
La existencia de estas pinturas se conocían desde 2004. Tal como adelantó en su momento Levante-EMV, los trabajos de restauración y recuperación del edificio permitieron recuperar marcas de cantero, los restos de pan de oro de las estrellas y la pintura azul que decoraban, a modo de bóveda celeste nocturna el salón columnario. Abujardado hace dos siglos.
Al parecer, las pinturas prácticamente desaparecieron durante la profunda reforma que se realizó en la Llotja durante el siglo XIX que, más que restaurar, destrozó el edificio en lo que se considera por los técnicos como el peor daño que ha sufrido el edificio en sus cinco siglos de existencia. Al parecer la bóveda se picó o abujardó (con una abujarda que es un martillo con pico de diamante).
Sin embargo, en este proceso de "saneamiento" ejecutado en el siglo XIX los antiguos colores quedaron incrustados en la piedra lo que permite ahora observar la bóveda con sus colores originales y como si aún estuviese pintada con un simple haz de luz y sin tocar ni romper nada. Los restauradores deberán ahora decidir cómo mostrar al público este sorprende hallazgo que permite observar con una tonalidad completamente distinta el Salón de Contratación de la Llotja de la Seda o de Mercaders. El edificio se construyó bajo la batuta del "mestre pedrapiquer", Pere Compte, considerado el "más prestigioso maestro de la Corona de Aragón de la época", que también participaría en la construcción del pasillo de comunicación con la sala capitular de la Catedral de Valencia y en las Torres de Quart.
Fuente: Levante-Emv
Qué bonito se ve el techo con esos colores?
ResponderEliminar¡Hola Fabienne! Me alegro de tener noticias tuyas. Un besazo muy fuerte de parte de Eva & César. Espero que te guste mucho el blog.
ResponderEliminar¡Un fuerte abrazo!