sábado

Denunciamos el absoluto abandono de la prensa de 1918 de la Aceitera Casanova

Buenos días,

Esta misma semana volvimos a pasar por la pequeña placeta peatonal situada en la parte posterior de la fachada de la antigua Aceitera Casanova, con frente recayente a la transitada Avenida del Puerto, número 193.

Allí, expuesta a la intemperie, a los pintamonas con sus tags y garabatos y a la más absoluta de las desidias institucionales, sobrevive a duras penas la antigua prensa de aceite de 1918. Una colosal pieza de ingeniería industrial de la fundición de hierro de Peregrín Bort que, en lugar de ser tratada como el hito cultural e histórico que es, ha sido degradada a la categoría de mobiliario urbano proscrito.

Desde nuestra asociación, hartos de promesas vacías, de buenas palabras y de expedientes que acaban perdidos en el laberinto de la burocracia municipal, hemos registrado un escrito de denuncia formal y solicitud de actuación urgente dirigido directamente a la Concejalía de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, a la Concejalía de Limpieza Urbana y a la propia Alcaldía-Presidencia del Excelentísimo Ayuntamiento de Valencia.

Pero esta vez no se trata de una simple queja ciudadana. Se trata de un documento elaborado para desactivar el deporte favorito de los departamentos municipales: "pasarse la pelota" unos a otros para evitar intervenir. En este artículo os vamos a contar toda la verdad sobre el estado de esta joya industrial, los detalles técnicos del recurso legal que hemos interpuesto y los plazos improrrogables a los que hemos sometido al consistorio bajo la advertencia formal de acudir al Síndic de Greuges, o de tomar incluso otras acciones legales contra el Ayuntamiento de Valencia.

Para entender la profunda herida que este abandono inflige a la memoria colectiva de Valencia, es de justicia hacer memoria. Debemos remontarnos al año 2001. En aquel momento, los herederos de la familia Casanova realizaron un gesto de extraordinaria generosidad y civismo: donaron de manera completamente altruista al Ayuntamiento de Valencia la prensa hidráulica original de 1918 que había formado parte de las entrañas de su fábrica aceitera que hoy ocupa un supermercado, una viviendas y un párquing. El objetivo de esta donación era claro y vinculante: conservar la pieza in situ para recordar y homenajear la intensa actividad industrial, comercial y obrera que dio vida al edificio y a todo el sector de la Avenida del Puerto durante el siglo XX.

El Ayuntamiento aceptó la donación, instaló la prensa en la placeta trasera y se hizo la foto de rigor. Pero una vez que los flashes se apagaron, la prensa se marchó y las medallas políticas fueron colgadas, el monumento entró en una espiral de desatención crónica.

De hecho, en este mismo blog, ya en el lejano julio del año 2013, os mostrábamos la preocupante falta de mantenimiento que empezaba a sufrir la estructura. Han pasado trece años desde aquella publicación y la inacción municipal ha cronificado la degradación. No podemos decir que no estuvieran avisados. Nuestra asociación ha documentado y denunciado este vertedero visual de forma reiterada a lo largo del tiempo, con alertas públicas muy sonadas en nuestras redes sociales durante los años 2021, 2024 y 2025. Sin embargo, la respuesta del consistorio siempre ha sido el silencio o la inercia. Hoy, en pleno año 2026, la prensa ya no aguanta más.

Tras realizar una minuciosa inspección visual sobre el terreno esta misma semana, el panorama que nos hemos encontrado es desolador. La prensa muestra daños que van mucho más allá de la suciedad superficial; estamos ante alteraciones físico-químicas que ponen en peligro real la integridad del metal.

A continuación, desglosamos las principales patologías detectadas, las cuales han quedado plenamente incorporadas y referenciadas en el expediente administrativo que hemos remitido al Ayuntamiento:

1. Corrosión activa y descamación del hierro de fundición

El hierro de fundición es un soporte noble pero extremadamente sensible a la desprotección. Al eliminarse de forma natural o por desgaste las capas de imprimación y la pintura protectora original, el metal queda expuesto al oxígeno y a la humedad ambiental (especialmente alta en una ciudad marítima como Valencia). Esto ha desatado un proceso de oxidación generalizada. El travesaño superior de la prensa padece una descamación severa. El óxido está devorando la superficie, provocando la pérdida de sección material y amenazando la estabilidad a largo plazo de los monumentales pernos que estructuran la máquina.

