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martes

Lo bueno, lo malo y lo peor de 2019

Buenas tardes,

en la misma línea de la última publicación del pasado año, en la que hacíamos un repaso y un resumen del estado del patrimonio cultural valenciano, terminamos un 2019 lleno de aciertos, errores y, sobretodo, incógnitas se siguen envolviendo a nuestro patrimonio cultural y la existencia de un abundante número de expedientes que, a pesar del tiempo transcurrido, siguen abiertos y sin solución definitiva.

Empezando por lo más positivo, respecto a los expedientes de denuncia que tenemos abiertos con las administraciones públicas, destacar la recuperación de la Casa del Senyor (que no de todo el conjunto rural de la Alquería del Moro), con sus luces y sombras (con mención especial al desacertado e infame pegote metálico bautizado como el Mira d'Or). Una recuperación del patrimonio que se produce solo tras años de denuncias, quejas e infinidad de recomendaciones del Síndic de Greuges que terminan dando sus frutos.

Respecto a lo negativo, la lista es muy larga y los ejemplos muy variados.

Tal y como ocurrió en 2018, uno de los temas más sangrantes y de lo peor de este año 2019 sigue siendo el incesante aumento de los ataques y delitos contra el patrimonio cultural, que no vandalismo ni actos vandálicos. Un término que los medios de comunicación y los políticos deberían descartar para empezar a llamar a las cosas por su nombre: DELITO PENAL, tal y como aparece recogido en el Código Penal.

Otro de los temas más sangrantes de 2019 ha sido todo lo ocurrido durante las Fallas en el entorno monumental de la Lonja de los Mercaderes, Patrimonio de la Humandidad, y resto de BICs y BRLs de la ciudad. Por segundo año consecutivo, hemos tenido unas imágenes y unos vídeos vergonzosos y lamentables, que fueron portada de la prensa local y nacional. Suciedad, gente orinando en los monumentos, subiéndose a ellos, etc. Caos y descontrol como nunca se había visto en la ciudad.

Mención a parte, señalar la lamentable actuación del director del Centre del Carme Cultura Contemporània y de la Dirección General de Cultura y Patrimonio, por permitir y promover la pintada con grafitis de los muros del claustro "renacentista" del Convento del Carmen con el pretexto de una exposición dentro de una de sus salas. Los intentos de justificarlo a través de informes ad hoc y de todo tipo de excusas ha sido vergonzosa. La realidad es que esa pared, pintada y repintada en numerosas ocasiones, se cae a pedazos, al igual que varias de las dependencias del BIC, no siendo capaces sus responsables de solucionar esos problemas de motu propio, a pesar del tiempo transcurrido.

Temas pendientes siguen siendo el muro de la huertas históricas del Monasterio de San Miguel de los Reyes, el Palau de Pineda, el refugio antiaéreo de la calle Alta-Ripalda, las alquerías de San Lorenzo o de Albors, la alquería de la Torre, la alquería de Falcó, los pretiles y los puentes históricos del antiguo cauce del río Turia, las Atarazanas, etc. que han vuelto a  sufrido en este 2019 decenas de pintadas de forma indiscriminada y sin que el Ayuntamiento de Valencia haya llevado a cabo medidas para prevenir, detectar y sancionar a los responsables. Limpiar a costa del contribuyente no basta. No es la solución. La instalación de las cámaras de vídeo vigilancia sigue sin llegar, tal como ya advertimos en 2018, y todavía tardará en superar todos los trámites necesarios. Nuestras administraciones siguen sin reaccionar y cuando lo hacen ya es demasiado tarde. Recordar, además, que solo se han empezado a trabajar en esta dirección tras los varapalos de la prensa y las denuncias de la sociedad civil, que han puesto sobre la mesa en RRSS y en las portadas de los diarios el grave problema que sigue machacando a nuestro patrimonio cultural.

Para esta nueva década que estamos a punto de estrenar quedan también pendientes temas como La Ceramo (anunciada ya para 2023, como mínimo); el Cine Metropol, que sigue en pie y a la espera de ser catalogado como BRL; la gratuidad, al menos cuatro días al mes, de acceso a los BIC; la recuperación de la estación de FEVE de Nazaret; las rehabilitaciones del Casino del Americano, la alquería de la Torre, la alquería de Falcó, las alquerías de la calle Olba, las alquerías de Albors o de San Lorenzo, la alquería de Falcó y la alquería del Beato Gaspar Bono, entre otras; el abandono de la alquería de Serra y de la alquería de Burgos; el abandono de la antigua estación del Grao; la retirada de los contenedores y las papeleras que todavía quedan en los muros y paredes de los monumentos; la recuperación del muro de los huertos históricos de San Miguel de los Reyes; la puesta en marcha del proyecto museográfico del centro arqueológico de la Almoina y la reparación de sus goteras y filtraciones; la recuperación, puesta en valor y limpieza de grafitis del Búnker del Saler; la rehabilitación del refugio antiaéreo de la calle Espada, la rehabilitación del chalet de Demetrio Ribes; la rehabilitación de la muralla árabe de Valencia (la torre y el lienzo del Ángel iba a comenzar en 2018); la recuperación de les Covetes de Sant Joan y de su entorno; la instalación de las cámaras de seguridad, y alguna más que se queda en el tintero. Demasiadas asignaturas pendientes.

Y por último, un par de pinceladas sobre otras denuncias que tenemos ea lo largo de la Comunitat Valenciana. Sigue en pie la Casa Geralda de Xixona, que es y debería ser BRL, por más que le pese a un ayuntamiento que sigue teniendo entre ceja y ceja hacer allí pistas de pádel; el Castillo de Xàtiva y el Fort de Cullera siguen teniendo instaladas dentro del BIC una serie de antenas y repetidores que son ilegales y deberían haber sido retirados hace lustros; el Castillo de Ademuz sigue cayéndose a pedazos sin que se intervenga; el chalet de Garín o del Rosal de Burjassot sigue en la UVI y no vemos interés en catalogarlo como BRL y rehabilitarlo; y muchos de los municipios de la Comunitat siguen sin tener redactados y aprobados sus catálogos de bienes y espacios protegidos, a pesar de que deberían tenerlos desde hace ya veinte años.

Desde nuestra asociación os deseamos un feliz 2020, siguiendo el camino de la buena estrella...