruina del patrimonio común puede terminar acarreando inhabilitaciones y responsabilidades penales muy serias.

Las Atarazanas del Grao sobrevivieron a todo tipo de usos inadecuados y cambios drásticos, pero hoy corren el riesgo de sucumbir ante el peor enemigo de la historia: la dejadez de una administración que prefiere esconderse tras un laberinto de ventanillas y expedientes mal titulados antes que destinar una mínima fracción de sus 1.415 millones de euros a salvar un muro que se desmorona a pedazos.

Las Atarazanas no son ni propiedad exclusiva, ni un juguete del Ayuntamiento de Valencia; son el testimonio de nuestros antepasados y el legado de nuestros hijos. Esperamos que el Ayuntamiento despierte de su letargo burocrático e intervenga de forma urgente en esta joya del gótico civil valenciano. El tiempo apremia.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones… a la hora de apropiarse de nuestro trabajo y esfuerzo de años.

jueves

Vehículos, basura y ruina en la alquería dels Moros (BIC)

Buenas tardes,

El conjunto rural de la alquería dels Moros permanece abandonado, en ruinas, con basura y con enseres en su huerto-jardín, además de tener que soportar tráfico rodado, ilegal, por delante de su fachada principal y laterales, a pesar de que la calle es peatonal y de estar perfectamente señalizada la prohibición.

El único de los edificios que fue rehabilitado es la Casa del Senyor, que pertenece al Ayuntamiento de Valencia y que tras la desaparición del Consell Agrari, permanece cerrado, no pudiéndose visitar cuatro días al mes, como establece la Ley. Un régimen de visitas que, per se, nuestro consistorio ya incumplía con anterioridad al cierre del edificio:


El resto de construcciones del conjunto rural, tales como la casa nº2, la nº3 y la nº4, además del huerto-jardín, están en manos privadas y su estado es deplorable, con grietas, serios daños y la desaparición de una de las casas por una supuesta negligencia e imprudencia graves.

Hay que recordar que en agosto de 2018 la casa nº2 se vino abajo, casualmente, a los pocos días de empezar las obras de rehabilitación de la Casa del Senyor y del paso de vehículos pesados por la calle Emili Camps i Gallego, que separa estas edificaciones. Hasta la fecha, no habido ni responsables, ni investigación para aclarar lo que pasó allí, que fue la destrucción de un bien que forma parte del BIC, con unos argumentos propios de una antología del disparate:


A fecha de hoy, el huerto-jardín de la alquería, que forma parte del BIC, es usado como lugar de acampada, realización de paellas y vertedero, depositando en el mismo escombros, basura y materiales altamente tóxicos. Nuestro ayuntamiento lo sabe, pero actúa sólo en base a las denuncias de los ciudadanos. La función inspectora e in vigilando es una auténtica utopía para un consistorio que no quiere trabajar por y para el patrimonio. Luego técnicos y funcionarios se quejan del aluvión de denuncias y quejas por Registro General de Entrada y de los sonoros tirones de orejas del Síndic de Greuges.


En la fachada principal de la Casa del Senyor, recayente a la calle Andreu Alfaro, una de las rejas de la ventana inferior está parcialmente suelta, pudiéndose llegar a arrancar para vender como chatarra y más cuando coches, furgonetas y camiones campan a sus anchas por delante de la misma.


El paso de todo tipo de vehículos por delante y por el lateral del conjunto rural, desde las calles de l'alqueria dels Moros, Andreu Alfaro, Emili Camps i Gallego y Amadeo Desfilis, perjudica seriamente al BIC, además de que está terminantemente prohibido y claramente señalizado. A pesar de ello, alguien ha retirado algunos de los bolardos y elementos disuasorios, o se sube a las aceras para atajar y poder acceder. 


El Ayuntamiento de Valencia no está cumpliendo con sus obligaciones legales y no está velando por la protección, la recuperación, el mantenimiento regular y vigilancia de un conjunto rural que es BIC. Siguen pasando los años, los lustros y las décadas y la alquería dels Moros continúa olvidada y abandonada. Pareciera que nuestro consistorio se dio por satisfecho al rehabilitar sólo una de las cuatro casas que forman parte del bien. Las otras tres casas, en manos privadas y en el limbo; el huerto-jardín; y el entorno de protección del BIC siguen en el olvido de un ayuntamiento cuyas políticas patrimoniales siguen fracasando, legislatura tras legislatura.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural y de Tono Giménez Ayora, que nos las ha cedido para usar en nuestras RRSS, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

lunes

Parte de la verja histórica de la estación de mercancías de la Estación del Norte, por los suelos

Buenas tardes,

ADIF, responsable del BIC de la Estación del Norte, ha dejado tirada por los suelos parte de la verja histórica de la estación de mercancías de la Estación del Norte, en un lugar cercano a la parte trasera de la estación Joaquín Sorolla y en una zona muy próxima al nuevo corredor peatonal que sirve para unir ambas estaciones.