2. Colonización por grafitis y tintas químicas agresivas

La totalidad de la superficie de la prensa hidráulica se ha convertido en un pizarra libre para el incivismo ante la absoluta falta de vigilancia y limpieza regular. No encontramos aquí arte urbano, sino meras pintadas vandálicas y tags superpuestos. La base inferior de la estructura, donde se asienta el monumento, presenta una agresión polícroma tremenda con sprays de color verde y amarillo fosforescente. Por su parte, el fuste cilíndrico central y las columnas de soporte lateral están completamente cubiertos de firmas realizadas con rotuladores permanentes y aerosoles negros, una realidad de degradación estética insostenible.

3. La anulación de la memoria: el desprecio a la placa conmemorativa

Para rematar el despropósito, la placa metálica de bronce que dota de sentido histórico, didáctico y jurídico a la donación del monumento se encuentra completamente sucia, oscurecida y rodeada de las citadas pintadas. Un elemento concebido para explicar al ciudadano qué hace esa prensa allí y quiénes fueron los Casanova está hoy anulado, invisibilizado por capas de desinterés municipal.

Cualquier entidad que trabaje en la defensa del patrimonio sabe perfectamente cómo se las gastan los servicios internos de los ayuntamientos. Si denuncias el mal estado de la prensa ante el Servicio de Limpieza, te dirán que al ser un elemento histórico debes acudir a Patrimonio Histórico. Si vas a Patrimonio, te responderán que ellos solo dictan las directrices pero que el mantenimiento ordinario del espacio público es de Limpieza o de la Junta de Distrito correspondiente, tal y como nos ha pasado durante tres años con el antiguo depósito de Gas Lebon. Mientras tanto, el tiempo pasa, los expedientes se archivan por "falta de competencia" y el bien se sigue deteriorando.

Para acabar con este bucle infinito, el escrito de denuncia se fundamenta en un marco normativo de obligado cumplimiento que elimina cualquier posibilidad de parálisis:

El escudo del Artículo 14.1 de la Ley 40/2015 (Régimen Jurídico del Sector Público): Este artículo establece de manera imperativa que si un órgano administrativo recibe un escrito y se estima incompetente para resolverlo, está obligado a remitir directamente y de oficio las actuaciones al órgano que considere competente de su misma Administración, teniendo además que notificar esta circunstancia al interesado. Se acabó el truco de archivar la denuncia; están obligados por ley a coordinarse internamente y esperamos que lo hagan de buenas a primera.

El deber del Artículo 4 de la Ley 4/1998 de Patrimonio Cultural Valenciano: Recordamos al Ayuntamiento que las corporaciones locales tienen la obligación legal explícita de velar por la integridad, conservación y salvaguarda de todos los bienes de valor histórico, artístico e industrial de su término municipal. La desatención prolongada de un bien municipal es una flagrante dejación de funciones.

La Ordenanza Municipal de Limpieza Urbana: Que obliga al propio consistorio a actuar de manera subsidiaria e inmediata ante los daños estéticos (pintadas) causados en elementos situados dentro del dominio público.

Nuestra denuncia no es un ruego benévolo; es una exigencia fundamentada que activa los plazos estrictos de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común. En el cuerpo del escrito remitido hemos introducido dos requerimientos con fechas de caducidad muy claras:

Plazo de 10 días hábiles: Exigimos que, en cumplimiento de los principios de transparencia y buena administración, el Ayuntamiento nos comunique de forma expresa el número de expediente asignado, el acuse de recibo y el servicio técnico que asume la competencia del caso. Una cuestión que suele obviar cuando no le interesa contestar.

