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La desidia de la Dirección General de Cultura y Patrimonio con el entorno de protección del Monasterio de San Miguel de los Reyes (BIC)

Buenos días,

la Dirección General de Cultura y Patrimonio tiene su sede en el Monasterio de San Miguel de los Reyes (BIC). El aspecto que ofrece su entorno de protección, los muros que rodean las huertas históricas, etc. no solo es desolador, sino que vulnera la legislación vigente en materia de patrimonio cultural y urbanismo. Sus máximos responsables, técnicos, inspectores y funcionarios son plenamente conscientes del estado en el que se encuentra todo el entorno del monasterio y no solo porque trabajen allí, sino porque hay infinidad de expedientes, denuncias, quejas y hasta cinco recomendaciones del Síndic de Greuges, desde octubre de 2013.

A pesar de ello, la lamentable estampa que presenta el entorno de este BIC a fecha de hoy dista mucho de una pronta y definitiva solución de un problema que lleva lustros arrastrándose. Basta con darse una vuelta para ver todo tipo de delitos, vulneraciones de la legislación vigente, irregularidades, etc. La mayoría de ellas debería ser de fácil y rápida solución, si existiera una mínima voluntad.


En base a las fotos que usamos para acompañar el texto, pasamos a enumerar algunas de ellas:

1. Presencia de contenedores (de vidrio) pegados al muro de las huertas históricas y sin respetar las distancias que todo BIC señala en su Plan Especial de Protección; presencia de señales de tráfico adosadas al muro; reconstrucción de un muro histórico a base de bloques de hormigón; presencia de pintadas; coches aparcados pegados al muro o sin respetar el área de protección libre de ocupación de un BIC.


2. Limpieza de la vegetación, retirada de basura, enseres, etc. que se acumula en el espacio que debería ocupar el muro


3. Limpieza y retirada inmediata de grafitis y pintadas en el muro del BIC. Su presencia es un efecto llamada que atrae a más delincuentes. Algunos de ellos llevan más de un año allí.


4. Retirada de cajas de automatismos, semáforos, etc, que están pegadas a los muros y dentro del área de protección libre de ocupación del monasterio. El Síndic de Greuges ya ha emitido dos recomendaciones al respecto. ¿Es necesario estar denunciándolo? ¿Los responsables de cultura y patrimonio no lo ven cuando llegan a su puesto de trabajo? ¿O es que no quieren verlo para no tener tanto trabajo que hacer?


Como podéis comprobar, muchos de los problemas que pueden verse en las imágenes se podrían haber resuelto hace tiempo y motu propio sin necesidad de estar denunciándolo constantemente y reabriendo expedientes con recomendaciones aceptadas, pero incumplidas.

Mientras tanto, la máxima responsable de la Dirección General de Cultura y Patrimonio continúa desaparecida y sin dar las correspondientes y convincentes explicaciones. Más de cinco años después de ocupar su cargo, ella y su equipo continúan dando vueltas en círculo y en bucle, actuando con una lentitud pasmosa y solo a base de denuncias, justificada además torpemente por las consabidas excusas de sus predecesores: falta (crónica) de personal, la herencia recibida, falta de presupuesto-financiación justa, etc.

A ver con qué pretexto nos salen ahora, teniendo en el estado que tienen el patio de su lugar de trabajo.

Un saludo...

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