Un patrimonio BIC, que se encuentra rodeado y cubierto de tuberías, sacos y palés, al lado de un baño químico portátil, y sin ningún tipo de vigilancia, custodia o de protección adecuadas, en una actuación que resulta tremendamente negligente y lamentable, no sólo por parte de quien ha procedido y actuado de esta manera tan poco profesional y respetuosa, sino también de las administraciones públicas valencianas que deben velar por la salvaguarda y protección de nuestro patrimonio cultural y que siguen desaparecidas y sin pronunciarse al respecto, dejando hacer al responsable y titular del bien.

Sea la Conselleria de Cultura (Dirección General de Patrimonio) o sea el Ayuntamiento de Valencia, es inadmisible que nadie haya cumplido con su función in vigilando e inspectora, instado a ADIF a custodiar y guardar adecuadamente la parte de esta verja, pues la intención, una vez desmontada, era la de reutilizarla en una futura ubicación en el Parque Central al igual que las dos naves de Demetrio Ribes (la 11 y la 12). Que parte la verja lleve más de un mes y medio tirada por los suelos pone en evidencia a todas las partes implicadas.

El mantenimiento regular de la Estación del Norte, los daños en el trencadís del muro exterior, la sobreexplotación con todo tipo de cachivaches de la explanada y la fachada principal del BIC, son sólo algunos de los numerosos problemas que arrastra este BIC, pésimamente gestionado y del cual se siguen desentendiendo la Conselleria de Cultura y el Ayuntamiento de Valencia, dentro de sus respectivas competencias.

Triste y muy lamentable lo que nos está tocando ver, en pleno 2025. Sigue sin haber ni voluntad, ni ganas de trabajar por y para el patrimonio cultural valenciano.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural y de Tono Giménez Ayora, que nos las ha cedido para usar en nuestras RRSS, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

viernes

El Ayuntamiento de Valencia se inventa la restauración de una puerta de la Casa del Senyor (BIC)

Buenas tardes,

El Ayuntamiento de Valencia nos ha asegurado, a través de Transparencia y del Síndic d’Agravis de la Comunitat Valenciana que “la puerta (de la Casa del Senyor) fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022″. Una supuesta restauración de la que no existe ni informe, ni costo, ni más detalles y que queda en entredicho con las pruebas fotográficas que tenemos.

Esta es la respuesta que nos han ofrecido, en dos ocasiones, a raíz de nuestra denuncia ante el Síndic de Greuges el pasado mayo de 2024, después de que en noviembre de 2022 comunicáramos al Ayuntamiento de Valencia que el acceso principal de la Casa del Senyor, perteneciente al conjunto de l’alqueria dels Moros, recayente a la calle Emili Camps i Gallego, presentaba un evidente estado de corrosión/oxidación debido a la presencia de humedad en las puertas de madera, habiéndose incluso separado la chapa metálica de la madera en algunos puntos.

https://conocevalenciapaseando.blogspot.com/2024/07/recomendaciones-del-sindic-por-el.html

Ahora, nuevamente, y tras la intervención del Síndic vuelven a asegurarnos que “la puerta fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022″, añadiendo que “no teniendo conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación”.

El Ayuntamiento de Valencia debería aclarar quiénes son los “usuarios de ese edificio” y cómo es posible que desde febrero de 2020, hace cinco años, ninguna de las personas que trabaja allí se haya percatado de unos daños y de un deterioro que son perfectamente visibles.


Además, no entendemos cómo pueden afirmar que no tienen conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación cuando hay una denuncia de noviembre de 2022, respondida en febrero de 2023 en la que se reconoce que “a la porta d’accés principal la taca de corrosió que s’indica, atés que no es troba en la part inferior i observant l’altura d’aquesta, és probable que es produïsca per l’acidifique úric de miccions no desitjades”

De hecho, hemos presentado una serie de pruebas fotográficas en las que se puede ver, perfectamente, la misma corrosión y los mismos daños que están presentes en los mismos puntos, desde hace años, y sin ningún cambio apreciable, ni huella de esa supuesta restauración que el consistorio afirma haber realizado.

Nuestra asociación dispone de diversas fotografías de febrero de 2020, de mayo de 2022, de mayo de 2023 y de agosto de 2024 en las que se puede ver perfectamente la misma corrosión y los mismos daños en la puerta que hemos denunciado, así como su evolución.

Por lo tanto, es completamente imposible que se limpiara y se diera una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022. Prueba de ello son las fotografías de mayo de 2022, sólo tres meses después de la supuesta intervención de febrero de 2022, en las que se ve que sigue existiendo la misma corrosión y daños presentes en febrero de 2020.

Su deterioro es visible, comprobable y está perfectamente testimoniado desde 2020 hasta la fecha, sin que en ningún momento se haya producido ningún cambio que haga pensar en una restauración de dicha puerta.  Además, a fecha de hoy, el Ayuntamiento de Valencia no nos ha facilitado toda la información solicitada, pues sigue sin aportar el informe de la supuesta intervención que realizó, en febrero de 2022, en la puerta recayente a la calle Emili Camps i Gallego.

Queda claro que las pruebas fotográficas que aportamos ponen en tela de juicio y en duda esa intervención. La ausencia de informes y más información podrían terminar de demostrar que nuestro ayuntamiento ha faltado a la verdad al afirmar que se ha llevado a cabo una intervención inexistente, de la que no existen pruebas.