Plazo máximo de 3 meses: Basándonos en el artículo 21.3 de la Ley 39/2015, la administración tiene un máximo de tres meses para dictar una resolución expresa y notificarnos las medidas materiales que va a adoptar para restaurar la prensa.

¿Y si el Ayuntamiento opta por el silencio administrativo? Ahí es donde hemos dejado muy claro que, si transcurren estos tres meses sin recibir respuesta o sin que se inicien los trabajos sobre el terreno, nuestra asociación interpondrá de manera inmediata una queja formal ante el Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana (amparándonos en la Ley 2/2021 de la Generalitat) por dilación indebida y desatención de las obligaciones del patrimonio. La apertura de una investigación por parte del Síndic forzaría al consistorio a dar explicaciones públicas, un escenario más de descrédito institucional que volvería a poner en entredicho la capacidad del actual equipo de gobierno municipal.

En los puntos del SOLICITA de nuestra denuncia hemos dejado claro que no admitiremos que un operario municipal acuda con una brocha gorda y pintura gris a tapar las pintadas, destrozando aún más la pátina del hierro de 1918. Exigimos una intervención urgente, integral y científica:

Limpieza técnica no abrasiva para la eliminación controlada de los grafitis mediante métodos químicos o mecánicos respetuosos que no desgasten las marcas de fundición originales de la prensa.

Tratamiento químico de pasivación del óxido profundo para detener la corrosión interna que sufre el travesaño superior.

Aplicación de imprimación antioxidante y acabado final anti-graffiti, un barniz especial hidrófugo que impedirá que las futuras pintadas agarren en el poroso hierro, permitiendo limpiarlas en el futuro de forma rápida y económica solo con agua caliente a presión.

Inclusión del monumento en los inventarios y circuitos ordinarios de mantenimiento y limpieza del mobiliario histórico-artístico de Valencia.

Parece que para las instituciones públicas sólo merece inversión y cuidado aquel patrimonio monumental, eclesiástico o señorial que sale en las postales turísticas de la ciudad. Sin embargo, el patrimonio industrial, el que habla del trabajo de nuestros padres y de nuestros abuelos, del crecimiento de los barrios obreros como el Ayora, Marítim o el Grao y de la Valencia que se modernizó a golpe de fábrica, siempre es tratado como un patrimonio de tercera clase, un estorbo de metal que se deja oxidar en las esquinas.

Desde nuestra asociación no vamos a tolerar que se ningunee la memoria de la Aceitera Casanova ni la generosidad de la familia que confió en este Ayuntamiento. Las cartas están sobre la mesa, las leyes invocadas y los plazos corriendo. Os mantendremos puntualmente informados de cada paso administrativo que dé este expediente.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

jueves

El Síndic de Greuges tumba las vergonzosas excusas de la Conselleria y del Ayuntamiento de Xàtiva sobre el Castillo y el Solar de la Antigua Ciudad

Buenos días,

El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana acaba de emitir una Resolución de Consideraciones clara y contundente y que vuelve a validar nuestras alegaciones y peticiones en nuestra lucha por salvar el Castillo de Xàtiva y el Solar de la Antigua Ciudad.

Llevamos desde el 29 de diciembre de 2014, hace casi doce años, denunciando cómo el Ayuntamiento de Xàtiva y la Conselleria de Cultura permiten auténticas barbaridades en este doble Bien de Interés Cultural (BIC). Pues bien, el Síndic, harto de falsas promesas y argumentos jurídicamente absurdos, ha emitido las cuartas recomendaciones.

Hace unos meses volvimos a la carga con la reapertura del expediente (Queja nº 2601252) aportando un dossier fotográfico inapelable, del cual se hizo eco el diario Noticias Ciudadanas. La respuesta de la Conselleria y del Ayuntamiento ante los requerimientos del Síndic ha sido un festival de tirar balones fuera, arrogancia burocrática y desprecio hacia nuestro trabajo y excusas baratas que os resumimos aquí:

El Ayuntamiento de Xàtiva intentó deslumbrar al Síndic sacando pecho con que han recibido 2.001.722,00 € de Fondos Europeos Next Generation para un plan turístico y que acaban de licitar un contrato de mantenimiento de 109.000 € anuales. Pero, ¿qué pasa con la antena-repetidor ilegal instalada en pleno corazón del monumento histórico? Pues, ni cortos, ni perezosos, se justificaron diciendo que la culpa era de la pandemia del COVID-19, porque la población en el diseminado de Bixquert creció mucho y tenían que garantizarles la señal de televisión. Prometen que, como ya hay una antena externa operativa, ahora sí que la van a quitar. Y llevan diciendo lo mismo desde hace años.

