miércoles

¿Quién ha autorizado todo esto?

Buenos días blogger@s,

es la gran incógnita de las Fallas 2018. ¿Qué concejalía o concejalías han autorizado todo esto? Una pregunta que hemos trasladado en una queja de 20 páginas, en la que incluimos un extenso reportaje  fotográfico en las que queda patente que no se ha respetado en absoluto el patrimonio cultural de l@s valencian@s en Ciutat Vella, las distancias a las fachadas de los mismos, las áreas de protección libres de ocupación delimitadas en el PEP EBIC 06-07 y el entorno monumental de nuestro único bien declarado Patrimonio de la Humanidad Material por la UNESCO, la Lonja de los Mercaderes.

Pero el problema se ha extendido más allá. No sólo ha afectado al "Triángulo de Oro" formado por la Lonja, La Iglesia de los Santos Juanes + Les Covetes de Sant Joan y el Mercado Central. Se ha extendido a otros entornos y monumentos de la ciudad afectando, al menos, a La Iglesia de San Agustín (BIC); La Iglesia de Santa Catalina Mártir (BIC); el Portal de Serranos (BIC); el Portal dels Jueus de la Muralla Cristiana (BIC) o la Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir (BRL), en Ruzafa.

La instalación indiscriminada de WC portátiles, escenarios y puestos de comida, bebidas, mercadillos pegados a las fachadas de los monumentos, sin respetar las áreas de protección libres de ocupación, ha sido una constante durante estas Fallas en la Iglesia de los Santos Juanes; en la Iglesia de San Agustín; en la Iglesia de Santa Catalina Mártir; en la Iglesia de San Valero o el Mercado Central:

Calle Lutxent, en el lateral de la Iglesia de los Santos Juanes (BIC). Esta calle aparece en el PEP EBIC 06-07 como área de protección libre de ocupación. No se puede instalar nada allí.
Carrer d'Osca, en la parte trasera de la Iglesia de San Agustín (BIC). En el PEP EBIC 06-07, está incluida como área de protección libre de ocupación. No se puede instalar nada allí.
 Iglesia de Santa Catalina Mártir (BIC). En el PEP EBIC 06-07, está incluida como área de protección libre de ocupación. No se puede instalar nada allí.
Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir (BRL) en Ruzafa. Más de lo mismo
Mercado Central en la Plaza de Brujas. El área de protección libre de ocupación invadida

Por otro lado, hay que remarcar pequeños pero importantes detalles a tener en cuenta. El pretil del foso del Portal de Serranos (BIC), por ejemplo, ha servido como punto de apoyo y almacenaje de madera, palés y otros objetos inflamables que ponen en riesgo de manera innecesaria el bien. Si se hubiera prendido fuego, ¿quién se hubiera hecho responsable de los daños ocasionados? ¿El Ayuntamiento de Valencia (l@s ciudadan@s con sus impuestos) o la Comisión Fallera por no tener un mínimo de cuidado y consideración? Todos recordamos lo que paso en el Portal de Quart por la acumulación de objetos inflamables:


Y por último, la estampa más dolorosa ha sido la celebración de verbenas, discomóviles y todo tipo de saraos con el montaje de escenarios, etc. en los entornos patrimoniales con la máxima protección. Especialmente la Lonja de los Mercaderes. Las imágenes de la basura, las botellas y las latas, muchas de ellas depositadas y derramadas sobre las ventanas de este edificio o encima Les Covetes de Sant Joan han sido lo más lamentable de estas Fallas de 2018:

Covetes de Sant Joan
Lonja de los Mercaderes

Desde nuestra asociación consideramos que como sociedad debemos plantearnos que tipo de ciudad, de fiestas y de ocio queremos para Valencia. Ser autocríticos con nuestro comportamiento, actitud y falta de civismo en ciertas fechas y en ciertos lugares. Nuestro patrimonio cultural es muy importante y representa una de las señas de nuestra entidad como pueblo valenciano. No lo podemos tratar así. No lo podemos manchar así, por mucho que luego los servicios de limpieza se esmeren en dejarlo todo limpio.

También como sociedad, debemos ser responsables y coherentes y exigirles a nuestras administraciones públicas, sean del color político que sean, que estén a la altura de estos acontecimientos, anticipándose y tomando las medidas legales oportunas de antemano para evitar situaciones desbordantes como las que se han presentado este año. Y no lo han estado. Parte de lo que ha sucedido es responsabilidad absoluta del Ayuntamiento de Valencia. En primer lugar por la descoordinación entre concejalías, algo que empieza a ser muy preocupante. Y en segundo lugar, por consentir y dar licencias (o no) para la celebración de ciertas fiestas en lugares en los que NUNCA se deberían haber realizado. Por acción u omisión, han fallado en su cometido de proteger nuestro patrimonio cultural y su entorno. Y nosotr@s, como ciudadan@s, también.

Un saludo...