Ahora, el Ayuntamiento de Valencia deberá dar las correspondientes explicaciones ante el Síndic, pues su relato cae por su propio peso.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

jueves

La reparación de daños y de pintadas delictivas en el Palau de la Generalitat nos cuestan más de 22.000€

Buenas tardes,

La Generalitat Valenciana ha tenido que invertir un total de 22.496,20€, IVA incluido, tras la ejecución de los trabajos complementarios de sustitución de cristales rotos o dañados, restauración de las fachadas de piedra del Palau, retirada de pintura, huevos, chocolate o barro, entre otros, limpieza y restauración de carpintería y zona de afección en puertas y ventanas, trabajos de sustitución de cristales en ventanas de la calle Bailia, atacados con ácido, incluyendo la valoración de los trabajos patrimoniales recogidos en la memoria antes referida, el coste total de los trabajos necesarios para el restablecimiento de las condiciones previas a actos vandálicos y delictivos perpetrados tras la manifestación del pasado 9 de noviembre de 2024.

Esto es lo que nos ha costado su restauración tras el ataque contra este BIC, justificado por algunos bajo el paraguas de la "falacia del falso dilema", y sobre el que no se han querido pronunciar los diferentes grupos políticos, ni del Ayuntamiento de Valencia, ni de Les Corts Valencianes.

https://conocevalenciapaseando.blogspot.com/2024/11/el-patrimonio-cultural-valencia-y-la.html

Ayer conocimos los detalles, después de que solicitáramos el 14 de diciembre de 2024, vía Transparència, el proyecto de limpieza de las pintadas delictivas y de la eliminación de barro en las fachadas del Palau de la Generalitat Valenciana (BIC), así como de los diferentes daños causados durante la celebración de las manifestaciones de los días 9 y del 30 de noviembre de 2024; y el coste económico total de limpieza de las pintadas delictivas y de la eliminación de barro en las fachadas del Palau de la Generalitat Valenciana (BIC), así como de los diferentes daños causados durante la celebración de estas manifestaciones.

La empresa encargada de la limpieza y restauración de los daños, realizó una propuesta de tratamiento de limpieza, en el que estima en 23m2, aproximadamente, la superficie de los agravios ocasionados sobre la piedra del monumento.

El presente protocolo de intervención se ha basado en técnicas de limpieza mecánico-manuales y químicas para la eliminación de grafitis, respetando los principios de mínima intervención, compatibilidad y reversibilidad que guían la conservación y restauración de bienes culturales. La metodología de limpieza ha sido determinada mediante catas previas, en las que se aplicaron diversos disolventes de manera secuencial. Este proceso de observación y análisis permite definir el tratamiento óptimo, específico y respetuoso con las características originales del soporte.

Las catas se han realizado en las tres áreas principales afectadas por grafitis, empleando los disolventes en el siguiente orden y con métodos de aplicación, principalmente mediante hisopo:

1. Agua tibia: aplicada mediante esponja o hisopo, dependiendo según la porosidad de la superficie.

2. Alcohol etílico puro.

3. Mezcla de agua y acetona pura en proporción 1:1.

4. Acetona pura.

5. C2000 del 2 al 5%v, seguido de la eliminación de residuos mediante enjuague con agua.

6. Tween 20 al 3%, con tiempos de exposición controlado y retirando los residuos con acetona.

Dado que la superficie pétrea presenta una porosidad variable en distintas zonas, la técnica de aplicación de los disolventes se debe adaptar a estas morfologías. Si bien el hisopo es el método de aplicación principal, en áreas de mayor porosidad se recomienda el uso de esponjas y geles. Estos permiten una acción más prolongada y localizada, al facilitar un contacto controlado del producto en las zonas necesarias.

En aquellos puntos en los que la limpieza necesaria para eliminar la película pictórica del grafiti, altere la pátina de suciedad y envejecimiento natural de los paramentos, se deberá actuar a posteriori con una reintegración pictórica controlada a base de resina acrílica tipo ACRIL 33 al 5% en agua desmineralizada y pigmentos minerales con el fin de homogeneizar el aspecto del conjunto y mantener una lectura coherente y lineal.

Tras lo observado durante la realización de las catas de limpieza se puede determinar que en las zonas donde se encuentra la pintura roja se deberá aplicar acetona pura o acetona con agua desmineralizada o gelificada en las zonas más porosa de la piedra.

Donde los grafitis son de color pardo se deberá aplicar agua tibia para retirarlo correctamente, ya que se trata de un material orgánico que por el color, olor y textura se puede determinar que podría ser en ocasiones barro y en otras chocolate.

Por último, en los casos donde se elimine la pátina se reintegrará cromáticamente para restablecer la uniformidad visual de la superficie, respetando su envejecimiento natural y recuperando el aspecto estético original de la piedra.

En el pdf que hemos recibido, la Generalitat ha intentado ocultar, de manera chapucera, el nombre de la mercantil y de los restauradores que han realizado la intervención. El documento no tiene ningún tipo de restricción, contraseña, ni protección y editándolo, se puede eliminar el recuadro negro que han colocado, de manera torticera, encima de estos nombres, apareciendo los datos que se han intentado ocultar.