La Conselleria de Cultura optó por una estrategia mucho más ruin. En su informe, llegó a tachar nuestras denuncias como una "opinión parcial, interesada y subjetiva" de nuestra asociación. Nos soltaron en la cara que si considerábamos ilegal la antena, deberíamos haber ido a los tribunales ordinarios, ergo a pagar los gastos de un juicio por una legalidad permitida por una administración pública. Y lo peor de todo: guardaron un silencio absoluto ante nuestra exigencia de que la Inspección de Patrimonio fuera a levantar acta de los desperfectos, escondiéndose detrás de que "ya se ha licitado la redacción de un Plan Director". Cinco años para licitar un Plan Director desde las últimas recomendaciones de 2021.

¿De verdad dicen que nuestras denuncias son "opiniones subjetivas"? Aquí se pueden comprobar los hechos objetivos y perfectamente verificables que el Ayuntamiento y la Conselleria se niegan a inspeccionar sobre el terreno:

1. Lápidas históricas de los años 50 destruidas: Las valiosísimas inscripciones conmemorativas de mármol diseñadas por Carlos Sarthou y Gregorio Molina están partidas en pedazos y tiradas por los suelos en la puerta de Aníbal del Castell Menor, perdiéndose fragmentos cada día por falta de custodia.

2. Cañones-papelera: Las piezas de artillería histórica de bronce están llenas de basuras y residuos sólidos de los turistas ante la total ausencia de limpieza, acelerando la corrosión del metal.

3. Aljibes putrefactos: El sistema hidráulico del Aljibe Superior da auténtico asco, convertido en un estanque de aguas negras, lodo y algas, mientras el Aljibe Árabe está sepultado por la maleza salvaje.

4. Atentados arquitectónicos: Parches crónicos de ladrillo caravista y ladrillo hueco moderno pegados con cemento gris en lienzos andalusíes y medievales, provocando daños químicos en la piedra original.

5. Mangueras y cables de alta tensión colgando por las murallas e introducidos a la fuerza por los mechinales históricos del recinto.

6. Pintadas y grafitis delictivos por los muros de todo el castell, que llevan años sin ser retirados.

7. Antenas y repetidores ilegales permitidos por la Conselleria de Cultura y el Ayuntamiento de Xàtiva.


Afortunadamente, el Síndic de Greuges ha puesto las cosas en su sitio con una contundencia impecable. Ha dejado claro que ya está bien de tomarle el pelo a la institución y a la ciudadanía. Tras recordarles que la conservación del patrimonio es una obligación constitucional (Art. 46 CE), les ha soltado un hachazo monumental:

Lo decimos muy alto porque el Síndic lo deja por escrito: muchas de las medidas de protección urgentes que necesita el Castillo de Xàtiva NO requieren importantes cantidades de dinero.

¿Cuánto cuesta recoger los trozos de las lápidas rotas de Sarthou y meterlos en un almacén municipal antes de que los roben? ¿Cuánto cuesta vaciar la basura de los cañones de bronce? ¿Cuánto cuesta mandar a un operario a limpiar el agua podrida del aljibe? Es un problema de dejación de funciones, de pereza política y de una preocupante falta de sensibilidad hacia nuestra historia y hacia nuestro patrimonio.

Por todo ello, el Síndic ha RECOMENDADO formalmente al Ayuntamiento de Xàtiva y a la Conselleria de Cultura que se dejen de excusas, se coordinen de una vez por todas y establezcan un calendario de ejecución real y efectivo para cumplir todo lo que han estado incumpliendo desde 2015, 2017 y 2021.

Y, por ley, tienen exactamente UN MES de plazo máximo para responder si aceptan o no estas recomendaciones y qué medidas concretas van a tomar. Desde el Círculo por la Defensa del Patrimonio os garantizamos que vamos a estar contando los días. No vamos a permitir que vuelvan a maquillar su desidia con falsas promesas.

La denuncia y la presión ciudadana es la única herramienta capaz de hacer reaccionar a una administración indolente que se muestra arrogante y prepotente hacia la acción pública de las entidades patrimonialistas.

Un saludo...

El texto y las imágenes son propiedad de Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural, no permitiéndose su reproducción total o parcial sin citar las fuentes y a los autores originales al estar bajo licencia Creative Commons 3.0. Nuestra entidad no tiene ánimo de lucro, pero exige un mínimo de respeto y comportamiento ético y profesional a los medios de comunicación, partidos políticos, asociaciones cívicas, fundaciones, etc… a la hora de usar sin permiso nuestro trabajo.

martes

El esperpéntico sinfín del depósito de Gas Lebon de Valencia

Buenas tardes,

Nuestros lectores saben de sobra que el patrimonio industrial de nuestra ciudad es uno de los terrenos donde la desidia y el abandono institucional campa más a sus anchas. No les interesa, porque no da votos ni titulares en los medios de comunicación. Aunque en este caso sí que los da, pero profundamente negativos.

Hoy os traemos una actualización de la retirada de pintadas del antiguo depósito de Gas Lebon (BRL), con una parte positiva al comprobar que las cosas se mueven tras años de denuncia, pero también de profunda indignación ante el kafkiano funcionamiento de la maquinaria municipal.

Tras años de lucha, de fotos denunciando las pintadas delictivas y de escritos incansables desde nuestra asociación, hemos recibido el último informe oficial remitido al Síndic de Greuges, con los posicionamientos de los distintos servicios municipales implicados.

A continuación, queremos desgranar lo que está pasando porque lo que dice este informe no tiene desperdicio. Es un ejemplo de manual de cómo la burocracia puede llegar a ahogar la lógica más elemental.

Empecemos por lo positivo, porque también nos gusta reconocer cuando se da un paso en la dirección correcta. Si pasáis estos días junto al depósito, notaréis un cambio importante. El informe oficial de fecha de 4 de junio de 2026 nos ha confirmado lo que ya veníamos observando sobre el terreno: las tareas de limpieza han comenzado y lo hemos comprobado in situ.

El Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico constató en una visita de inspección que el Servicio de Limpieza y Recogida de Residuos ha iniciado por fin el decapado de los grafitis. No estamos hablando de un simple manguerazo de agua a presión que pueda dañar el metal, sino de una operación seria utilizando productos diluyentes específicos que han sido previamente convenidos y autorizados por los técnicos de Patrimonio Histórico. Además, el compromiso del Ayuntamiento es que, una vez concluya este laborioso proceso de limpieza profunda, se aplicará una capa protectora con pintura antigrafitis para intentar blindar la superficie metálica.

Hasta aquí, las buenas noticias. El problema surge cuando pasamos de la limpieza puramente reactiva a las medidas de prevención a medio y largo plazo. Como os podéis imaginar, limpiar el depósito es una solución efímera si dejamos la estructura totalmente desprotegida a pie de calle. En pocas semanas, los delincuentes pintamonas volverán a hacer de las suyas y el dinero invertido en el decapado se habrá ido directamente por el sumidero.

Para evitar esto, el Síndic de Greuges exigió tres cosas fundamentales en sus recomendaciones: un cronograma de limpieza, un proyecto técnico de vallado perimetral y un plan de mantenimiento estructural y regular contra la oxidación que corroe el hierro del depósito. Y aquí es donde la administración local saca a relucir su peor cara: la de los compartimentos estancos y la elusión de responsabilidades.