Por ello, hemos dado traslado de la misma al Síndic de Greuges, pues esta institución ya recordó que la protección de las personas físicas en relación con el tratamiento de datos personales es un derecho fundamental protegido por el artículo 18.4 de la Constitución española. Este derecho no se aplica a los datos de las personas jurídicas, y por lo tanto la Generalitat no debería ocultar estos datos, máxime cuando la restauración se está pagando con dinero público. 

Además, si este es el cuidado y la profesionalidad que muestran a la hora de proteger los supuestos “datos de carácter personal”, los ciudadanos deberíamos de estar preocupados cuando esta administración pública deba proteger, de verdad, aquellos datos que si que sean susceptibles de ser protegidos por el artículo 18.4 de la Constitución española.

Un saludo...

martes

Cerveza de alabastro y estuco

Buenos días,

La semana pasada nos hicimos eco de una fotografía que nos hicieron llegar, en la que se veía como unos operarios colocaban una tela protectora en la fachada principal del Palacio del Marqués de Dos Aguas, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí.

https://x.com/GHPatrimonioVLC/status/1882419915862462747

Ni el Ministerio de Cultura, ni el Museo Nacional de Cerámica, presentes en RRSS, respondieron a una pregunta cuya respuesta tuvo que llegar por otra vía, la prensa escrita. Un vehículo (camión) había golpeado el lado derecho de la fachada provocando daños en la magnífica portada de alabastro, diseñada por el pintor Hipólito Rovira y ejecutada por el escultor Ignacio Vergara.


El camión accedió a una calle peatonal para realizar la carga y descarga y, supuestamente, realizando una maniobra, golpeó y dañó la fachada de un edificio protegido como Bien de Interés Cultural. Este accidente fue registrado por la cámaras de seguridad del museo y, en principio, fue denunciado a la Brigada del Patrimonio de la Policía Nacional.

El golpe es significativo y ha sido tapado con una tela negra, cubriendo también el resto de la fachada que no tiene daños. Nuestra asociación se pregunta qué necesidad había de colocar una tela cubriendo completamente el resto de la fachada (sin daños), realizando además una serie de perforaciones innecesarias en el estuco del muro, si los daños estaban perfectamente localizados en la parte inferior de la misma. Algunas de estas actuaciones son difícilmente comprensibles y más aún cuando no se dan las correspondientes explicaciones, en un ejercicio claro de falta de transparencia.

El Ayuntamiento de Valencia debería habilitar, en las calles próximas, lugares específicos para la carga y descarga de estos vehículos, evitando a toda costa que pasen por estas calles peatonales en las que hay edificios de gran valor patrimonial, con el fin de prevenir hechos como el denunciado.

No es la primera vez que vemos una estampa similar y tampoco será la última si no se toman medidas al respecto. Y tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. Durante años hemos denunciado por activa y por pasiva, por RGE, vía Síndic de Greuges, los numerosos camiones que han entrado por la calle de la Lonja, estacionando su vehículo y realizando la carga y descarga a menos de un palmo de la fachada posterior de la Lonja de los Mercaderes o de la Seda, Patrimonio de la Humanidad UNESCO. Y todo ello con una señalética muy clara sobre la prohibición de carga y descarga, con cámaras de vídeo vigilancia y con un espacio habilitado en la plaza del Doctor Collado para estos menesteres, que suele estar ocupada por vehículos particulares durante mucho más tiempo del permitido y sin ningún tipo de control.


Valencia tiene un serio problema de movilidad, de aparcamiento, de zonas de carga y descarga y de los entornos y áreas de protección de los monumentos BIC y BRL, que no son ni tomados en serio, ni vigilados convenientemente por unas administraciones públicas que siguen haciendo una clara y manifiesta dejación de sus funciones in vigilando.

No puede ser que teniendo aprobado un Plan Especial de Protección, desde febrero de 2020, sucedan cosas como la que ha ocurrido en el Museo Nacional de Cerámica González Martí. No puede ser que vehículos pesados y furgonetas pasen, hagan maniobras y estacionen junto a las fachadas de nuestro patrimonio y pegados a ellas. No puede ser que, por mucho que nos guste que los bares y establecimientos reciban sus cajas de cerveza (o vino, refresco o cualquier otra bebida), se le de prioridad a esto por encima de nuestro patrimonio cultural. Si seguimos pensando igual, nos tocará pagar de nuestro bolsillo y con nuestros impuestos la cerveza de alabastro y estuco.

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

viernes

El Ayuntamiento de Valencia incumple con la Ley de Transparencia

Buenos días,

El Ayuntamiento de Valencia vuelve a hacer gala de su falta de transparencia, dificultando el acceso a la información pública y usando para ello argumentos y excusas que han sido desmontadas por el Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana.

En fecha 26 de agosto de 2024, nuestra asociación tuvo a bien dirigirse al Ayuntamiento de Valencia, con el fin de que PROCEDIERAN A FACILITARNOS ACCESO Y COPIA ÍNTEGRA, TESTIMONIADA, DOCUMENTAL Y COMPLETA DE LA SIGUIENTE INFORMACIÓN:

a) El costo económico total, las fechas en las que se realizó y todos los detalles de la restauración realizada por empresa constructora adjudicataria de la obra en la Casa del Senyor, que forma parte del conjunto de la “Alqueria dels Moros”.

b) El costo económico total, las fechas en las que se realizó y todos los detalles de la intervención para eliminar y solucionar los problemas de las manchas producidas por un exceso del material de impermeabilización de las baldosas de barro de la Casa del Senyor, que forma parte del conjunto de la “Alqueria dels Moros”.

Nuestra asociación solicitó esta información, a través de transparencia, a raíz de la queja nº2402014 (Casa del Senyor) abierta con su institución y en la que el Ayuntamiento de Valencia, a través del Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos afirmaba que:

a) “la puerta fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022, no teniendo conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación”.

Nuestra asociación dispone de fotografías de marzo de 2022, del año 2023 y del 2024 que muestran que la puerta que hemos denunciado (y no otra a la que pueda hacer referencia ese servicio) sigue estando dañada. Por lo tanto, la misma no puede haber sido restaurada.

a) “los pavimentos en ningún momento fueron parcheados de manera chapucera o inadecuada para camuflar las manchas de humedad de las baldosas de barro. Como ya se informó con anterioridad las manchas producidas eran un exceso del material de impermeabilización de las baldosas de barro que aparecieron con posterioridad a la entrega de la obra. Éste problema también quedó resuelto por la empresa constructora en febrero de 2022, no teniendo conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se hayan vuelto a aparecer dichas manchas”

Sin embargo, disponemos de fotografías de octubre de 2019, cuando finalizó la obra, en la que se pueden ver claramente estas manchas. Por ende, ya existían con anterioridad a la entrega de la obra y a pesar de ello, la misma se recepcionó. 

Los pavimentos sí que fueron parcheados de manera chapucera e inadecuada, como bien sabe el Ayuntamiento de Valencia, al aplicar un exceso de tratamiento debido a la excesiva humedad que ya iba apareciendo antes de la entrega de la obra. Por lo tanto, se intentó camuflar de esta manera. Además, el problema sigue sin resolverse y tampoco fue solucionado en febrero de 2022, pues disponemos de material fotográfico de marzo de 2022, del año 2023 y del 2024, donde siguen estando esas manchas, también en algunas dependencias cerradas al público y que no se enseñan.

Tras la intervención del Síndic ha quedado patente que el Ayuntamiento de Valencia (Servicio de Sociedad de la Información, Transparencia y Simplificación de Procedimiento) no nos ha facilitado toda la información que pedimos o lo ha hecho de forma incompleta e inexacta, en base a las afirmaciones de que “Sería una cuestión a aclarar por parte de Centrales técnicos” ,“A confirmar por Centrales Técnicos”, “Indicar que sobre estas mismas cuestiones y para contestar a la solicitud de informe a la sección de quejas, se ha solicitado por parte de esta sección de transparencia informe al servicio de Centrales técnicos, que a fecha de hoy no se ha facilitado todavía”.  

Queremos volver a recordar que nuestra asociación no tendría que solicitar la información vía transparencia si el Ayuntamiento de Valencia no diera la información con cuentagotas, de manera incompleta y sesgada. En base a la información incompleta y contradictoria, ofrecida en el expte. de queja nº 2402014, y que tal y como ya manifestamos, esta no se ajusta a la realidad fotográfica y documental que tiene nuestra entidad, nos vimos en la obligación de pedirla el 26 de agosto de 2024.

Ante nuestra solicitud, en la que apuntábamos que: c) Entendemos que debe existir una ficha técnica de los productos utilizados para esta intervención, así como documentación fotográfica de las intervenciones, del antes y después, que tampoco han sido facilitadas. Todo esto debería estar detallado de manera rigurosa en un informe técnico y profesional. El Ayuntamiento de Valencia ha respondido “A confirmar por Centrales técnicos, dado se trata de una petición nueva de información que no planteó en el expediente de derecho de acceso, y entendemos que es una conclusión a la que llega el reclamante tras haber obtenido acceso a la información”

A este respecto, cabe señalar que cuando nuestra asociación pidió acceso y copia de “El costo económico total, las fechas en las que se realizó y todos los detalles de la intervención para eliminar y solucionar los problemas de las manchas producidas por un exceso del material de impermeabilización de las baldosas de barro de la Casa del Senyor, que forma parte del conjunto de la “Alqueria dels Moros”, esperaba un informe serio, profesional, riguroso y completo y no un documento redactada expresamente para respondernos, que no presenta ninguna fecha o firma electrónica que permita comprobar su autenticidad y sin incluir todos los detalles de la intervención.

Debemos señalar que en nuestra asociación hay miembros que son restauradores profesionales que han participado en licitaciones públicas con diferentes administraciones públicas y que han tenido que realizar informes detallados y minuciosos entre los que se incluía una ficha técnica de los productos utilizados para esta intervención, así como documentación fotográfica de las intervenciones, del antes y después. 