Este sería el desfile de excusas varias ofrecidas por los diferentes servicios del Ayuntamiento de Valencia:

- El Servicio de Limpieza se lava las manos con respecto al vallado y la oxidación. Argumenta que el actual contrato de limpieza de grafitis (el famoso Lote 4) se adjudicó a una empresa que no dispone de los medios materiales ni humanos para estos cometidos patrimoniales. Además, advierte que poner una valla permanente podría suponer "añadir elementos impropios" al BRL, algo que tendría que autorizar Patrimonio Histórico.

- El Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico se apresura a contestar que a ellos tampoco les corresponde mover un solo dedo para el vallado ni para la instalación de cámaras de videovigilancia. Textualmente afirman que "esta recomendación debe ser atendida directamente por el Servicio de Limpieza y Recogida de Residuos, así como por el Servicio de Servicios Centrales Técnicos". Tampoco consideran que sea su competencia el diseño de ese Plan de Actuación Único que tanto reclamamos.

- El Servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos termina de cerrar el círculo del despropósito. En su contestación al informe, afirma sin pestañear que el vallado del perímetro del antiguo depósito de Gas Lebon "no es competencia suya", escudándose en que la estructura "no forma parte del objeto del contrato de mantenimiento de edificios municipales". Y, para terminar de pasarse la patata caliente, sugieren que la competencia podría ser del Servicio de Patrimonio Histórico o del Servicio de Patrimonio.

Es verdaderamente dantesco. Llevamos con este expediente dando tumbos desde las quejas de 2023 y 2025. ¿Cómo es posible que, a fecha de hoy, en pleno junio de 2026, los técnicos municipales de una de las capitales más importantes de España sigan discutiendo entre ellos sobre a quién le toca poner una valla para proteger un monumento protegido?

Al ver que ningún servicio quería asumir la responsabilidad del vallado, de las cámaras de seguridad ni del crucial plan contra la oxidación, la Oficina de Sugerencias, Quejas y Reclamaciones ha tenido que tomar una decisión que retrata perfectamente la parálisis procedimental que sufrimos.

A la vista de este festival de informes cruzados donde todo el mundo rechaza la competencia, la Oficina ha decidido acudir a una especie de "árbitro" interno. Así, con fecha de 1 de junio de 2026, ha solicitado formalmente a la Secretaría General de la Administración Municipal que proceda a determinar qué Servicio o Servicios resultan competentes de una vez por todas. Para ello, han tenido que desempolvar una atribución conferida por la Junta de Gobierno Local en una sesión celebrada... ¡el 27 de junio de 2014!

Como impulsores de estas quejas, considera absurdo que para instalar una valla protectora en torno a un Bien de Relevancia Local que se limpia con dinero público tengamos que abrir un proceso de resolución de controversias competenciales ante la Secretaría General. Esta forma de actuar es un insulto al sentido común y al principio de eficacia que debe regir a cualquier administración pública.

No queremos que este expediente se alargue otros 8 meses o un año mientras los papeles viajan de despacho en despacho para decidir quién se encarga de la vall. La oxidación no entiende de competencias, ni de pliegos de condiciones contractuales, ni de acuerdos de 2014. El óxido avanza cada día, bajo la lluvia y la humedad, debilitando una estructura de hierro que es insustituible.

Desde nuestra asociación hemos exigido que no se acepte este conflicto de competencias interno como una excusa para dilatar los plazos. Para los ciudadanos, el Ayuntamiento es una entidad única; sus problemas de organización interna y sus contratos de mantenimiento sectoriales no nos incumben ni pueden utilizarse para desproteger nuestro patrimonio cultural.

Hemos solicitado que sea la propia Alcaldía la que tome las riendas de forma unificada mediante un decreto de urgencia. Es hora de coordinar de verdad, de dejarse de informes de perfil y de blindar el Depósito de Gas Lebon antes de que las nuevas pintadas vuelvan a sepultar el metal decapado.

Os mantendremos puntualmente informados de la resolución de una queja que lleva enquistada demasiados años por la desidia municipal. El patrimonio cultural no es de los negociados ni de los servicios municipales: es de todos los valencianos.

Un saludo...
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