Cuando vimos que en la información requerida no se aportó esta información, los compañeros expertos en restauración nos indicaron que la información facilitada no se ajustaba para anda al contenido que debería tener un informe profesional sobre una restauración en un BIC, y por ende, la solicitamos. Volvemos a repetir que esto no sucedería no diera la información con cuentagotas y de manera sesgada.

Respecto al punto 3. El Ayuntamiento de Valencia respondió en fecha 2 de octubre de 2024, aportando una serie de informes, entre los que no se encuentra el siguiente:  

a) El respectivo a la afirmación de que: “la puerta fue restaurada por la empresa constructora adjudicataria de la obra, limpiándola y dándole una imprimación anticorrosión a la misma, en febrero de 2022, no teniendo conocimiento de ninguna queja por parte de los usuarios del edificio de que se haya vuelto a producir la oxidación”.  

Insistimos que a fecha de hoy no se nos ha facilitado el informe detallado sobre esta supuesta intervención realizada en febrero de 2022, y por lo tanto, pedimos al Síndic que el Ayuntamiento de Valencia nos la facilite.

Y el Ayuntamiento ha respondido que: “A este respecto, en la contestación a la solicitud de derecho de acceso, lo que se remitió por Centrales Técnicos fue un informe firmado por la empresa contratista, en el que indicaba que las actuaciones se habían realizado en marzo-abril de 2020, por tanto, sería una cuestión a aclarar por dicho servicio”.  

Por lo tanto, el Ayuntamiento de Valencia (Servicio de Sociedad de la Información, Transparencia y Simplificación de Procedimientos) ha dejado multitud de cuestiones sin aclarar y responder, trasladando la responsabilidad al Servicios Centrales Técnicos. Pedimos pues a su institución que este Servicio aporte toda la información señalada como que “Sería una cuestión a aclarar por parte de Centrales técnicos” o “A confirmar por Centrales Técnicos”, dado que afecta a varias de las cuestiones que planteó nuestra asociación.

Nuestra asociación alegó que “el documento no presenta ninguna fecha o firma electrónica que permita comprobar su autenticidad en relación con las fechas que plantea de abril y mayo de 2020. Parece un documento redactado expresamente para darnos respuesta y por lo tanto no se corresponde a lo que solicitamos: ACCESO Y COPIA ÍNTEGRA, TESTIMONIADA, DOCUMENTAL Y COMPLETA DE ESA INTERVENCIÓN”.  Y el Ayuntamiento de Valencia ha respondido que “a aclarar por parte de Transparencia que el derecho de acceso no ampara el acceso a copia íntegra, ni testimoniada, sino a la información pública en los términos del artículo 13 y siguientes de la Ley 19/2013 de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno teniendo en cuenta la aplicación en su caso de los límites como puede ser en materia de protección de datos, entre otros. Así, el documento que se facilitó por parte de Centrales técnicos firmada por la empresa contratista se anonimizó por parte de este servicio”.

Sobre este punto, nos gustaría que el Ayuntamiento de Valencia indicara y aclarara qué límites “en materia de protección de datos” se aplican en este caso concreto a la hora de solicitar la copia de un informe sobre la intervención, por parte de una empresa (¿nombre de la empresa? ¿CIF? ¿Dirección?), en un bien patrimonial público. 

Pareciera que este argumento se está empleando de manera genérica y absoluta para no facilitar el acceso y copia íntegra, testimoniada, documental y completa de esa intervención, y a cambio, presentar un documento realizado ex profeso y presentado ahora con la firma digital del 10 de septiembre de 2024.
 
Si existe un informe, con fecha de 2020 o de 2022 (detalle a aclarar por los Servicios Centrales Técnicos), y realizado en el momento mismo de la intervención sobre un bien catalogado como BIC, el mismo no se nos ha facilitado con la excusa de que se ha “anonimizado”. Nuestra asociación entiende que esa “anominización” debe aplicarse solo a los datos concretos que afecten en materia de protección de datos y no a la integridad del documento, usándose como excusa para no facilitar nuestro legítimo derecho de acceso a la información solicitada, y sustituyéndola por un documento nuevo, redactado a posteriori y que no tiene nada que ver con lo que pedimos.

Esta supuesta limitación no debería afectar a nuestra petición sobre tener acceso y copia íntegra, testimoniada, documental y completa de la ficha técnica de los productos utilizados para esta intervención, así como documentación fotográfica de las intervenciones, del antes y del después, que tampoco han sido facilitadas. Todo esto debería estar detallado de manera rigurosa en un informe técnico y profesional.

Además, debemos recordar que el Ayuntamiento de Valencia, en otros expedientes en los que estamos personados, nos ha facilitado el nombre y apellidos completos, DNI, y dirección postal completa de terceras personas que también están personadas en los mismos expedientes que nuestra asociación. Y todo ello, sin “anonimizar”.

Solicitamos pues a su institución que se pronuncien al respecto, pues consideramos que bajo la excusa de la “protección de datos”, el Ayuntamiento de Valencia pretende limitar y restringir, de manera abusiva y desproporcionada, nuestro legítimo derecho de acceso a la información, y concretamente al contenido de una ficha e informe técnico, documentación y fotografías en la intervención sobre un Bien de Interés Cultural de titularidad pública.

Tras presentar las correspondientes alegaciones, el Síndic ha sido muy claro y contundente con la actitud del Ayuntamiento de Valencia, señalando que "en el caso que nos ocupa, y a pesar del tiempo transcurrido desde entonces, no consta que el Ayuntamiento de Valencia haya facilitado al autor de la queja toda la información solicitada con fecha 26/8/2024"

Añade, además, que "en el informe municipal que tuvo entrada en esta institución con fecha 26/12/2024 se detallan muchas cuestiones que todavía no han sido informadas o contestadas por parte del denominado “Servicio de Centrales Técnicos”".  

Finalmente, es importante recordar que la protección de las personas físicas en relación con el tratamiento de datos personales es un derecho fundamental protegido por el artículo 18.4 de la Constitución española. Este derecho no se aplica a los datos de las personas jurídicas. Por lo tanto, el Ayuntamiento de Valencia ha pretendido colar la excusa de la protección de datos de personas físicas, que no se aplica a las personas jurídicas, para no facilitar una copia íntegra, documental y completa de un informe realizado por la empresa. Esta actitud denota una clara y manifiesta intención de dificultar y de no facilitar la información solicitada, valiéndose de todo tipo de artimañas y de una aplicación errónea, desproporcionada y abusiva de la Ley. Y habría que ver si existe intencionalidad o no en este comportamiento por parte de nuestro consistorio.

Por todo ello, el Síndic ha RECOMENDADO que se facilite al autor de la queja toda la información que se encuentra todavía pendiente de entrega y que fue solicitada con fecha 26/8/2024.   

La actitud y el comportamiento del Ayuntamiento de Valencia, durante todo este tiempo y en materia de transparencia, está dejando mucho que desear y nos está mostrando la verdadera cara de un consistorio que ni cree en la transparencia, ni permite que los ciudadanos accedamos a una información que es PÚBLICA y que pagamos entre todos con nuestros impuestos. 

En el caso de la Casa del Senyor (Alquería dels Moros) denota, además, que hay una presunta intencionalidad a la hora de querer ocultar y no facilitar cierta información respecto a dos supuestas intervenciones en un BIC (pavimento y puerta) que no terminan de estar claras ni en fechas, ni en materiales, ni en otros detalles propios de una restauración profesional en un bien patrimonial. ¿Por qué será?

Un saludo...

domingo

El antiguo Hospital General de Valencia y su jardín, abandonados por la Diputación Provincial de Valencia y el Ayuntamiento de Valencia

Buenas tardes,

Tanto el antiguo Hospital General de Valencia, hoy Biblioteca Pública del Estado Pilar Faus, como el jardín, siguen llenos de pintadas delictivas que nadie se preocupa en eliminar. Grafitis por doquier y orines en cada columna y en cada portada del recinto, que se eternizan ante la desidia y el pasotismo de la Diputación Provincial de Valencia y del propio Ayuntamiento de Valencia.

Volvemos a recordar, por enésima vez, que la Diputación Provincial de Valencia es la propietaria del edificio y de los jardines y por lo tanto le corresponde el mantenimiento del patrimonio cultural que hay allí. Ahora bien, como fruto de un convenio este espacio se cedió al Ayuntamiento de Valencia, quien tienen la obligación notificar a la Diputación los daños y desperfectos que puedan producirse, para que así esta los solucione.

Visto lo visto, "Tanto monta... Isabel como Fernando". Ninguna de las dos administraciones públicas está actuando, ni cumple con su función inspecciona, ni comunica los daños, desperfectos, etc. ni nada de nada. Un desastre absoluto en la gestión, el mantenimiento y la limpieza de este Bien de Interés Cultural.

Las pintadas llegan hasta los muros exteriores de la ermita de Santa Lucía (BIC), donde se acumula la basura, suciedad, orines y otros restos orgánicos. Pintadas que son parcheadas con capas y más capas de pintura plástica, con el objetivo de cubrirlas, más que de eliminarlas, y que no solucionan el problema de raíz.

Un simple paseo por todo el recinto, pone de manifiesto que no existe ningún respeto por nuestro patrimonio cultural, pero que tampoco hay ni vigilancia, ni inspecciones, ni se persiguen estos delitos contra el patrimonio cultural. Sigue sin haber ningún interés en combatir esta lacra, ni en anteriores gobiernos municipales, ni en el actual.

El edificio del antiguo Hospital General y el jardín, merecen un mayor respeto y consideración por parte de la Diputación de Valencia y del Ayuntamiento de Valencia. No es preciso que la sociedad cívica tenga que estar recordándole continuamente sus obligaciones legales. Saben de sobra el estado en el que se encuentra, pues el problema no es nuevo y lleva décadas produciéndose. Actúen YA.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

jueves

El Patrimonio Cultural Valenciano y la falacia del falso dilema

Buenos días,

La falacia del falso dilema es aquella que presenta únicamente dos opciones o puntos de vista de una cuestión o problema, cuando en realidad hay más complejidades. Esta falacia suele ser usada para excluir otras opciones a propósito con el fin de distorsionar un argumento y justificar ciertas acciones, como la que sucedió hace unos días, cuando se realizaron pintadas delictivas en las fachadas de un edificio protegido patrimonialmente, como lo es el Palau de la Generalitat (BIC).

El pasado sábado 9 de octubre se celebró en la ciudad Valencia una más que justificada y multitudinaria manifestación contra la nefasta, la negligente y la desastrosa gestión de la DANA que el 29 de octubre causó una catástrofe sin precedentes y que se llevó por delante la vida de más de doscientas personas, además de numerosos daños materiales en más de setenta municipios de la Provincia de Valencia.

Durante la celebración de esta manifestación, un grupo numeroso de manifestantes se concentró en torno al edificio del Palau de la Generalitat Valenciana para mostrar su indignación, su rabia y su dolor por todo lo sucedido. Delante de la puerta principal, se dejaron las botas llenas de barro de aquellas personas que han estado en la zona 0 de la catástrofe, ayudando a los damnificados y limpiando las calles. También se colocaron carteles de protesta contra la pésima gestión del Consell y de sus máximos responsables, y algunas personas estamparon las huellas de sus manos, llenas de barro, en los muros y sillares del Palau.

Lamentablemente, algunos individuos consideraron que estaba más que justificado ir más allá y decidieron pintar con espray y con plantillas una serie de mensajes, contra algunos de los responsables de lo ocurrido, en los muros de un edificio protegido como Bien de Interés Cultural. 

Estos individuos decidieron que nuestro patrimonio cultural debía pagar por lo que había sucedido y por lo tanto estaban legitimados para usarlo como saco de boxeo para volcar su rabia, su ira, su indignación y su frustración. Se estaba justificando, abiertamente y de forma manifiesta, un delito contra el patrimonio cultural, tipificado en el artículo 323 del Código Penal usando para ello la falacia del falso dilema.

Una falacia que fue repetida insistentemente en la red social X (Twitter), diciendo, por ejemplo, que las piedras no eran más importantes que las personas; que cómo era posible que importara más un edificio que todas las personas que habían muerto; que los monumentos están para aguantar los daños de la historia; que todavía había pasado poco; que tenían que haberle pegado fuego al edificio; que el Palau era del pueblo y que podían hacer con él lo que quisieran; que eso se puede limpiar y arreglar pero los muertos no se recuperan; o que no había que decirles a las personas que habían visto morir a los suyos cómo debían canalizar su rabia, amén de un sinfín de insultos y opiniones irracionales y sin sentido, como invocar la toma de la Bastilla, la Revolución Francesa o a María Antonieta.

https://x.com/vicentbaydal/status/1855352330700603644

Cualquiera de estos argumentos es sumamente peligroso e irresponsable, pues pueden servir para justificar futuros ataques al patrimonio cultural valenciano, dañando o destruyendo una de nuestras señas de identidad como pueblo. Independientemente de que sean "sólo cuatro pintadas" o de que estas se puedan limpiar a posteriori "con agua y una Karcher". Y no, no se está valorando sólo el alcance de los daños. Esa no es la cuestión y quienes nos dedicamos al patrimonio cultural y a la restauración lo sabemos de sobra.

Igualmente, queremos dejar muy claro que el hecho de mostrar preocupación y estar a favor de la protección y de la salvaguarda del patrimonio cultural, denunciando este tipo de ataques, no esta reñido con otros asuntos, aunque estos puedan ser más o menos graves y trascendentes. Son cuestiones totalmente compatibles que no están confrontadas. Te pueden y te deben importar las vidas humanas, al igual que te puede importar tu patrimonio cultural. Por ello, este dilema entre el patrimonio o las personas, entre las piedras o las vidas humanas es totalmente falso y engañoso y se ha usado precisamente para justificar un acto injustificable y delictivo.

También es preciso recordar que el Palau de la Generalitat ni es propiedad del actual President, Carlos Mazón, ni lo ha sido, ni lo será de los anteriores y de los próximos presidentes, que sólo están ahí de manera temporal y provisional. El Palau pertenece al conjunto de los ciudadanos, como sociedad, y no debería ser objeto de estos ataques, al igual que el resto del patrimonio cultural de los valencianos. Es una línea roja que no deberíamos volver a cruzar.

Por último, quisiéramos hacer hincapié en el significativo y atronador silencio, en las redes sociales, de los grupos políticos de la oposición, a nivel municipal y autonómico, y de sus responsables en las áreas de patrimonio y cultura. No hemos visto ningún tweet al respecto condenando este ataque innecesario e injustificado a nuestro patrimonio cultural, cuando por otros problemas patrimoniales menos graves se han rasgado las vestiduras, han publicado artículos en prensa, etc. y lo han utilizado para ir con machete y embestir al rival político. Es digno de analizar y de estudio esta actitud cobarde y distante con un patrimonio cultural que es de todos y de cada uno de los valencianos. Quizás no han querido recibir el aluvión de insultos y de ataques que han recibido en las redes sociales los colectivos y las personas que hemos condenado y condenamos estos comportamientos delictivos que NUNCA pueden justificarse con una falacia del falso dilema.

Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural